miércoles, 11 de marzo de 2026

    Miami, por 48 horas, la capital mundial de la aviación comercial

    Por Santiago García Rúa


    Cumbre de la IATA

    Por dos días, Miami se convirtió en la capital mundial del transporte aéreo. La ciudad, que por primera vez en 71 años fue sede de una Asamblea General de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), reunió entre el 7 y el 9 de junio a unos mil delegados entre presidentes y CEO de las principales aerolíneas del mundo, representantes de los fabricantes de aviones y motores, funcionarios de organismo oficiales y privados y periodistas.
    Pero también hubo durante la 71º AGM tiempo para el optimismo, algo no muy frecuente en los últimos años. Fue cuando el consejero delegado de IATA, Tony Tyler, anunció que la entidad había revisado nuevamente la previsión de beneficios del sector para 2015 y que las mismas se elevaban ahora a los US$ 29.300 millones, casi 10.000 millones más que lo pronosticado hace solo unos meses.


    Andrés Conesa

    Con estos resultados, el margen de beneficio neto para la aviación comercial se sitúa ahora en 4,0% sobre unos ingresos esperados de US$ 727.000 millones. Para la organización mundial que nuclea a las líneas aéreas, la suba de beneficios desde los US$ 16.400 millones de 2014, refleja el impacto positivo de varios factores a escala mundial, como la mejora de la previsión del panorama económico mundial, factores de ocupación récord, precios más bajos del combustible y una importante apreciación del dólar estadounidense. Una combinación, la de estos últimos dos factores –baja del precio del combustible y apreciación del dólar–, que licuó en parte el impacto positivo general, excepto para las aerolíneas estadunidenses que van a terminar generando la mitad de los beneficios globales este año (US$ 15.700 millones).
    Para Tyler, el sector aéreo mundial se ha convertido en cada vez más eficiente desde los trágicos sucesos de 2001. Un dato impacta: el factor de ocupación global este año alcanzará 80,2%. Sin embargo las aerolíneas apenas si captarán US$ 8,27 por pasajero transportado. El directivo se quejó de que algunos políticos ya están viendo, equivocadamente, que las líneas aéreas están teniendo ganancias extraordinarias, cuando el margen de beneficio neto promedio es de 4%. “Apple ganó US$ 13.600 millones en el segundo trimestre de este año, con un margen de 23,4% –se quejó– y no hay ningún político que esté pidiendo que bajen los precios de la iPad”. Y advirtió, además, que hay que tener cuidado ya que los resultados no fueron parejos en todas las regiones.
    IATA, que fue fundada en 1945 en La Habana por 57 aerolíneas y cuya sede hoy está en Montreal, está compuesta por 256 aerolíneas miembros que transportan 83% del tráfico mundial. Esta es la quinta vez que la Junta General de Accionistas y las Asamblea Anual se celebra en Estados Unidos, pero la primera en Miami. Este año la actividad, que une 16.485 pares de ciudades en todo el mundo, tiene previsto transportar 3.500 millones de pasajeros y 55 millones de toneladas de carga. La aviación –según los datos aportados por IATA– genera 2,5 millones de empleos directos y 56 millones indirectos en todo el mundo.
    Tyler suavizó las expectativas en materia de ganancias, al afirmar que el alza de beneficios podría verse opacado por el aumento en el valor del dólar y las extendidas coberturas de las líneas aéreas por el combustible. «Las ganancias del sector están lejos de ser uniformes, ya que muchas compañías aún enfrentan enormes desafíos”, advirtió. La organización dijo que el margen promedio de ganancia neta de la aviación comercial casi se duplicaría respecto al 2,2% del año pasado. Sostuvo que los costos por combustible bajarán a US$ 191.000 millones desde los US$ 226.000 millones en 2014, cuando las firmas lograron ganancias totales por US$ 16.400 millones.


    Doug Parker

    No todo es viento de cola
    Si bien los nuevos datos globales invitaban a llevar el champagne al freezer, Tyler advirtió una y otra vez que hay que ser prudentes ya que los resultados no son parejos en todas las regiones.

    • En Norteamérica, por ejemplo, los transportistas esperan generar una ganancia de US$ 15.700 millones con un margen neto de beneficio de 7,5%. Eso hace una ganancia promedio de US$ 18,12 por pasajero. Las aerolíneas estadounidenses aprovecharían esta mejora para invertir en nuevas flotas, reducir elevadas deudas y ofrecer una mayor rentabilidad a sus accionistas mediante el reparto de dividendos y la recompra de acciones. El fortalecimiento de la economía, la reestructuración de la industria y unos precios más bajos del petróleo son los principales factores de este mejor desempeño. Se espera que la demanda crezca 3,0%, superada ligeramente por la oferta, que ya ha crecido 3,1%.

    • En Europa, por su parte, se espera que las aerolíneas alcancen los US$ 5.800 millones de beneficio en 2015, con un margen neto de 2,8% y un beneficio promedio de US$ 6,30 por pasajero. Se espera que la capacidad crezca 6,5%, casi a la par de la demanda (6,8%). Las aerolíneas europeas se han beneficiado de la caída de los precios del combustible, pero de nuevo, este impacto positivo se ha visto limitado por el fortalecimiento del dólar, y el pronóstico de beneficios se queda por detrás de las aerolíneas estadounidenses.

    • En Asia-Pacífico, las aerolíneas de la región alcanzarán los US$ 5.100 millones de beneficio, con un margen neto de 2,5% (4,24 dólares/pasajero). El estancamiento en el sector global de carga aérea ha perjudicado principalmente a las aerolíneas de Asia-Pacífico por su mayor cuota de mercado (40%) en este sector. Los beneficios también se han visto afectados por la desaceleración de la economía china. Se espera que la demanda crezca 8,1%, por delante del 7,7% de crecimiento de la capacidad. La baja de los costos del combustible tendrá un impacto positivo, pero el fortalecimiento del dólar reducirá los beneficios en la región.

    • En Oriente Medio, se espera que las aerolíneas obtengan US$ 1.800 millones de beneficio neto en 2015, con un margen neto de 3,1% (9,61 dólares/pasajero). Los transportistas de la región serán los únicos que experimenten un crecimiento de la demanda de pasajeros de dos dígitos (12,9%), pero no todas las aerolíneas registrarán beneficios.

    • En  Ãfrica, las aerolíneas obtendrán beneficios por US$ 100 millones, con un margen neto de 0,8% (1,59 dólares/pasajero), el peor desempeño de todas las regiones. A pesar de su saldo positivo, persiste el bajo rendimiento de los últimos años. La debilidad de la divisa, en particular la de los países exportadores de petróleo, impiden que las aerolíneas de la región se beneficien de los bajos precios del combustible. Se espera que el crecimiento de la demanda y de la capacidad sea el más bajo entre los mercados emergentes: 3,3% y 3,2%, respectivamente.

    • En Latinoamérica el pronóstico de beneficios para las aerolíneas de la región es de US$ 600 millones, con un margen neto de 1,8% (2,27 dólares/pasajero). Esto viene después de un año en que la industria logró ganancias pero por muy poco. En los últimos años la región no ha obtenido grandes beneficios, debido principalmente al mal desempeño de economías importantes como Brasil y la Argentina. La debilidad de las divisas de la región frente al dólar limita además cualquier beneficio derivado de la caída de los precios del combustible. Se espera que la demanda crezca 5,1%, ligeramente por delante de la capacidad (5,0%).


    Claudia Sender

    Turbulencia en aire claro
    Para la IATA el crecimiento del tráfico aéreo en Latinoamérica y el Caribe podría alcanzar los 385 millones de pasajeros en los próximos diez años “si los gobiernos de la región abordan el problema de la congestión aérea, aplican una regulación más inteligente y adoptan estándares y mejores prácticas globales”.
    En 2014, el número de pasajeros llegó a los 242 millones. “La aviación soporta 4,9 millones de empleos en Latinoamérica y el Caribe, y aporta US$ 153.000 millones al PBI de la región. Es evidente el papel de la actividad en el desarrollo y el bienestar de la región, pero Latinoamérica y el Caribe tiene un enorme potencial para maximizar los beneficios de la aviación”, señaló Peter Cerdá. Para el directivo, la región podría incrementar su tráfico aéreo en más de 50% en poco tiempo, si se eliminan una serie de barreras. Una de ellas, la falta de infraestructuras adecuadas, principalmente aeroportuarias, que limitan la capacidad del tráfico aéreo en la región. Solo dos países, Panamá y Barbados, se encuentran entre los 35 primeros países del mundo por la calidad de sus infraestructuras aéreas. México figura en el puesto 64º, Colombia en el 105 y Brasil en el 131º. “Brasil –explicó Tyler– tiene 13 aeropuertos con su capacidad contraída, mientras que Aeroparque (Buenos Aires), Antigua, Caracas y Bogotá carecen de capacidad para crecer en tanto que Lima tiene frenado su crecimiento por falta de mejoras”.


    Tony Tyler

    Otra preocupación es la necesidad de una regulación más inteligente en línea con los estándares globales. “Los gobiernos de la región –con la notable excepción de Panamá y Chile– tienden a ver las aerolíneas como proveedores de servicios de lujo y un blanco fácil para la recaudación de impuestos o la aplicación de regulaciones onerosas”. Y puso como ejemplo a Brasil, donde la regulación de los derechos del consumidor no está en línea con los estándares y mejores prácticas globales y castiga de forma injusta a la aviación.
    Otra barrera a vencer es la falta de reconocimiento mutuo de los registros de flota y licencias de las tripulaciones por parte de las autoridades de aviación civil de la región, lo que impide que las aerolíneas puedan utilizar de forma flexible todos sus recursos para ofrecer la máxima eficiencia. “La aviación es muy susceptible al incremento de la carga fiscal, a la regulación onerosa y a la aplicación inconsistente de normas y reglamentos. Sin embargo, cuando los gobiernos adoptan estándares globales y trabajan en colaboración con el sector, la repercusión económica positiva que aporta la aviación es fácilmente alcanzable”, concluyó Cerdá.
    Venezuela fue un tema recurrente en la agenda del evento internacional. IATA instó al gobierno de Caracas a alcanzar un acuerdo sobre los U$S 3.700 millones que las aerolíneas no pueden sacar del país. “El complejo sistema de control de cambios de ese país deja en manos del Gobierno la decisión de cuándo y cuánto dinero pueden repatriar las aerolíneas. El bloqueo de este dinero, procedente de la venta de billetes aéreos, viola los tratados internacionales”, recordó la entidad mientras reclamaba al gobierno de Nicolás Maduro resolver urgente esta situación a la que definieron como “insostenible”.
    No obstante la aviación comercial latinoamericana tuvo su reconocimiento durante la 71°
    Asamblea Anual. Andres Conesa, CEO de Aeroméxico, fue designado chairman de la IATA por el término de un año. El ejecutivo, que reemplazó a su par de Air Canada Calin Rovinescu, es el primer mexicano en alcanzar ese cargo. Si bien el esfuerzo mayor recae siempre sobre el director general de IATA, en este caso Tony Tyler, lo cierto es que durante la gestión de Conesa la entidad deberá enfrentar varios desafíos como por ejemplo la discusión sobre la protección de los derechos de los consumidores y el temor de la IATA a una sobre regulación que podría tener efectos contrarios porque se traduciría en mayores tarifas y menor conectividad.
    No será el único desafío. También durante este año está previsto que IATA ponga en marcha el sistema NDC (News Distribution Capability), la mayor modernización en la experiencia de compra de productos aéreos, y hasta es posible que deba intervenir en la pelea que enfrenta a las líderes estadounidenses (American, Delta y United) con las tres grandes aerolíneas del Golfo (Emirates, Qatar y Etihad) a quienes las primeras acusan de competencia desleal por recibir asistencia pública que las ayudan a crecer con rapidez en las rutas intercontinentales. Esto, mientras piden a la Casa Blanca medidas para restringir los “acuerdos de cielos abiertos”. “No estamos compitiendo frente a aerolíneas, sino contra los Gobiernos”, reclaman las norteamericanas. Las aerolíneas con bases en los aeropuertos de Dubai, Doha y Abu Dhabi, por su parte,  responden a este ataque diciendo que lo que deben hacer Delta, American y United es “dejar de llorar” y hacer “bien su trabajo”. Palabras de Akbar al Baker, consejero delegado de Qatar Airways.
    Es probable que la disputa se extienda a lo largo del año y vuelva a ser motivo de discusión el año que viene en Dublín, sede de la próxima Asamblea General de IATA.