La educación en la economía digital

El trabajo de mañana, que va a necesitar pocas de las habilidades que hoy son clave, está cambiando la educación de hoy

El mundo del trabajo está atravesando la mayor transformación en muchas generaciones. Solo 60% de las habilidades que hoy son necesarias para realizar los trabajos van a ser importantes para 2022, según el Foro Económico Mundial. Mientras tanto, la educación apenas comienza a ponerse al día.

El gran desafío en las próximas décadas será cómo capacitar a cientos de millones de nuevos trabajadores en forma eficiente y accesible. La respuesta no va a estar en una facultad convencional.

 

Retornos

 

Hoy la educación superior tiene grandes retornos. Y también muy grande es la brecha entre los graduados universitarios y lo que no lo son.

En los años 60 una persona con título secunario podía encontrar empleo en una fábrica, comprarse una casa y sostener una familia. Hoy eso es prácticamente imposible. Hace falta que los dos miembros de la pareja trabajen a tiempo completo para sostener la familia. Se ha creado, en todo el mundo, una enorme brecha entre los que ganan más y los que ganan menos, con un nivel de desigualdad nunca visto en los últimos 50 años. Ahora el graduado universitario promedio gana más del doble que los que no tienen título universitario.

 

Las demandas laborales

 

Muy pronto los países van a tener que implementar cambios estructurales en sus economías debido a los avances en automatización, inteligencia artificial y globalización. En una encuesta realizada por el Foro Económico Mundial en 2018 sobre el futuro del trabajo resulto que casi la mitad de las habilidades necesarias hoy para realizar los trabajos, cambiarán para 2022.

Entre las habilidades que se estima serán necesarias figura diseño y programación de tecnología y comprensión/ análisis de sistemas de alto nivel. Las que menos futuro tienen son todas las que se pueden automatizar o llevar a la nube: instalar y mantener tecnología habilidades verbales o mnemotécnicas o físicas.

 

Pagar la educación

 

Desde el siglo 20 la mayoría de los gobiernos financiaron la educación universal hasta el nivel secundario. Hoy, los trabajadores necesitan capacitación más avanzada para tener una posibilidad de competir y entrar a la clase media. Los países están buscando la forma de sostener los programas de recapacitación, especialmente de los que tienen menos habilidades. Hay algunos donde la educación universitaria es gratuita; otros, como Inglaterra y Australia, otorgan préstamos para ser devueltos cuando el estudiante comience a trabajar. En esos dos países los préstamos se devuelven con normalidad porque la cuota es un porcentaje predefinido del sueldo de la persona. Eso no ocurre en Estados Unidos, uno de los países más caros del mundo para hacer una carrera universitaria y donde los préstamos a estudiantes hoy conforman US$ 1.600 billones de la deuda privada, la categoría más grande detrás de las hipotecas.

 

 

 

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