El tren que abre la ruta China-España cruzó 6 países en 21 días

El tren ‘Yixinou’ abre una línea directa de mercancías entre China y España. Cargado con 70 contenedores, recorrió 13.000 kilómetros en 21 días tras atravesar media docena de países, según una nota de El País.

10 diciembre, 2014

Con 70 contenedores repletos de papelería, artesanía y productos de consumo doméstico, el tren Yixinou partió el pasado 18 de noviembre desde Yiwu, una de las principales zonas fabriles de la costa este de China, publica la edición americana de El País.

 

El convoy, de 1.400 toneladas, arrastró su pesada carga durante 21 días, 13.000 kilómetros de vías y ocho países. Tras descargar 40 de sus contenedores en Brest (Bielorrusia) llegó a las 11.11 de ayer con el resto a la estación de Abroñigal, en Madrid. El largo viaje ha servido de prueba para abrir una ruta comercial ferroviaria entre España y China.

 

La distancia cubierta por el Yixinou (contracción en mandarín de Yiwu, Xinjiang y Europa) es la ruta ferroviaria más larga del mundo y la que mayor número de países atraviesa: China, Kazajistán, Rusia, Bielorrusia, Polonia, Alemania, Francia y España.

 

Se trata de un trayecto superior a la suma de los kilómetros que regularmente recorren el Transiberiano y el Orient Express (12.250 kilómetros). Solo un hipotético (y ahora inexistente y casi imposible) servicio ferroviario entre Anchorage (Alaska, EE UU) y Ushuaia (Argentina) podría superar la distancia recorrida.

 

La apertura de una línea regular ferroviaria, según el director del departamento de Comercio del Gobierno de la provincia de Xinjiang, Zhang Shuming, “pretende reducir enormemente el tiempo y los costes de la importación y exportación de las mercancías y aumentar la eficacia en el transporte”.

 

Socios estratégicos

 

España es el séptimo socio comercial de China dentro de la Unión Europea. Y China es el mayor socio comercial de España fuera de la UE. El volumen del comercio bilateral entre ambos países en 2013 alcanzó los 20.102 millones de euros.

 

El convoy, con un peso bruto de 1.400 toneladas, realizó a lo largo de su trayecto cambios de locomotora cada 800 kilómetros. Asimismo, cambió de ancho o hizo trasvase de contenedores entre composiciones, debido a la existencia de diferentes anchos de vía, en las fronteras de Dostyk (Kazajistán), Brest (Bielorrusia) e Irún (España).

 

Shuming, en rueda de prensa en Abroñigal, aclaró también que “las emisiones del Yixinou en los 3.155 kilómetros que separan el tramo comprendido entre la estación de Malaszewicze (Polonia) y Abroñigal fueron de unas 44 toneladas de CO2, frente a las 114 toneladas que habrían emitido los camiones para transportar la misma cantidad de carga en el mismo trayecto. Es decir, un 62% menos de emisiones que el transporte por carretera”. No habló de barcos.

 

La ministra de Fomento, Ana Pastor, explicó que el acuerdo comercial pone de manifiesto la “actual capacidad del tráfico fronterizo de mercancías con este medio de transporte, de máxima fiabilidad de España”.

 

El Yixinou tiene previsto regresar, después de Navidad, cargado de productos españoles, concluye la nota publicada por El País.

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