Por Ezequiel Lo Cane (*)
Hay que adecuar la manera de pensar para poder actuar mejor. Las marcas honestas, la diversidad para innovar, la descentralización facilitando la accesibilidad escalablemente, fortaleciendo comunidades de innovación abierta y sustentable.
Los curiosos, inquietos, flexibles y corajudos que abrazan al cambio activan desde la nueva forma de hacer negocios en contextos complejos. Ellos tienen la ventaja de actuar así. Aunque a quien le entusiasma aprender inspirándose, descubriendo, observando y haciendo, de manera colaborativa se le va a facilitar surfear la ola de lo digital. Hay que comprender cada puerto del recorrido y adquirir en cada uno experiencias y vivencias; sobre todo para aprender.
El cambio y la adaptación del “MindseT” emergen en varios ámbitos. Las finanzas descentralizadas, montadas sobre blockchain y las criptomonedas, inspiraron al movimiento de la Economía PHI –creada por Alejandro Sewrjugin– basado en un número clave de la Naturaleza: el PHI (1,61803…) o también llamada la “Proporción Dorada o Áurea”. El concepto de la Economía PHI aspira a catalizar una distribución más equitativa de la riqueza.
El aprendizaje colaborativo tiene que estar orientado al abordaje de desafíos concretos, con el desarrollo de caminos proactivos. ¿Cuál es la carta de navegación de la Economía PHI? Un entorno resolutivo de criptomonedas variadas, vinculando valores para apalancar actividades de todo tipo y, desde cualquier producto o servicio, nutrir una comunidad de valor sinérgica. Si “Single Earth” crece, tokenizando la naturaleza, podríamos cumplir con la Agenda 2030.
Ejemplos exitosos
El modelo tiene que contemplar creatividad, diversidad, colaboración y auto–organización. Como la que tuvieron McDonald’s y Mercado Libre durante la pandemia al emplear personas sin tareas asignadas –por el cierre de locales de McDonald’s– dentro de Mercado Libre, para cubrir el incremento del e–commerce por el contexto. Acuerdo mediante se nutrió el ecosistema, generando sinergias, ante una coyuntura ambigua; el pensamiento y el modelo para resolver situaciones emergentes.
Esa creatividad lleva a crear escenarios, productos o servicios disruptivos, como es el caso de la empresa NotCo, que desarrolla alimentos con base en vegetales. En su receta, cambia un alimento de componente animal, le da un gusto similar al de una hamburguesa, un helado, una mayonesa, una leche tradicionales, aprovechando la inteligencia artificial, para identificar los componentes del mundo vegetal, reemplazantes, más adecuados y similares a los componentes animales.
Un emprendedor digital es disruptivo y adaptativo por esencia, así como el agua cambia el lugar por donde pasa y depende el cómo se la maneja puede ser beneficiosa. El entrepreneurship digital se manifiesta, por ejemplo, cuando se comprende cómo aprovechar lo que serán resabios de comidas en locales. Este es el caso de Winim que, con una aplicación móvil, la omnicanalidad y la conectividad inmediata, saca del camino a un tacho a la comida y la pone a disposición en mejor precio a quien esté considerándola.
El negocio tiene que crecer y hay que darle libertad e impulso para que se desarrolle. Por eso la estrategia exponencial debe ser parte del recorrido por las aguas de lo digital. Este sería el caso, por ejemplo, de Daravi, un proyecto accionado por Papa, una fábrica que construye productos personalizados, regalos corporativos y desarrollos especiales para terceros con propósito de triple impacto. Esto se complementa con Unplastify, que asesora en cómo utilizar inteligentemente el plástico y se apalanca con UPF Coin, cripto que premia por cada tonelada de plástico que se reutiliza inteligentemente.
La tecnología como catalizadora
La tecnología actúa como facilitadora para alcanzar nuevas formas de pensar, de actuar, sobre modelos agiles. Por ejemplo, con Internet de las Cosas HealthTech Nerbio, redujo un artefacto en espacios y costo para interpretar el nivel de anestesia en un paciente previo una cirugía. Con blockchain, Carnes Validadas está logrando el seguimiento desde que el animal nace hasta que se sirve en un rico plato sobre la mesa, creando nuevas oportunidades de negocio de todo tipo. O como la aplicada por PedidosYa que, con su modelo de negocio, logra que mientras alguien lea esta nota, pueda pedir lo que quiera y comer en breve.
Las experiencias y vivencias reales contadas, compartidas, explicadas y conversadas por quienes lideran estos proyectos es una oportunidad única de aprender. Qué mejor forma de aprender, que haciendo con un proyecto que integre estos aprendizajes inspiradores. Para esto, es necesario explorar y encontrar esos espacios de innovación abierta para convertirse en un agente del cambio; y navegar, surfear, las aguas de lo digital.
(*) Director del Posgrado en Negocios Digitales de UCEMA

