miércoles, 11 de febrero de 2026

    La inteligencia artificial en todo lo que hacemos

    Por Ricardo Anaya (*)

     

    Sin embargo, en los últimos meses, el entusiasmo por la inteligencia artificial ha llegado a las redes sociales a través de una serie de iniciativas. Un ejemplo fue la aplicación Lensa AI, y algunas similares, que transforman selfies en interpretaciones artísticas y se han apoderado de las imágenes de perfil en las redes sociales. Las publicaciones que reinventan películas, series y dibujos en otros contextos se volvieron virales. Por no hablar de las obras de arte hiperrealistas, que nos llevan a cuestionar si los modelos de las imágenes existen realmente.

    Entre estas nuevas funciones, ChatGPT ha sido una de las más comentadas. Interpretado por muchos como la evolución en cuanto a herramientas de búsqueda, el chat utiliza lenguaje de IA, desarrollado por la empresa OpenAI. Fue entrenado utilizando un gran volumen de datos en textos de Internet y responde a una amplia gama de solicitudes y preguntas en un tono casual, parafraseando el contenido en línea. La expectativa es que, con el aprendizaje automático, contribuirá a las búsquedas, inspirará la escritura creativa e integrará otras aplicaciones.

     

    Aplicaciones transformadoras

    La opinión de que la IA es una de las tecnologías transformadoras impulsa a los gigantes tecnológicos en sus planes de I+D, crecimiento e inversión. Se espera que el mercado de software e inteligencia artificial aumente un 35% para 2025, alcanzando los US$ 126.000 millones, según el informe Inteligencia artificial: análisis de datos y análisis de mercado en profundidad, publicado por Statista.

    Qualcomm, por ejemplo, está explorando el potencial de aprovechar las tecnologías de inteligencia artificial en dispositivos móviles en el borde inteligente. La conectividad en el borde permite el uso de varios dispositivos con una respuesta más rápida, ya que en este modelo el procesamiento se realiza más cerca de donde se producen los datos.

    Esta visión está transformando la industria automotriz, convirtiendo a los autos conectados en proveedores de servicios personalizados, entretenimiento e información, además de conducción autónoma. También vemos la adopción de soluciones de Internet de las Cosas (IoT) en hogares, empresas, industrias, medicina, entre otros, trayendo inteligencia y conectividad a los objetos.

    Los auriculares y lentes XR brindan experiencias inmersivas que fusionan espacios digitales y físicos. Además, vemos mejoras en la informática con computadoras portátiles que, por ejemplo, tienen IA en el dispositivo para desenfocar fondos, aplicar filtros faciales y cancelar el ruido de fondo.

    Y, por supuesto, el trabajo continuo para ofrecer lo más avanzado para el dispositivo más popular: el smartphone. La IA es definitivamente una de las claves para hacer que el teléfono inteligente sea cada vez más “inteligente”, ya sea en calidad de video, traducción en tiempo real o asistencia digital.

    De esta forma, vemos que la IA ya forma parte de nuestro día a día y será una de las fuerzas impulsoras de las transformaciones tecnológicas. La popularización de la IA es un momento perfecto para empujar a la sociedad a explorar las posibilidades de una tecnología enfocada en aprender y buscar los mejores resultados, inspirándonos, estimulando la creatividad, conduciendo al avance tecnológico y enfocándonos siempre en más beneficios para la gente real.

     

    (*) Gerente de producto de Qualcomm


    IA en los negocios

    Mejor información, estrategias exitosas

    La inteligencia artificial hace tiempo que dejó de ser un concepto de ciencia ficción; es una herramienta real que se está convirtiendo en una aliada imprescindible para las empresas y que está reformulando la manera en la que consumimos, trabajamos, producimos y hacemos negocios.

    Por Nicolás Bonina (*)

     

    Inteligencia artificial es la capacidad de las máquinas y sistemas informáticos de reproducir la inteligencia humana. Más allá del hype con herramientas como ChatGPT y Bard, la inteligencia artificial se puede utilizar para resolver una gran variedad de problemas y necesidades de negocio.

    Esta tecnología destaca por su capacidad para procesar y analizar enormes cantidades de datos de manera mucho más rápida y precisa que cualquier ser humano.

    La IA permite identificar patrones subyacentes en los datos, predecir tendencias futuras y proporcionar información accionable. Esta capacidad de convertir datos sin procesar en información accionable ayuda a las empresas y líderes a tomar decisiones de manera más rápida, informada y estratégica.

    Imagine poder segmentar clientes, analizar cada interacción con ellos, personalizar su experiencia, crear pronósticos de la demanda de trabajo, analizar cada venta, cada visita a su sitio web, cada transacción, cada cambio sutil en las tendencias del mercado en tiempo real y en base a esta información, tomar acción. Este es el poder de la inteligencia artificial en el campo empresarial: convertir los datos en información para traducirlos en acción estratégica.

    La IA también puede ayudar a automatizar tareas rutinarias que consumen demasiado tiempo, en especial, tareas administrativas como reconocimiento y extracción de texto de facturas, remitos, documentos, contratos, creación de chatbots para atención al cliente 24/7, optimización de la gestión de inventario, etc.

    A su vez, los sistemas de inteligencia artificial generativa pueden funcionar como un asistente personal para crear borradores de e-mails, documentos, imágenes, videos y hasta código de programación.

    Esto permite que el capital humano de las empresas se focalice en tareas más estratégicas y de mayor valor agregado a la vez que reduce el potencial de error humano.

    La IA también alimenta a otra tecnología de la industria 4.0: internet de las cosas. Imagine poder supervisar y registrar 24/7 en tiempo real cosechas enteras, para verificar que las condiciones sean adecuadas o incorporar sensores en la flota de ómnibus, camiones o micros para supervisar el desgaste de las cubiertas, el uso de combustible, etc.

    La inteligencia artificial también destaca por su poder predictivo, que permite realizar pronósticos a escala y con precisión sobre actividades críticas para el negocio, desde el comportamiento de los clientes, los cambios en el mercado, las ventas, los costos, el ciclo de vida del cliente y la demanda, entre otros casos de uso. Esta capacidad de pronóstico ayuda a las empresas a anticiparse a los cambios y desarrollar e implementar estrategias proactivas.

     

    Claves para adoptar IA

    Si bien implementar inteligencia artificial puede parecer abrumador, el ecosistema de IA actual está lleno de herramientas accesibles de implementar o usar.

    La clave para adoptar con éxito la inteligencia artificial es comenzar de a poco, detectando y comprendiendo las necesidades y los objetivos específicos del negocio e identificando la calidad y accesibilidad de los datos. En paralelo, es igual de importante desarrollar una cultura organizacional digital para aprovechar los beneficios que se produzcan con la incorporación de IA o cualquier otra tecnología.

    En un mundo cada vez más digital y basado en datos, las empresas que implementen soluciones de inteligencia artificial o ciencia de datos seguramente podrán desarrollar una mejor propuesta de valor, obtener una ventaja competitiva y mejorar significativamente la toma de decisiones.

     

    (*) Abogado y fundador & CEO de LexRock