Franquicias impulsan contratos comerciales más largos y alquileres en alza en Buenos Aires y GBA
La demanda de locales comerciales crece en la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, con contratos de alquiler recomendados de cuatro a cinco años y aumentos interanuales superiores al 40%, según datos de la Dirección General de Estadísticas y Censos de la Ciudad de Buenos Aires.
Las franquicias están modificando el panorama del mercado inmobiliario comercial en Argentina, en un contexto de suba interanual de alquileres superior al 40% y creciente demanda de espacios. Actualmente, la elección de un local para franquicia constituye una decisión estratégica para las marcas, que priorizan estabilidad y recupero de inversión.
De acuerdo con el informe de Locaciones Comerciales 2024, el valor medio de alquiler en la Ciudad de Buenos Aires alcanza los $6.334 por metro cuadrado, frente a los $4.492/m² de 2023. Los contratos comerciales, tradicionalmente firmados por un mínimo de tres años, ahora se recomiendan con plazos de cuatro a cinco años, alineados con el ciclo promedio de recupero de inversión en franquicias.
Marcelo Bernardini, socio fundador de Franquicias que Crecen, señaló: “Cuando una franquicia se instala en una ubicación, busca quedarse. Si cierra, no solo pierde el franquiciado: también se resiente la marca. Por eso acompañamos a que el contrato de alquiler tenga la misma duración que el contrato de franquicia”. En cuanto a la localización, las marcas de venta directa priorizan avenidas con alto tránsito y cercanía a instituciones educativas y nodos de transporte, mientras que las orientadas al delivery optan por zonas internas con costos menores.
Bernardini añadió: “Las franquicias low cost —las más demandadas del año— buscan locales desde 30 m² ubicados en zonas de movimiento constante. Ese flujo diario es lo que sostiene los ingresos mensuales”. En la Ciudad de Buenos Aires, los barrios de Palermo, Belgrano, Recoleta, Barrio Norte, Villa Urquiza, Devoto y Microcentro lideran las preferencias, mientras que en el Gran Buenos Aires sobresalen Olivos, Escobar, Pilar, Maschwitz, Ramos Mejía, San Justo, Morón, Castelar, Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora y Berazategui.
El precio de cada local varía en función de la ubicación, tal como afirmó Bernardini: “El mercado es quien fija el precio, más allá de lo que establezcan inmobiliarias o propietarios. Lo que realmente define el valor es la ubicación: no cuesta lo mismo un local en Cabildo y Juramento que uno en Monroe y Blanco Encalada”. Antes de cerrar una operación, las marcas verifican requisitos básicos como agua corriente, instalación eléctrica adecuada, gas para gastronomía, piso antideslizante y frente visible. En el sector gastronómico, la ventilación resulta fundamental; si el local está bajo un edificio, la normativa exige un tiraje completo hasta la terraza para habilitarlo.
“El éxito de una franquicia no depende sólo de la marca o esquina, lo que garantiza la rentabilidad es que el local responda al tipo de consumo que busca la franquicia”, concluyó Bernardini.
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