martes, 10 de febrero de 2026

    Teoría y estrategia de los protagonistas (1)

    • ¿Son la RSE y la sustentabilidad buenos negocios?
    • ¿Están hoy en el centro de la gestión empresarial o todavía falta para eso?
    • ¿De qué manera pueden articular las compañías su negocio diario –que requiere de buenos resultados en el corto plazo- con la implementación de los ODS, que supone una mirada amplia hacia el futuro?
    • Desafíos como minimizar el impacto sobre el medio ambiente y el cambio climático requieren de un trabajo mancomunado entre distintos actores de la sociedad. ¿Se ha avanzado en la creación de redes y alianzas con otras empresas –incluso competidoras–, con el sector público, las organizaciones sociales y la sociedad en general, de manera de lograr resultados más efectivos?
    • La RSE y la sustentabilidad se han vuelto hoy más complejas. No se reducen a los no pocos desafíos de minimizar el impacto sobre el medio ambiente y colaborar con la comunidad en que la compañía está inserta. Temas como diversidad, inclusión, equidad de género e intergeneracional, e incluso innovación y el futuro del trabajo también la atraviesan y la definen. ¿De qué manera se articulan estos diferentes componentes?
    • El pedido de transparencia es una de las demandas sociales que surge con fuerza. No se limita a la transparencia financiera, sino también a la forma en que la compañía gestiona su negocio, el vínculo con los empleados, la manera de llevar adelante su actividad, etc. ¿Considera que las empresas están preparadas para avanzar en una política “de puertas abiertas”, para alinearse con esta demanda?
    • Parece verificarse una tendencia de los inversores a apostar a empresas que cuenten con una gestión sustentable de su negocio. ¿Es realmente así? ¿En la Argentina se sigue el mismo camino?
    • Existe una tendencia creciente entre los consumidores a elegir productos y servicios que no solo cumplan con su función sino que aporten un plus para mejorar la calidad de vida. Este hecho ¿desafía a las empresas a repensar su negocio y su oferta?
    Ejecutivos y ejecutivas que día a día lideran equipos y trabajan para avanzar en el complejo camino hacia la gestión sustentable ofrecen su mirada experta sobre algunos de estos y otros interrogantes que atraviesan, hoy, las compañías en la Argentina.

    Producción y edición a cargo de de Carina Martínez

    Naturgy
    Ser parte de la solución

    Bettina Llapur, directora de Comunicación y RR.II.

    La sustentabilidad es y debe ser una política de empresa, debe formar parte de la estrategia corporativa y por tanto de todas y cada una de las áreas de la empresa. Globalmente se está viviendo un momento muy complejo y claramente esto conlleva a que la sociedad en general sea más exigente con todos los actores sociales, incluidas las empresas. En estos momentos todos sentimos que debemos dar aún más y también pedimos como ciudadanos un mayor esfuerzo, para entre todos contribuir a soluciones globales. Es un momento sumamente desafiante y exigente para las empresas que, claramente, tienen que realizar más y mejores planes y programas en todos los ámbitos de su actuación, para estar a la altura de lo que hoy la sociedad necesita que aportemos.
    Por ello, además de mejorar nuestros productos y servicios y su calidad, es fundamental que busquemos la inclusión de mayores colectivos, diseñando herramientas creativas que así lo posibiliten. También es importante que miremos nuestra cadena de valor, para hacerla crecer, para que mejore su calidad, para asegurarnos que se ajusten a normas de transparencia, respeto de derechos humanos, etc. Además, debemos ocuparnos cada día más del cuidado medioambiental, porque hoy se dispone de mucha más tecnología que nos permite diseñar nuevas herramientas para el cuidado de nuestro planeta.
    Para poder realizar exitosamente una política de RSE, la Responsabilidad Corporativa tiene que, antes que nada, estar en la estrategia de la compañía y ser transversal a todos los departamentos, por lo que cada una de las áreas deben plantearse cuáles son sus objetivos de sustentabilidad, formularlos, poner sus metas e indicadores de cumplimiento con el fin de evaluarlos año por año. Esto en Naturgy lo hemos logrado creando un Comité de Sustentabilidad en el que están representadas todas las áreas de la empresa.
    En nuestro caso, en Naturgy, consideramos que no solo debemos brindar un servicio sino también crear las condiciones, generar soluciones y herramientas inclusivas, respetando y promoviendo los valores que nos ayuden a construir una sociedad plena, justa y próspera.
    Esto se logra haciendo coincidir los intereses del Estado, las empresas, las organizaciones no gubernamentales (ONG) y los ciudadanos en general. Por eso promovemos y realizamos anualmente un diálogo con los grupos de interés y estamos convencidos de que las soluciones se logran haciendo sinergia desde todos los actores sociales.
    En definitiva, creemos que las empresas somos y debemos ser parte de la solución de los problemas globales; que tenemos que contribuir en todas nuestras acciones y procesos a un mayor cuidado medioambiental, a un mayor desarrollo social y sin dudas a un mayor nivel de transparencia, más allá, por supuesto, de impulsar el desarrollo económico de las comunidades en las que actuamos.

    Natura
    Una agenda social

    José Ignacio De Carli, gerente de Asuntos Corporativos

    En Natura entendemos la sustentabilidad en cuatro dimensiones: la económica, ambiental, social y cultural. Generalmente cuando hablamos de sustentabilidad desde las empresas ponemos un foco mayor en el eje económico-ambiental: todo el proceso relacionado desde la extracción de la materia prima hasta que ponemos el producto en el mercado. Sin duda es un eje fundamental de trabajo, pero no podemos seguir produciendo como si los recursos naturales fuesen infinitos.
    Tenemos que ir más allá de reducir o mitigar impactos. La sustentabilidad, como agenda, es mucho más que el “programa” de una empresa. Es una agenda necesariamente social, que condensa los temas relevantes para una época. Y en esta época, además, los protagonistas que la movilizan son cada vez más las personas (consumidores y ciudadanos), y no las empresas.
    A veces caemos en el error de creer que cumpliendo nuestras metas tenemos “marcas sustentables” pero la sustentabilidad no es un premio o estado que algunos alcanzamos y otros no. La sustentabilidad tiene un sentido mucho más amplio y colectivo, y además de promover productos con menor impacto ambiental tiene que impulsar políticas que amplíen derechos e incluyan.
    El eje social-cultural es entonces cada vez más relevante. Y dentro de este eje, son realmente importantes los temas como género y diversidad, impulsados por movimientos sociales que en sus diferentes expresiones buscan una sociedad más igualitaria y pacífica. Eso sin duda es sustentabilidad. Y las empresas y marcas tenemos que pensar cuál va a ser nuestro rol en estos nuevos contextos. No significa “dejar de vender” y dedicarnos al activismo social. Pero si nuestros productos y campañas no se transforman en vehiculizadores o facilitadores de esas demandas; si nuestras políticas corporativas o de recursos humanos no conectan con las “demandas de sustentabilidad” de la época, van a ser cada vez menos significativos y relevantes.

    Securitas
    Gran desafío para las pymes

    Patricia Sclocco, directora de Comunicación, Asuntos Públicos y RSC

    La sustentabilidad es transversal a todos los ejes de la compañía, por lo tanto forma parte del core business de las empresas, tiene que contribuir al cumplimiento de los objetivos de negocio, minimizar sus riesgos, mejorar las utilidades del negocio y generar valor para la marca. Es una decisión estratégica que se toma en la alta dirección de cada compañía y una enorme oportunidad de mejora para gestionar de una forma responsable el negocio.

    –¿De qué manera pueden articular las compañías su negocio diario –que requiere de buenos resultados en el corto plazo– con la implementación de los ODS, que supone una mirada amplia hacia el futuro? ¿Existe tensión entre el corto y el largo plazo, en este sentido?
    –El diálogo con grupos de interés y el estudio de materialidad de cada empresa es fundamental a la hora de alinear el negocio con los ODS. Es un camino por recorrer buscando cumplir con las metas e indicadores que propone cada Objetivo de Desarrollo Sostenible y ver el nivel de avance. Los ODS son una gran guía a la hora de implementar planes a corto y largo plazo.

    –¿Considera que la Argentina está alineada con las tendencias mundiales de gestión sustentable del negocio? ¿Qué falta? ¿Cuáles son los principales desafíos?
    –Creo que en nuestro país hemos avanzado mucho desde la implementación de los 10 Principios del Pacto Global; para las empresas proveedoras de servicios es casi un requisito indispensable a la hora de participar en concursos y licitaciones, para ser la mejor opción como cadena de valor de nuestros clientes. El gran desafío es que las pymes puedan seguir avanzando en el camino de la sustentabilidad.

    Pfizer
    La transparencia como compromiso

    Carolina Ibañez, directora de Compliance para Región Argentina, Chile y cluster Ecuador/Perú

    Ser una compañía socialmente responsable no solo implica realizar aportes económicos, sociales y ambientales al entorno donde operamos. Una gestión sustentable y eficiente también debe contemplar, como parte de su columna vertebral, el compromiso por ser un negocio transparente, basado en los valores de la integridad y la ética.
    ¿Por qué la transparencia se ha vuelto una demanda creciente? Conforme pasa el tiempo y se conocen nuevos casos de incumplimiento, mayor conciencia se está tomando de su importancia. Las consecuencias, tanto reputacionales como económicas, que puede conllevar un comportamiento alejado de este imperativo, son devastadoras. Queda claro que la forma de hacer las cosas es tan importante como el producto o servicio que se ofrece.
    Muchas compañías han creado departamentos de Compliance para promover una cultura de integridad y asegurar el cumplimiento de los programas de compliance, y muchas otras están comenzando a incursionar en el tema.
    Esta área vela, entre otras cosas, porque las actividades se lleven a cabo de manera ética, en cumplimiento con las políticas de cada compañía. Se trata de un departamento transversal, que debe involucrarse con cada una de las áreas, ya que si un eslabón de la cadena no logra sostener este compromiso, el efecto será para toda la organización.
    En este sentido, en Pfizer tenemos un fuerte compromiso con la ética y la transparencia. A través de nuestro programa de Compliance buscamos promover una cultura de integridad previniendo el incumplimiento y detectando y respondiendo a potenciales violaciones a nuestras políticas corporativas.
    Nuestro programa tiene como piedra basal una política de puertas abiertas y anti represalias. El “Tone at the Top” es indispensable para transmitir la importancia de un compromiso real y efectivo con la transparencia. Por ello, contamos con un Comité Ejecutivo de Compliance compuesto por el equipo de liderazgo local, que promueve el cumplimiento con el programa de compliance de Pfizer. Asimismo, hemos creado un equipo de “Compliance Champions”, integrado por colegas claves de las distintas áreas que mejoran la concientización y la comprensión de políticas y procedimientos relacionados con el cumplimiento entre los colegas de la organización.
    Este tema se encuentra cada vez más presente en la agenda de las organizaciones públicas y privadas. Sin embargo, todavía queda un camino por recorrer en el que el diálogo entre los distintos sectores y la participación activa de todos es fundamental para lograr la transformación de la cultura.

    Telefónica
    Industrialización inclusiva y sostenible

    Ignacio Chavero, jefe de Negocio Responsable

    La integración de los factores ESG (sociales, ambientales y de buen gobierno) tanto en la gestión como en la información que dan las empresas mejora la rentabilidad en la inversión en el largo plazo. Cada día hay más personas que miran si lo que compran es o no sostenible: que respeta los derechos humanos de los empleados que lo producen, que cuida el medio ambiente, etc.
    Como compañía centrada en las telecomunicaciones y los servicios tecnológicos de valor añadido, queremos asumir nuestra responsabilidad en la contribución al progreso social, tecnológico y económico de los países en los que operamos, invirtiendo en infraestructuras de telecomunicaciones, generando empleo y desarrollando servicios que mejoran el acceso a la tecnología y la calidad de vida de las personas.
    Dedicamos un esfuerzo especial a promover el uso responsable de la tecnología, con el objetivo de contribuir a que impacte de forma positiva en todos los ámbitos de nuestra vida diaria.
    Las empresas redoblan sus esfuerzos por cuidar lo no financiero y en ser transparentes en su comunicación sobre ello. Telefónica, una de las más avanzadas en este ámbito, lleva años trabajando este tema: cuenta con el Plan de Negocio Responsable, gestionando iniciativas que atraviesan nuestro Plan Estratégico y llevan la sostenibilidad a cada área.
    Estas iniciativas están alineadas con nuestro compromiso en contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, siempre guiados en nuestro día a día por nuestros Principios de Negocio Responsable, basados en valores de integridad, compromiso y transparencia. Nuestro plan local tiene seis ejes de trabajo: Promesa cliente y confianza digital; Integridad, transparencia y compromiso; Innovación sostenible; Estrategia ambiental; Cadena de suministro; Talento, bienestar y diversidad, que concentran 40 iniciativas transversales al negocio, con indicadores de medición y seguimiento (KPIs) plantados y unos objetivos que dan esa visión a futuro que nos piden nuestros grupos de interés.

    Articulación con ODS
    Somos conscientes de nuestra responsabilidad para ayudar a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, ya que entendemos que las nuevas tecnologías digitales son una de las principales fuerzas motrices de la transformación económica y social.
    Nuestro compromiso con el largo plazo se ve reflejado en nuestra estrategia y en nuestro Plan de Negocio Responsable, con indicadores y objetivos que van hacia 2030, e incorporan los ODS en su sentido más amplio, considerándolos como un elemento fundamental para guiar la respuesta a los retos sociales, económicos y medioambientales que nuestra generación tiene que abordar.
    Nuestra apuesta por la transformación tecnológica y digital se materializa en el ODS 9, que consiste en “construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación”. Se trata del ODS principal para Telefónica, aquel en el que impactamos con más fuerza.
    Además, tenemos proyectos dirigidos a contribuir al resto de objetivos, con una influencia más directa en los de crecimiento económico. Pese a nuestro impacto, somos conscientes de los muchos retos que quedan por cumplir y creemos que la innovación sostenible es una vía para avanzar.

    Osde
    Win-win

    Juan Carlos Palacios, presidente

    Gestionar de manera sustentable es un buen negocio. No solo porque influye directamente en la competitividad y en la imagen corporativa, sino también porque esta forma de “ser empresa” genera impactos positivos en los que todos ganan. Eso se traduce en mejoras de los procesos de gestión, mayor bienestar de los trabajadores y la posibilidad de mejorar la calidad de vida de las comunidades donde la empresa tiene alcance. Todos esos, es bueno aclararlo, son cambios que se perciben en el mediano y largo plazo y que requieren de la determinación de todos los niveles de mando.
    La sustentabilidad ya es un tema en agenda incorporado al proceso de toma de decisiones en el ámbito corporativo. Es cada vez mayor la presión de las nuevas generaciones –con sus exigencias y demandas alineadas con este modelo de gestión– para que las empresas comprendan la necesidad de cambiar. Cuando hablamos de la Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible tenemos que entender que el sector empresarial es fundamental para su consolidación. Toda gestión sustentable se define por tres ejes: la creación de valor económico, social y ambiental; la reducción de impactos negativos de nuestra actividad y la calidad de los vínculos y el diálogo con los grupos de interés.

    Avance hacia la transparencia
    Resulta cada vez más difícil hacer caso omiso a la demanda de una política de puertas abiertas. Forma parte de un cambio cultural y es una variable de elección y de relacionamiento. Hoy, por ejemplo, una empresa puede elegir con qué proveedor trabajar en base al cumplimiento de ciertos estándares éticos. Creemos que los reportes de sustentabilidad y la adhesión a iniciativas internacionales funcionan como un ejercicio de rendición de cuentas y de mayor transparencia; pero no debemos dejar que comunicar sea la principal motivación, sino una consecuencia de una manera distinta de gestionar.

    Grupo BIND
    Hacia afuera y hacia dentro

    Dafna Groisman, analista de Relaciones Institucionales y RSE

    La concepción de “ser sustentables” era considerada, con anterioridad, un valor agregado para las empresas. Sin embargo, en los tiempos que corren, es impensable una compañía que no sea responsable con su entorno y que no se involucre en los conflictos de su comunidad. Nos encontramos en un contexto en el que todas las organizaciones empiezan a incorporar las acciones de Responsabilidad Social en toda su cadena de valor y procesos, y se destacan aquellas que brindan un valor agregado en esta materia.
    Las redes sociales hicieron su aporte para que las empresas puedan ser más transparentes a la hora de la gestión, y aprovechen la oportunidad de generar cercanía con los diferentes stakeholders.
    El peso que obtuvo en los últimos años este tipo de prácticas generó un cambio en el management que permitió que se involucre a través de los recursos humanos en estas acciones. Hoy en día, la RSE no es solo cuidar al medio ambiente, o donar dinero, sino que se trata de incorporarlo en el día a día y así, generar acciones que tenga impacto positivo tanto afuera como adentro de la organización. Que los colaboradores compartan los valores de la compañía y que puedan sentirse orgullosos de pertenecer. En este sentido es que en Grupo BIND se incorporaron prácticas de RSE desde sus inicios, apoyando a organizaciones que colaboren a la sociedad en temas de educación y niñez, las alianzas son clave para potenciar el trabajo sustentable.
    La opinión pública y las temáticas que están en auge cambiaron el enfoque de las prácticas de RSE hacia la inclusión y la diversidad. Desde el BIND tenemos un compromiso grande con esto que integra la cultura corporativa y cada una de las áreas del negocio. Tanto es así, que BIND Banco Industrial es la única entidad financiera en Argentina que cuenta con una presidenta mujer, Carlota Durst de Meta, brindando desde el management el apoyo necesario para la igualdad dentro y fuera de la compañía.

    Farmacity
    Acciones articuladas

    Lucila Palacios Hardy, subgerente de Relaciones con la Comunidad

    En los últimos años, la Responsabilidad Social se reconfiguró para abarcar las demandas y vacancias que se hicieron más relevantes en el plano social. Temáticas como la educación para el futuro, la diversidad, el desarrollo de comunidades originarias y la equidad de género adquirieron mayor atención por parte de las áreas de vínculo con la comunidad de las compañías a escala mundial.
    Debido a la complejidad que implica el abordaje de estos temas y al tiempo relativamente breve en que se han incorporado a la agenda, el trabajo articulado entre las empresas, áreas de Gobierno, ONG y la sociedad civil se constituyó en un aspecto central para diseñar acciones concretas que pudieran adaptarse a este escenario dinámico.
    Atendiendo a esto es que, a principio de este año, Farmacity se propuso ser una compañía con perspectiva de género, para contribuir con la participación de las mujeres en el mercado laboral y brindar ayuda frente a casos de violencia de género.
    En el mes de marzo firmamos un convenio con el Instituto Nacional de las Mujeres mediante el cual implementamos un protocolo interno para asistir a las colaboradoras que hayan sido víctimas de violencia de género. El programa involucró una campaña masiva de sensibilización con la línea 144 en todas las tiendas. Por otra parte, llevamos adelante “Look que transforma”, junto a la Dirección Nacional de Readaptación Social y la Dirección de Asistencia de Personas Bajo Vigilancia Electrónica, un programa de capacitación gratuita en belleza para mujeres en prisión domiciliaria o que han sido liberadas recientemente, para contribuir con su formación y reinserción laboral.
    Con ese punto de partida, y en pos de incrementar acciones centradas en promover la calidad de vida de las personas y de mejorar su bienestar integral, especialmente orientadas al desarrollo de poblaciones consideradas vulnerables, Farmacity explicita la vocación de extender su contribución al sistema de salud a aquellas áreas que la sociedad contemporánea requiere, como un actor relevante y comprometido con estas metas.

    Banco Macro
    Un único modelo posible

    Milagro Medrano, gerente de Relaciones Institucionales y Atención al Cliente

    En un contexto internacional en el cual el valor de los activos intangibles representan más del 75% del costo de la acción, los consumidores son cada vez más responsables a la hora de elegir los productos y servicios donde la experiencia de consumo es un factor clave, y los talentos quieren trabajar en ambientes laborales responsables donde se les ofrezcan beneficios y posibilidades de desarrollo; se presenta en el mundo corporativo un nuevo y único modo de hacer negocios y este modelo tiene la sustentabilidad como eje principal.
    El acceso a los mercados, la reputación de las marcas y la licencia para operar actualmente tienen variables directamente relacionadas con prácticas de RSE con una visión a largo plazo. Por ello, estos conceptos son definitivamente buenos negocios.
    Asimismo, los grupos de interés de las empresas, las instituciones, organismos y los Gobiernos demandan del sector privado un protagonismo en el desarrollo sostenible como nunca antes en la historia. En particular en nuestro sector, el bancario, vemos que los clientes nos desafían permanentemente en cuanto a la experiencia en la atención y la accesibilidad a los servicios financieros apalancado en las nuevas tecnologías y los canales digitales.
    Además, tenemos un rol social clave a favor de mejorar el bienestar de las personas y acompañar el crecimiento de las empresas. Es por esta razón que los clientes quieren tener un banco que contribuya con la sustentabilidad, ofreciéndoles productos y servicios en pos del desarrollo económico y la inclusión financiera.
    De esta forma, observamos en nuestros stakeholders, la óptima repercusión y aceptación que tienen nuestros programas en las comunidades donde operamos.