miércoles, 15 de abril de 2026

    Cambio de modelos mentales

    ESTRATEGIA | Alta gerencia


    Adolfo Jarrín Bahamonde

    El paradigma es expresado con fluidez por Adolfo Jarrín Bahamonde, autor de De la Revolución Industrial a la evolución empresarial, más allá de la ética y la responsabilidad social corporativa: un tema de conciencia. De eso versó su reciente conferencia en Buenos Aires –convocado por Cicmas– ante gerentes generales, de recursos humanos y de RSE.
    Con una característica tonada venezolana, este ingeniero, referente de la responsabilidad social, se muestra convencido de la llegada de nuevos modelos en el ámbito empresarial y social.

    –¿Cree que la actual forma de hacer negocios y el actual modelo de producción tiene signos de agotamiento?
    –El modelo actual de gestión gerencial de la administración científica ha generado un extraordinario tributo a la creación de riquezas económicas. Podríamos estar muchas horas hablando de los beneficios de lo que ha otorgado. Sin embargo, enfrentamos una crisis en el sistema de valores.
    Una situación social que las empresas pueden ver como una invitación a evolucionar en cuanto al concepto mismo del modelo de negocios, a entender que lo que nos trajo hasta aquí tal vez no sea el vehículo idóneo para los retos que las sociedades están reclamando. Se trata de repensar todo.

    –¿En qué aspectos cree que se tienen que dar los cambios?
    –Es un cuestionamiento a los modelos mentales, un salto en el nivel de conciencia. Es evolucionar del yo como empresa al nosotros como sociedad. Es integrarnos mucho más allá de crear riquezas económicas. Es preguntarnos cómo ir más allá de satisfacer una necesidad específica de un cliente y relacionarnos con la sociedad no solo a través de nuestros productos y servicios sino de lo que somos y representamos como resultado de nuestra existencia corporativa.

    –¿Cree que las nuevas generaciones que están llegando a puestos gerenciales vienen con otro tipo de conciencia?
    –Seguro que sí. Es una gran bendición para las organizaciones contar con individuos que tienen mayor balance entre el interés propio y el bien común. Los jóvenes de hoy en día están preocupados no solo por qué van a hacer el día de mañana, sino que buscan alinear misión con profesión. La juventud está buscando un significado en su vida y en la medida en que las corporaciones nos movamos en la dirección de ofrecer significado y no solo ofrecer trabajo, nos acercaremos a captar lo mejor de cada uno.

    –¿Qué incluye el concepto de humanidad del que habla?

    –Cambio de modelos mentales, dejar de ver a la gente como un recurso y a la organización como un sistema mecánico con un propósito establecido de hacer dinero. Entender que el humano es la única especie que necesita encontrar significado en la vida y evolucionar de ofrecer un cargo con una descripción a ofrecer un espacio para que la gente encuentre un significado. Que el trabajador sienta que cuando ayuda a la organización a alcanzar la visión corporativa está encontrando a la vez su propia visión en la vida.

    –¿Cuál cree que es la función que deben tener los Gobiernos de los diferentes países?
    –Su función es importante. Se deben buscar los puntos de encuentro, porque si la sociedad no tiene respuesta a esas necesidades difícilmente tengamos Gobiernos estables. Hay que invitar a las personas que están en posiciones de mando, tanto de Gobierno como de empresa, a entender que ellos existen para un propósito superior y que tiene que haber una conciliación de esfuerzos y de valores.

    –Y con aquellas empresas que tal vez no compartan esos valores, ¿qué se puede hacer?
    –Bienvenidas al club. Como en todo proceso natural, lo nuevo emerge en presencia de lo anterior. Habría que apoyarlas e invitarlas, pero bajo ningún concepto cuestionarlas ni atacarlas. Como todo en la vida es un proceso natural de evolución y de despertar de conciencia donde van a descubrir el valor de tener un comportamiento distinto.