miércoles, 29 de abril de 2026

    Sólo con los más fuertes

    Es portugués pero, por razones culturales y profesionales, se siente en su casa. Miguel Patricio se muestra distendido en el exclusivo camarote que Brahma posee en el ardiente Sambódromo del carnaval de Río de Janeiro.


    Además, es el director de Marketing de AmBev, la mayor compañía de bebidas del país, constituida por la fusión de Brahma y Antárctica en julio de 1999, una operación a la que el Consejo Administrativo de Defensa Económica (el organismo antimonopolio) dio luz verde en marzo del año pasado y que generó activos totales por más de US$ 4.000 millones.


    La compañía tiene, también, una línea de bebidas sin alcohol: Guaraná Antárctica y Pepsi Cola, que distribuye en Brasil.


    Pero su fuerte es, obviamente, la cerveza. Con sus marcas Brahma, Antárctica y Skol, controla un market share de 71,1%.


    En la noche carioca, Patricio explica la estrategia de AmBev, que alcanzó una facturación de US$ 2.651 millones en el 2000, lo que representa un aumento de 13,9%, y beneficios netos por US$ 237,5 millones. También habla de los planes de la empresa y del posicionamiento de Brahma en la Argentina. Según dice, lo deja satisfecho.


    “En la región buscamos la adquisición de fuertes marcas locales”, declara Patricio cuando se le pregunta cuáles son las claves de la compañía para crecer en el competitivo mercado de cervezas de América latina.


    “Nos preparamos para el Alca. Sería ideal tener una multinacional para América latina. Para crecer, debemos juntarnos. Si no, nos comprarán los europeos o los estadounidenses.”


    La amenaza asoma como una posibilidad lejana, si se considera la contundencia del liderazgo de AmBev en el mercado brasileño de cervezas y la cuarta posición que ocupa en el ámbito mundial del sector.


    Locales en todas partes


    Y también se hace fuerte en la Argentina, a través de Brahma. “Fuera de Brasil, nuestro foco está en la Argentina”, donde la marca tiene 16,1% de participación”, reconoce Patricio. Un market share que logró desde su llegada, en 1993, cuando se instaló con una distribuidora propia y lanzó su envase de 600 centímetros cúbicos.


    “En la Argentina somos una marca joven y ese porcentaje es importante. Ya tenemos masa crítica. Queremos impulsar la marca de cerveza. Es un mercado que crece”, reflexiona Patricio. En Brahma consideran que un aumento de dos puntos en su participación en la Argentina sería ideal para el 2001.


    Fuentes de la industria aseguran que, pese al éxito de Brahma en el país, le quedan tareas pendientes en un área crítica. “Una mejor distribución optimizaría la llegada a los puntos de venta”. Y agregan que Quilmes saca contundentes ventajas en este terreno.


    Sin embargo, Patricio no cede en la apuesta. Y agrega una definición política a su posición. “La cerveza es la bebida más democrática. Tiene penetración en todos los sectores sociales. El buen vino es caro y la cerveza es popular”, proclama con optimismo.


    Mientras tanto, AmBev consolida el horizonte latinoamericano. En febrero, adquirió 95,4% del capital de la Cervecería y Maltería Paysandú, que en Uruguay produce Norteña y Prinz y controla 24% del mercado cervecero de ese país. Para amarrar la operación tuvo que desembolsar US$ 27,7 millones, que a Patricio le parece una cifra razonable en vista del objetivo estratégico de la compañía: la búsqueda de marcas fuertes.