martes, 23 de junio de 2026

    En su mejor momento y a la espera de turistas

    A lo largo y ancho de la Argentina es posible percibir el desarrollo que en materia de infraestructura hotelera fue produciéndose en los últimos diez años. Entre 1991 y 2001, empresas nacionales con franquicia de cadenas internacionales invirtieron cerca de US$ 717 millones en la inauguración de establecimientos de categoría tres, cuatro y cinco estrellas y hoteles de ruta de todo el país, representando un total de 6.768 habitaciones y 12.461 plazas aproximadamente.


    La información, brindada por la Dirección de Inversión Turística Pública y Privada, se completa con nuevas inversiones estimadas para cuando concluya este 2002. Se calcula que para fin de año se habrán destinado US$ 232,7 millones en lo que se refiere a construcción y remodelación de hoteles. Holiday Inn, Marriott Lodging Internacional, Howard Johnson, Days Inn, Accor, Hyatt International y Four Seasons son algunas de las cadenas que cuentan con obras en construcción y/o remodelación en la actualidad.


    Estas cifras, que en un contexto corriente permitirían vaticinar un boom del turismo en general y del sector hotelero, en particular, no reflejan, sin embargo, el congelamiento de algunos de estos proyectos. Marriot Lodging y Howard Johnson son las dos cadenas con más proyectos en cartera, con seis y trece obras, respectivamente. Sin embargo, cinco de los proyectos de la primera se encuentran paralizados mientras que de la segunda sólo dos están en vías de concretarse. El congelamiento obedecería a que, según fuentes del sector, la capacidad ociosa es de 50 o 60% según la categoría y tipo de establecimiento.


    Causas y efectos


    La ley de la oferta y la demanda colabora en este caso para que la situación de algunas cadenas hoteleras sea verdaderamente difícil. Silvana Relatz, directora general de la cadena Crowne Plaza admite que la situación por la que atraviesa la hotelería cinco estrellas llevó a que este segmento en particular viva una “guerra feroz de tarifas”. La ejecutiva reconoce que no son pocos los que están operando por debajo delos costos para poder sobrevivir.


    Según Silvana Relatz, los establecimientos cuatro estrellas están mejor posicionados en la actual coyuntura económica, ya que el tipo de turista extranjero que hoy visita la Argentina “prefiere hacer shopping antes que hospedarse en establecimientos de mayor categoría”. Además, de acuerdo con la gerenta, el factor seguridad contribuye y mucho para alejar al potencial usuario de la hotelería de lujo. “Montones de congresos y ferias se cancelaron en Buenos Aires a raíz de los acontecimientos del 20 de diciembre”, destaca. “Para el viajero de negocios, que es nuestro cliente, éste es un factor de importancia que lo lleva a desistir del viaje”.


    No obstante, la gerenta de Crowne Plaza reconoce que esta tendencia es más pronunciada en Buenos Aires que en el resto del país. A manera de ejemplo, la ejecutiva destaca que la temporada invernal en Bariloche registró para el hotel 20% de aumento en lo que se refiere a su capacidad y en comparación con la temporada 2001. “Además -remata la directiva- las reservas para el verano están prácticamente bloqueadas”.

    Viajeros y vecinos

    De acuerdo con distintos actores de la
    industria, la llegada de turistas desde los países limítrofes
    será el eje de la actividad durante la próxima temporada
    estival en materia de turismo receptivo. A la promoción intensa
    que el Gobierno realiza en Brasil, Uruguay y Chile, se suma la oferta
    de paquetes y vuelos charter, con precios más que convenientes
    para el turista regional. Así, es posible encontrar ofertas que
    oscilan entre US$ 100 y US$ 150 en Santiago para visitar Mendoza y Buenos
    Aires, respectivamente. De igual manera, es posible hallar ofertas que
    no superan los US$ 300 en Río de Janeiro y San Pablo, en paquetes
    que contemplan tickets aéreos, traslados y hospedaje en
    hoteles cuatro estrellas con sede en Buenos Aires.