Yüan: Beijing permitió una repreciación más marcada

La moneda china cerró el año subiendo algo más de lo habitual ante el dólar y, por consiguiente, el euro y el yen, que forman una canasta. Más que a presiones norteamericanas, el gobierno responde a realidades económicas locales.

El yüan se elevó 0,9% durante la última semana de 2007 más que en lapsos comparables desde que China la dejó flotar ante el dólar (21 de julio de 2005). Así, al viernes 29 cotizaba a 7,304 por dólar y éste cedía a 13,7 centavos por yüan. Según funcionarios técnicos, la moneda continuará avanzando en 2008, pero nadie sabe bien hasta qué nivel ni durante cuánto tiempo.

Sin duda, ambos factores dependerán del contexto económico general y sus perspectivas. En realidad, el brote inflacionario local le facilita al gobierno aceptar un yüan más fuerte.

Hasta hace poco, Beijing temía que un alza más pronunciada de su moneda promovería más importaciones y perjudicaría exportaciones. Pero el índice de precios minoristas igual se elevó en noviembre 6,9% sobre diciembre de 2006, impulsado por los alimentos (18,2%). Por otra parte, una repreciación más acelerada aliviaría roces con Estados Unidos y, en menor grado, la Unión Europea, Japón y Surcorea.

Por supuesto, las tensiones comerciales pueden también agudizarse si, como parece ser el horizonte de este año, las economías mayores del planeta se estancan o crecen menos. Aparte, China ha permitido en otras ocasiones una repreaciación más pronunciada, aunque no tanto como la que cerró 2007.

Este lunes, un periódico bursátil reveló que “miembros del centro de Investigación y Desarrollo apoyan un ritmo más marcado de revaluación, para frenar el aumento delos alimentos y los combustibles”. Estoes curioso pues, si bien China importa la mitad de sus hidrocarburos, no compra afuera muchos alimentos. Sea como fuere, el banco central ha sugerido al gabinete “un incremento más pronunciado del yüan por única vez”.

Proseguir con retoques paulatinos, sin intercalar otra alza más fuerte, podría alentar a especuladores a colocarse en yüan para estar en la cresta de la ola. Por de pronto, las reservas internaciones del país aumentan al ritmo de un millón de dólares diarios y, terminando 2007, superaban los 1,3 billones. El excedente comercial seguía aumentando, aunque el año pasado el yüan hubiese subido 7%, contra sólo 3,3% en 2006.

El yüan se elevó 0,9% durante la última semana de 2007 más que en lapsos comparables desde que China la dejó flotar ante el dólar (21 de julio de 2005). Así, al viernes 29 cotizaba a 7,304 por dólar y éste cedía a 13,7 centavos por yüan. Según funcionarios técnicos, la moneda continuará avanzando en 2008, pero nadie sabe bien hasta qué nivel ni durante cuánto tiempo.

Sin duda, ambos factores dependerán del contexto económico general y sus perspectivas. En realidad, el brote inflacionario local le facilita al gobierno aceptar un yüan más fuerte.

Hasta hace poco, Beijing temía que un alza más pronunciada de su moneda promovería más importaciones y perjudicaría exportaciones. Pero el índice de precios minoristas igual se elevó en noviembre 6,9% sobre diciembre de 2006, impulsado por los alimentos (18,2%). Por otra parte, una repreciación más acelerada aliviaría roces con Estados Unidos y, en menor grado, la Unión Europea, Japón y Surcorea.

Por supuesto, las tensiones comerciales pueden también agudizarse si, como parece ser el horizonte de este año, las economías mayores del planeta se estancan o crecen menos. Aparte, China ha permitido en otras ocasiones una repreaciación más pronunciada, aunque no tanto como la que cerró 2007.

Este lunes, un periódico bursátil reveló que “miembros del centro de Investigación y Desarrollo apoyan un ritmo más marcado de revaluación, para frenar el aumento delos alimentos y los combustibles”. Estoes curioso pues, si bien China importa la mitad de sus hidrocarburos, no compra afuera muchos alimentos. Sea como fuere, el banco central ha sugerido al gabinete “un incremento más pronunciado del yüan por única vez”.

Proseguir con retoques paulatinos, sin intercalar otra alza más fuerte, podría alentar a especuladores a colocarse en yüan para estar en la cresta de la ola. Por de pronto, las reservas internaciones del país aumentan al ritmo de un millón de dólares diarios y, terminando 2007, superaban los 1,3 billones. El excedente comercial seguía aumentando, aunque el año pasado el yüan hubiese subido 7%, contra sólo 3,3% en 2006.

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