miércoles, 1 de abril de 2026

    Los que lavan más blanco

    Durante 1999, los jabones detergentes para la ropa acumularon algo más de 28% de la facturación de la categoría de limpieza y cuidado del hogar, y obtuvieron el primer puesto en el ranking de los 10 productos más vendidos. Además, estos productos parecen haber reforzado su liderazgo ya que, durante 1998, mordieron 23,4% de la torta. También hace dos años, el segundo lugar fue ocupado por los limpiadores y desengrasantes líquidos, que desplazaron del podio a los insecticidas (ubicados, así, en el octavo lugar) en cuanto a facturación se refiere.


    Durante el 2000, las primeras posiciones de este ranking no variaron, pero su importancia en la facturación cambió. Los jabones y detergentes treparon a 31,4% del total de las ventas de los artículos de limpieza y cuidado del hogar que monitorea ACNielsen, mientras que los limpiadores y desengrasantes líquidos casi llegan a 12%, cuando en 1999 su participación era de 9,4%. La razón es simple: desde hace más de tres años, los argentinos comenzaron a reemplazar a las lavandinas por los líquidos limpiadores y desengrasantes por cuestiones de practicidad y precio.


    Cuando se analiza exclusivamente la canasta de artículos de limpieza (Gráfico 3.16), las lavandinas muestran una caída en su facturación de 3,1% durante el año pasado. Esto se debe, en buena parte, a una baja en los precios de algo más de 5%. Pero los productos que más perdieron participación en esta canasta fueron las ceras para pisos, con una caída en la facturación de alrededor de 5%, que no puede explicarse de otra manera como no sea por la vía de la retracción de la demanda, puesto que sus precios cayeron sólo 1%.


    Por otra parte, en el análisis de los primeros seis meses de este año, con respecto a igual período del 2000, sobresale el descenso de 10% en las ventas de los paños sintéticos, que fue acompañada por una baja de 7% en sus precios, en el mismo lapso.


    Pero cuando se observa lo que ocurre con el consumo de los artículos utilizados para el cuidado de la ropa, más asociados a la imagen personal que a la del hogar, los argentinos vuelven a mostrar su resistencia a dejar de comprarlos. Durante el año pasado, los jabones para lavar la ropa perdieron casi 6% de la facturación, pero la baja de sus precios fue de 13%. Los suavizantes sólo bajaron el volumen de ventas 0,8%, a pesar de una retracción de alrededor de 6% en los precios, lo que revela un aumento en el consumo. Esto se debe a que en 1998 comenzaron a introducirse en el mercado marcas de bajo precio con envases económicos que en ese año produjeron un incremento del volumen de ventas de los suavizantes de 2,4% (ver Gráfico 3.17).


    Tal como ocurre con los artículos de cuidado personal, los destinados a la limpieza y tratamiento de la indumentaria experimentaron fuertes bajas en los primeros seis meses de este año. Los suavizantes cayeron 11% en volúmenes de ventas, a pesar de que sus precios bajaron 6% en el mismo período.


    En contrapartida, los productos para el lavado fino, que prometen alargar la vida de la ropa, crecieron 1,3% en el primer semestre de este año y su participación aumentó durante el año pasado 2%.

    3.15

    3.16

    3.17