sábado, 18 de abril de 2026

    El cielo más limpio del mundo

    Cuando el sol empieza a calentar la temporada, las perspectivas turísticas en la IV Región chilena son más brillantes que las del último año, no sólo por las playas descontaminadas y la identidad histórica que la distingue desde épocas coloniales, sino también por el cambio monetario, que este verano favorecerá a los argentinos.


    La actividad en La Serena, 474 kilómetros al norte de Santiago, se concentra en sus siete kilómetros de costa, desde el Faro Monumental hasta la playa Canto de Agua. El circuito de paradores se prolonga unos 40 kilómetros al sur, por la comuna de Coquimbo, y hacia el este, por un camino serpenteante que avanza sobre el Valle de Elqui.


    En las puertas del verano 2002, las playas lucen semidesiertas, hace días que no llueve y nada indica que el tiempo vaya a cambiar; el cielo despejado es casi una garantía en esta ciudad balnearia, que con el sol de primeras horas de la siesta se presenta silenciosa y tranquila. Por lo pronto, la ciudad palpita al ritmo de las refacciones y puesta a punto de los últimos detalles para recibir a los nuevos veraneantes, como la flamante inauguración de dos carriles en la ruta 5 Norte, que la une a Santiago.


    Una encuesta realizada a comienzos de este año demostró que los chilenos consideran a La Serena como la ciudad más grata para vivir en todo su territorio nacional. Y el resultado, que se ha visto reflejado en un crecimiento poblacional anual sostenido, es el más alto del país, con 8.000 nuevos residentes que se incorporan cada mes.


    Desde el siglo XVI


    Fundada en 1549, La Serena es la segunda ciudad más antigua de Chile, aunque su casco colonial contrasta con la zona turística de la Avenida del Mar, donde se encuentran los hoteles, los puestos de comida rápida y algunos restaurantes especializados en frutos de mar.


    Cuando se acerca la temporada, el paisaje de la costanera se transforma totalmente, con skates, las bicicletas y rollers. Hay canchas de tenis, fútbol, paddle, squash, bowling y, a partir de este año, también una de golf, con18 hoyos, y un mar profundo para tirar el anzuelo y aventurarse en la pesca submarina.


    Rumbo al sur, La Serena se prolonga sobre el entramado urbano de Coquimbo, una seguidilla de balnearios como La Herradura, Totoralillo (el más buscado por los amantes del surf), Las Tacas, Morrillos, Las Mostazas y Tongoy, dos caletas de pescadores en Peñuelas y Guanaqueros, Playa Blanca y el encanto típico del puerto.


    Inaugurado en 1959, allí se concentra el mayor movimiento marítimo y comercial de la región, que se prolonga sobre su explanada en una feria de pescados y mariscos recién sacados del mar, vendidos al paso y a muy bajos precios. Reinetas, congrios, merluzas, jureles, cavinzas y corvinas que todavía agitan sus colas; camarones, choritos, machas sureñas y calamares enteros, a un promedio de US$ 2 el kilo.


    Finalmente, para obtener una panorámica de la zona puede accederse a la cruz del tercer milenio, un monumento que se alza a 93 metros de altura con dos miradores a 20 y 70 metros. Inaugurado el 5 de mayo del 2000, en su interior también funciona el Museo Cardenal Jorge Medina Estévez y una capilla para 2.000 personas.


    Entre el cielo y la tierra


    Alejándose de La Serena en dirección a la cordillera de los Andes, la ruta 41 se adentra como una serpiente sobre el Valle de Elqui. Un camino que se insinúa entre los cerros, y según pasan las horas, envuelve al valle de enigmas y misterios.


    Con más de 300 días al año despejados, se explica que en estas latitudes se encuentre una de las mayores concentraciones de observatorios del planeta. Su cielo cristalino se presenta como uno de los más limpios del mundo, un orificio para mirar al otro lado y acercarse al origen del universo.


    A los caseríos dispersos en la precordillera se suceden pueblos diminutos como El Molle. Después de bordear el embalse Puclaro -una reserva de 250 millones de metros cúbicos de agua, inaugurada en noviembre del ´99-, enseguida se distingue una cúpula que brilla intensamente en el paisaje semidesértico. Se trata del flamante observatorio Gémini, emplazado a 2.800 metros, sobre el cerro Pachón, y considerado uno de los más grandes del Cono Sur.


    Poco más allá, la cúpula del observatorio interamericano del cerro Tololo -en operaciones desde 1963-, se distingue entre las montañas, y basta retomar una vez más el camino de cornisa para llegar hasta allí en pocos minutos. En Tololo se realizan visitas para recorrer las instalaciones, pero las reservas deben convenirse con tres meses de anticipación, y no incluyen observación alguna.


    Las mejores perspectivas en este terreno las ofrece el observatorio Astronómico Mamalluca, a cinco kilómetros de Vicuña y 65 de La Serena. En quechua, Mamalluca, significa lugar extraño, un nombre acertado para nombrar el entorno que lo protege (ver recuadro).


    La ciudad más importante del Valle de Elqui se llama Vicuña, donde puede visitarse la casa-museo de la poetisa Gabriela Mistral. Por supuesto, antes o después de recorrer el museo, que presenta una reproducción de la casa original de la escritora que obtuvo el Premio Nobel de Literatura, cualquier excusa es adecuada para probar el pisco sour, un aguardiente de alta graduación alcohólica distintivo del valle, batido con limón y azúcar.


    Al llegar a la bifurcación del camino que se abre al Valle de Cochiguaz, se inicia el viaje de regreso, justo cuando el crepúsculo del sol se derrama como un manto y descubre a la noche entre infinitas constelaciones, cúmulos y estrellas fugaces.

    Cómo llegar
    a La Serena

    El aéreo
    Buenos Aires-Santiago-La Serena, ida y vuelta por Lan Chile se consigue
    desde US$ 350, impuestos incluidos. El viaje del aeropuerto La Florida
    hasta el hotel cuesta US$ 4.

    Dónde
    alojarse.
    La capacidad hotelera en La Serena y Coquimbo suma 7.000
    camas, la mitad en cabañas, y el resto en hoteles y residenciales.
    La zona hotelera se concentra en la avenida del Mar. Una habitación
    doble en un hotel de cuatro estrellas ronda los US$ 110 diarios. Una cabaña
    de categoría tres estrellas para cinco personas, con desayuno incluido,
    ronda los US$ 60 diarios.

    Comer
    y beber.
    En los paradores frente al mar, una entrada de mariscos,
    congrio asado al vino blanco con guarnición, postre y bebida oscila
    entre US$ 8 y 10.

    Excursiones.
    El city tour por La Serena y Coquimbo cuesta US$ 10. Una
    excursión de todo el día al Valle de Elqui demanda US$ 22,
    con almuerzo incluido. Otra posibilidad es visitar la Isla Damas, un programa
    de día completo por US$ 47.

    Montain
    bike.
    Una salida de día completo, con traslados, guía,
    entradas, equipos y almuerzo incluido cuesta US$ 38.

    Buceo.
    Para realizar este tour previamente debe acreditarse una
    licencia de buceo en las oficinas de Talinay, La Serena. Incluye traslado
    a Punta de Choros, en el límite norte de la IV Región, donde
    se embarca hacia circuitos de diferente dificultad. Con alquiler de equipo
    completo cuesta US$ 52, y 35 con equipo propio. Agencia consultada.

    Golf.
    En La Serena Golf, la cancha recién inaugurada de 18 hoyos
    (par 72) cotiza a US$ 15 por golfista. Cuenta con club house, una
    espectacular vista al mar y se accede fácilmente por la ruta 5
    N, a siete kilómetros de La Serena.

    Discos.
    Concentradas en la Avenida del Mar, Brooklyn´s, Cuesta Cuervo
    y El Atajo son las opciones que más suenan por estas latitudes.

    Casino
    de Coquimbo.
    Abre todos los días, de 12 a 7 am. Los viernes
    y sábados funciona las 24 horas. Entrada libre.

    Nace una estrella

    El observatorio
    Cerro Mamalluca es un complejo científico, turístico y educativo
    que surgió como una iniciativa conjunta del observatorio Tololo
    y la Municipalidad de Vicuña para uso del público en general.

    Se ofrecen
    programas de observación nocturna con un cupo máximo por
    visita de 50 personas, que deberán reservar con anticipación
    y viajar por sus propios medios desde la oficina del observatorio hasta
    el punto de observación, a nueve kilómetros de la ciudad
    de Vicuña, y a 1.150 metros sobre el nivel del mar. Como los caminos
    son de ripio, al acercarse a la zona se recomienda circular a velocidad
    mínima para no levantar polvo, y apagar las luces, que entorpecerían
    la observación.

    La inscripción
    para las visitas puede realizarse en forma personal, en la oficina del
    Observatorio Cerro Mamalluca, edificio Consistorial, en la calle Gabriela
    Mistral 260, oficina 1, Vicuña. También se hacen reservas
    vía telefónica, por el (0056) 51-411352, vía fax
    (0056)51-411255, o por e-mail: [email protected]
    En la Web: www.angelfire.com/wy/obsermamalluca.

    Cómo llegar
    al Valle de Elqui

    Desde La
    Serena, por la ruta internacional 41 (Gabriela Mistral), se realizan tours
    de día completo. El itinerario incluye paradas en los pueblos,
    el museo Gabriela Mistral de Vicuña y la planta pisquera de Capel.
    El valor de la excursión ronda los US$ 28 con almuerzo y servicio
    de guía.

    También
    se puede llegar desde el paso de Agua Negra, en San Juan (a 317 kilómetros
    de la capital sanjuanina), por la misma ruta.

    Pisco sour:
    para preparar el brebaje más famoso de estas tierras hay que mezclar
    tres elementos principales: 750 centímetros cúbicos de pisco
    35°, jugo de limón (250 centímetros cúbicos)
    y seis cucharadas de azúcar impalpable. Batir en coctelera y servir
    bien helado (puede acompañarse con pasas de uva y maní salado).