Crece la brecha salarial entre hombres y mujeres
El salario promedio que piden los hombres es 18% superior al requerido por las mujeres. 6% más que en 2016

Según un estudio desarrollado por Bumeran la diferencia salarial entre ambos géneros encontró su mayor diferencia de los últimos 3 años en enero del 2020. El informe realizado por el portal de búsquedas laborales determinó que en diciembre de 2016 la brecha salarial estaba en un 12% en favor de los hombres, hoy en día este porcentaje creció 6% siendo, desde entonces, su pico más alto con 18%. Pese a que en los últimos años el país vivió como nunca el hecho de visibilizar las diferencias de género y esta problemática en particular que se vive en el ámbito laboral, los salarios requeridos tienden a continuar aumentando en favor del género masculino mostrando un crecimiento más lento en favor de las mujeres. En los últimos 3 años la brecha fue variando, sin embargo, es indiscutible la tendencia a pedir un salario más elevado de parte de los hombres. La diferencia más pequeña se encuentra en un piso del 12%. Por otro lado, en los últimos doce meses mientras que el salario requerido por las mujeres aumentó un 43% el de los hombres creció un 44%. El análisis realizado sobre el mes de enero reveló que las personas de género masculino tienden a pedir en promedio $ 58.989 y las mujeres tienden a pedir $ 49.700 promedio. Es decir, $ 9.289 más en favor de los hombres. Otro dato que aporta Bumeran es sobre el tipo de postulaciones que se realizan. Si se segmenta por género, el 53% de las postulaciones son realizadas por mujeres. Sin embargo, esta equidad se pierde a medida que se incrementa el
seniority
del puesto a cubrir. Para puestos
junior
el 53% de las postulaciones son de mujeres, mientras que el 47% son de hombres. Para cargos
senior
, el 55% son mujeres y el 45% hombres. La verdadera diferencia se encuentra en los cargos de mayor jerarquía: jefe o supervisor. El género masculino es el que prepondera en este tipo de postulaciones, de hecho, realizan el 70% de esta clase de postulaciones, frente a un 30% que son efectuadas por mujeres. Poniendo el foco en los cargos y las pretensiones salariales medias de ambos géneros, también, se presenta una inclinación en favor de los hombres. Para puestos
junior
la diferencia salarial es del 2%. Las mujeres pretenden en promedio un salario de $ 36.162 y los hombres piden alrededor de $ 37.047. En el caso de los cargos
senior
la diferencia es de 19% y es la brecha más amplia de salarios según
seniority
: los hombres piden un salario medio de $ 59.977 pesos y las mujeres uno de $ 49.409 pesos. Además, la disparidad de los cargos jefe o supervisor es del 18%, los hombres requieren de un salario medio de $ 84.499 a la hora de postularse y las mujeres de uno de $ 72.221. Por último, Ingeniería Mecánica y Eléctrica – Electrónica son las áreas donde las mujeres menos se postulan. Según el estudio realizado por Bumeran, el 92% de los solicitantes son hombres. Por el contrario, los puestos de Recursos Humanos tienen mayoría de postulantes mujeres con un 76%.
Artículos relacionados

Tribesigns se asoció con TikTok y debutó con una valla en Times Square
La compañía llevó a Nueva York una acción de la temporada Super Wish 2026 de ByteDance, con presencia del 25 al 31 de mayo y foco en una mesa consola de 63 pulgadas que superó las 100.000 unidades vendidas, en una campaña que también invitó a usuarios a compartir historias de viaje en TikTok

Sancor Seguros activó una campaña por sus 80 años rumbo al Mundial 2026
La aseguradora presentó su nueva campaña de comunicación con el claim “Respuestas siempre. Ayer, hoy y mañana” y renovó su vínculo como Sponsor Oficial de la Selección Argentina, con un despliegue previsto en plataformas digitales, redes sociales, web, app, TV y radio durante la competencia

Kick Big Soda Out reclama que la FIFA termine su asociación con Coca-Cola
La campaña, respaldada por 97 organizaciones y más de 523.000 seguidores, pidió que el vínculo finalice para 2030 en la antesala de la Copa Mundial 2026, con foco en el choque entre el patrocinio deportivo y políticas sanitarias como el etiquetado frontal y los impuestos a bebidas endulzadas

