La peor desocupación de los últimos 16 años
La nueva tasa de desocupación informada por el INDEC es de 13,1% para el 2° trimestre del año 2020

Este solo dato basta para confirmar la pésima actualidad del mercado laboral argentino. Hay que remontarse hasta el 3° trimestre del año 2004, durante el inicio del gobierno de Néstor Kirchner, para encontrar una cifra semejante (13,2% en el 3T). Un valor que, no por esperable y hasta lógico, deja de ser lapidario y preocupante. Y cabe acá una aclaración clave: la situación actual se ha potenciado con la pandemia y su posterior cuarentena; pero la Argentina ya viene desaprobada en términos de empleo hace por lo menos tres años. El covid19 potenció lo malo, pero nuestro país viene
flojo de papeles
con el trabajo hace tiempo, puntualizó la consultora en recursos humanos Ghidini Rodil. Dentro de este contexto sombrío, la dinámica del trabajo en nuestro país es bien heterogénea. Claramente existen sectores muy complicados, donde la suma de caída de demanda más reconfiguración del negocio, genera un
combo de la muerte
. Son los casos del turismo, las aerolíneas, la industria del ocio, entretenimientos, gastronomía, hotelería), la construcción y toda la cadena integrada de las automotrices (terminales, concesionarias, autopartes). Donde existe destrucción de empleo. Sin embargo, también hay espacios para algunos ganadores en esta nueva normalidad: empresas de tecnología (IT) y comercio electrónico no sólo crecen, sino que para lograrlo, buscan e incorporan personal. Por debajo, todo el sistema de logística (especialmente la liviana), la agro-industria, los que producen bienes esenciales y el sector de la salud (servicios e insumos, a través de laboratorios y afines) gozan de buena salud; y es posible encontrar oportunidades de trabajo acá. Hacia adelante, el panorama es eminentemente gris, y por momentos, oscuro. En cuantos a cifras oficiales del INDEC, cabe tener presente un par de cuestiones: 1 Las imposiciones oficiales para contener una mayor desocupación (doble indemnización e imposibilidad de despidos por causas de fuerza mayor) disimulan el desempleo real
de la calle.
2 La alta informalidad de nuestro mercado laboral: por cada desempleado registrado existe al menos uno más en negro sin trabajo (¿o quizá dos?). 3 Una parte importante del impacto en el mercado del trabajo ocurrió y ocurrirá en el segundo semestre de este año, producto de la inviabilidad de múltiples compañías que deben bajar la persiana o irse de nuestro país. Lo peor aún está por reflejarse. Es probable proyectar entonces una tasa de desocupación informada por el INDEC para el T3 de 2020 cercana al 15% y un par de puntos más para el último trimestre (dato que, claro, se conocería recién en Marzo/Abril 2021). En la economía real, partiendo de la base de los
1
.437.000 desempleados formales del trimestre segundo 2020 del INDEC, y sumándole las proyecciones del resto del año y el importante conjunto de los informales en negro, Argentina bien podría cerrar el 2020 con
3
.500.000 de personas sin trabajo.
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