La nueva agricultura que trae la cuarta revolución industrial

Para los agrinegocios las nuevas tecnología les abren la puerta a un futuro donde pueden cambiar totalmente sus modelos de negocios.

Dos expertos en química industrial y agribusiness –Sebastián Hijhuis e Iris Herrmann– hacen aquí una semblanza del panorama agrícola que publica Strategy&Business.

Si para un ser humano todos las vacas se ven iguales, para la inteligencia artificial no. Con el reconocimiento facial bovino desarrollado por una asociación estratégica entre Cargill y la irlandesa Cainthus se colocan cámaras en campos y galpones que identifican en segundos cada vaca basándose en sus rasgos faciales y su patrón de cuero.

Conectado a software inteligente, el sistema determina si una vaca no está comiendo o bebiendo lo suficiente, o si está enferma; así puede alertar a la persona a cargo mediante una app en el teléfono. También se puede observar el comportamiento de todo el rebaño para identificar la mejor forma de distribuir el alimento o programar los turnos de las vacas en un determinado lote o en un sector del campo. Con el tiempo, la plataforma va aprendiendo y comienza a automatizar más cosas del cuidado diario de cada animal.

Conectado a software inteligente, el sistema determina si una vaca no está comiendo o bebiendo lo suficiente, o si está enferma; eso le permite alertar a la persona a cargo mediante una app en el teléfono. También puede observar el comportamiento de todo el rebaño para identificar la mejor forma de distribuir el alimento o programar los tiempos que las vacas están en un determinado lote o sector del campo. Con el tiempo, la plataforma aprende de lo que ve y comienza a automatizar más cosas del cuidado diario de cada animal.

 

La cuarta revolución industrial (4IR) está comenzando a cambiar la forma en que cada unidad agropecuaria, desde una familia de agricultores hasta un conglomerado multinacional, produce alimentos y productos relacionados. La difusión de las tecnologías esenciales –IA, blockchain, drones e Internet de las cosas (IoT)– a la agricultura está produciendo mayores rindes, menores costos y reducción de impacto ambiental. Esas herramientas permiten además introducir innovaciones a las plantas y aumentar su resiliencia para que aguanten las catástrofes que trae el cambio climático.

 

Cómo elegir las tecnologías

Hay mucho dinero en juego. En 2018 las startup en tecnología agrícola reunieron US$16.900 millones, un aumento de 43% con respecto al año anterior. A medida que aumenta la velocidad con que se difunden las redes de tecnología compatible y inalámbricas de alta velocidad –las operadoras de telecomunicaciones proyectan invertir US$ 1 billón (un millón de millones) en infraestructura 5G para 2025– la adopción de tecnología agrícola se acelerará.

No obstante, esta revolución en agricultura impone nuevas demandas a los productores y las organizaciones que les brindan servicios. Para triunfar en 2030 las compañías agrícolas deben elegir cuál de los tecnologías adoptar para evitar perder tiempo, dinero y oportunidades. Muchas empresas también tendrán que cambiar la forma en que organizan sus líneas de negocios para hacer el mejor uso posible de esas tecnologías.

El método correcto para hacer frente a todos estos desafíos exige que las empresas definan su lugar en el mundo de la agricultura digitalizada, luego identifiquen y desarrollen un sistema con las capacidades necesarias para triunfar en él.

 

Plataformas digitales para animales

No sabemoss exactamente cómo va a ser el mundo en 2030, pero las actuales mega–tendencias indican la probabilidad de que haya más personas en el planeta, que en su gran mayoría vivirán en ciudades; más acontecimientos de clima extremo y desastres naturales; mayor presión por agua dulce, tierra cultivable y otros recursos naturales, y nivel oceánico más elevado, más calientes y con recursos diezmados. Esto puede sonar oscuro, pero con el método adecuado, las compañías agrícolas pueden alimentar mejor que nunca,a este planeta en el futuro cercano mientras simultáneamente reducen la presión sobre los recursos.

 

Las tecnologías emergentes que ya están revolucionando el negocio

En este momento hay una increíble variedad de tecnologías en desarrollo. Una compañía brasileña, por ejemplo, ofrece un sistema que usa drones y sensores IoT para reunir datos sobre cerdos y su ambiente. Permite a los que los crían introducir al sistema datos como el peso del animal o el momento del nacimiento hablando directamente a sus teléfonos. Un proceso de data analytics, sincronizado para que abarque toda la operación del agricultor, brinda imágenes visuales de cada etapa de la producción. Con esa información se puede compartir entre agricultores y proveedores de alimentos y medicinas o establecer indicadores de desempeño para los supervisores y gerentes.

Otras tecnologías parecen salir directamente de la ciencia ficción. Una firma está desarrollando un ejército de robots en miniatura que pueden plantar semillas. Controlados desde la tableta del agricultor, que se opera con ayuda de satélites y software con base en la nube, esos robots autónomos podrán poner cada semilla en el lugar justo con mayor precisión que los actuales métodos. La tecnología eliminará la necesidad de máquinas sembradoras, tractores y operadores de tractores. Como esos robots pueden ajustar el lugar de la semilla a las cambiantes condiciones del tiempo, la cosecha será mayor con menos costos y menos impacto al ambiente.

Están apareciendo tantas novedades en tecnologías, productos y servicios que el sector será irreconocible para los participantes de lageneración anterior. Para prepararse para ese futuro, las compañías agrícolas deben tomar ahora las medidas adecuadas.

 

No es solo digitalizar

La respuesta más frecuente de la mayoría de las compañías fue adosar nuevas tecnologías a viejos modelos de negocios esperando mejorarlos con herramientas inteligentes y más datos. Pero esa es la táctica equivocada. Tratar de que funcionen los viejos modelos no alcanza porque las tecnologías permiten modelos totalmente nuevos.

 

Muchas compañías de fertilizantes y pesticidas, por ejemplo, están usando las últimas tecnologías para obtener mejores productos y sacarlos antes al mercado. Eso parece muy bueno pero la agricultura de precisión muy pronto podría eliminar la necesidad de usar fertilizantes y pesticidas.

Un mejor método sería descubrir y desarrollar esos nuevos modelos de negocios y crear nuevos mercados para ellos. En lugar de pensar en un producto mejor, habría que pensar en mejores soluciones para los problemas de sus clientes. Muchas soluciones reunirán productos y servicios de compañías diferentes en lugar de usar los productos fabricados exclusivamente por el proveedor de esa solución.

Para determinar cuáles soluciones ofrecer y cómo hacerlo las compañías deberán entender plenamente su actual posición competitiva, sus fortalezas y sus vulnerabilidades. Luego sus líderes podrán determinar dónde quieren competir en el ecosistema agrícola del futuro.   Cualquiera sea el ámbito en que deseen competir, van a necesitar las capacidades adecuadas para ganar. Innovación orgánica, joint ventures, incubadoras y adquisiciones, todo eso deberá ser considerado para lograr que la organización aprenda y evolucione.

 

Cuatro capacidades para ganar en 2030

 Las compañías van a necesitar muchas capacidades diferentes según la posición competitiva que elijan. Pero para casi todas, hay cuatro que servirán de base para triunfar.

 

Deducir conclusiones a partir de los datos obtenidos con operaciones digitalizadas y análisis avanzado

 La digitalización es, tal vez, el ejemplo más claro de cómo tecnologías se puede hacer que los modelos tradicionales funcionen mejor. Las nuevas tecnologías están creando una cadena de valor totalmente nueva, con negocios digitales en cada eslabón de la cadena que generan nuevas fuentes de ingresos. En la práctica, esto suele querer decir aplicar data analytics para operar equipos con más eficiencia; manejar mejor el bienestar de los animales, crear mercados, mejorar la logística, los precios, el desempeño de los clientes y mucho más.

 

Participar en ecosistemas de colaboración

Es imposible para una sola compañía reunir, administrar, desarrollar y usar todas las fuentes de datos y todas las nuevas tecnologías que son necesarias para los nuevos modelos del negocio agrícola. Esos súper campos autónomos y esas bio–fábricas que muy pronto pueden estar aportando gran parte de los alimentos de la humanidad van a necesitar muchos participantes:conglomerados, starups y agricultores en, todos trabajando juntos.

Las líderes tendrán habilidad para asociarse con otras compañías, grandes y pequeñas y con universidades y otras fuentes de innovación para identificar tendencias y capitalizar conocimiento externo. Serán ecosistemas “extrovertidos”, que miran hacia fuera. Y usarán las fusiones y adquisiciones para llenar baches en sus modelos de negocios.

La colaboración siembre debería basarse en la evaluación de las propias fortalezas de la compañía y en saber cuándo convendrá usar las fortalezas de un socio externo.

 

Innovar los modelos de negocios según las fortalezas

Toda compañía, dentro y fuera de la agricultura, quiere ser más innovadora. Pero los ganadores serán aquellos que basen sus esfuerzos en una sólida comprensión de su actual fortaleza corporativas y su cultura.

 

Cualquiera sea la especialidad, las compañías agrícolas necesitarán procedimientos para seleccionar, evaluar y priorizar las tecnologías emergentes. También necesitarán la colaboración multifuncional para identificar mejor y más rápido las mejores ideas; las investigación interna y las unidades tecnológicas capaces de construir pilotos rápidamente; y el enfoque “ágil” para llevar las ideas más interesantes cuanto antes al mercado. Es fundamental que las compañías pongan a prueba las soluciones para ver si fallan las ideas más interesantes y decidir entonces reasignar capital y otros recursos para las ideas ganadoras.

 

Monetizar las oportunidades de negocio desde la sustentabilidad

 La sustentabilidad no es solo una buena idea. También es una de las grandes oportunidades de ganancias que tiene el sector agrícola. Un estudio financiado por Naciones Unidas puso el valor potencial de las oportunidades de negocios relacionadas con alimentos y sustentabilidad en US$ 2,3 billones para 2030.

Esas oportunidades van mucho más allá del marketing. Se basan en reducir desperdicio de alimentos; reformular productos y envases; desarrollar nuevos fertilizantes y formas más precisas de mejorar las características de las plantas; administrar campos, bosques y océanos con menos huella: fomentar la micro irrigación y aumentar el uso de abono y la captura de energía, pro ejemplo.

Para triunfar con éstas y otras oportunidades, las empresas deben entender las expectativas de la sociedad, los cambios ecológicos y los avances tecnológicos que los permiten. Deben poder cuantificar la sustentabilidad de sus productos y actividades e integrar sustentabilidad en todas las decisiones de inversión y de negocios.

 

Cómo comenzar

Prepararse para un nuevo mundo es una tarea abrumadora, pero muchas empresas agrícolas –como así también las tecnológicas, industriales y de logística con las que trabajan ya se están moviendo con rapidez.

 

Ya sea que una empresa esté en el medio de un esfuerzo por implementar soluciones de la cuarta revolución industrial o apenas comenzando a entender la necesidad, cuatro pasos pueden ayudar a poner a la compañía en el camino correcto, para llegar al futuro deseado:

Encontrar el propio lugar en el futuro ecosistema agrícola: eso es el lugar desde donde uno estará en las mejores condiciones para competir y ganar.

Evaluar los baches actuales en las cuatro capacidades clave y otras capacidades smás específicas para el sector.

Fijar un camino para llenar los baches de manera de poder ganar en el rol del futuro ecosistema con una agenda específica de inversiones, ya sea mediante crecimiento orgánico, joint ventures o adquisiciones.

Desarrollar una cultura, reforzando las fortalezas actuales donde sea posible para alinear a toda la organización alrededor de nuevas y mejores capacidades.

Al elegir el lugar adecuado para competir en el ecosistema agrícola del futuro los líderes agrícolas pueden seguir creciendo hasta 2030 y más allá mientras simultáneamente ayudan a alimentar y sostener a las comunidades del mundo.

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