“En los últimos años, el negocio asegurador en Argentina ha comenzado a transitar una transformación marcada por la digitalización, la demanda de mayor transparencia y la necesidad de productos más flexibles. Sin embargo, aún estamos lejos de modelos más avanzados que ya se consolidaron en otros países, como la integración de seguros embebidos en plataformas digitales, el uso masivo de datos abiertos para la personalización de coberturas, y la regulación proactiva de riesgos tecnológicos. La interoperabilidad entre actores del ecosistema asegurador y financiero es otro cambio estructural pendiente que podría acelerar la innovación y mejorar la experiencia del cliente”, reflexiona Gerónimo Fresco, CEO de Galicia Seguros.
¿Cuáles son las principales tendencias que están marcando el rumbo del negocio asegurador?
Las tendencias más relevantes incluyen la digitalización integral de procesos, la aparición de nuevos riesgos asociados a tecnologías emergentes, el crecimiento de la economía colaborativa y la demanda de seguros más inclusivos y sostenibles. En este sentido, hablamos de productos que contemplan realidades diversas, con coberturas accesibles, adaptables y con impacto positivo en lo social y ambiental. Un ejemplo concreto es el desarrollo de “microseguros para emprendedores y oficios”, que permiten ampliar el acceso a la protección en sectores tradicionalmente desatendidos. También observamos una fuerte evolución en el comportamiento del consumidor, que exige soluciones ágiles, personalizadas y con valor agregado. En este contexto, las insurtech juegan un rol clave como catalizadoras de innovación, y la inteligencia artificial comienza a ser parte de la operación y el diseño de productos.
¿Cómo fue dando respuesta la empresa a un mercado con consumidores más informados y demandantes, y el avance cada vez más rápido de las insurtech?
En nuestro caso adoptamos una estrategia centrada en la experiencia del cliente. Rediseñamos procesos para hacerlos más simples y digitales, fortalecimos nuestra red de PAS con herramientas tecnológicas que potencian su rol consultivo, y desarrollamos productos que combinan cobertura tradicional con servicios de valor. Además, como miembros de la Cámara Argentina de Insurtech, impulsamos alianzas con startups del ecosistema para acelerar la innovación y explorar nuevas formas de distribución. Esta evolución nos permite responder con agilidad a un mercado cada vez más exigente y dinámico.
Los imponderables de las nuevas tecnologías
¿Están desarrollando productos para riesgos emergentes o esperan a que maduren?
Estamos explorando activamente estos nuevos riesgos. En particular, trabajamos en el diseño de soluciones que contemplen la responsabilidad por el uso de inteligencia artificial, la protección de trabajadores independientes en la economía gig -como repartidores, conductores de apps o freelancers– y la cobertura de activos digitales. También estamos desarrollando propuestas que brinden protección ante riesgos como el robo de identidad con implicancias financieras. Si bien algunos de estos segmentos aún están en etapa de maduración en Argentina, creemos que es clave anticiparse, construir capacidades internas y estar preparados para responder con rapidez cuando el mercado lo demande.
¿Qué barreras frenan el desarrollo o la innovación en el sector?
Las principales barreras incluyen la baja interoperabilidad tecnológica entre actores del sistema y la limitada educación financiera de los consumidores. También enfrentamos desafíos vinculados a la adopción cultural del cambio, tanto dentro de las organizaciones como en el ecosistema. Superar estas barreras requiere colaboración público-privada, apertura al diálogo con los reguladores y una visión compartida sobre el rol del seguro como motor de desarrollo económico y social.












