Saint-Gobain y Arup proponen acelerar la adaptación climática en el diseño de edificios
Un informe global plantea que la resiliencia ante fenómenos extremos debe incorporarse como criterio estructural en obras nuevas y renovaciones con soluciones disponibles, evaluaciones de riesgo e inversión estratégica, en un contexto de más de 7.000 grandes desastres climáticos entre 2000 y 2019 y del efecto de isla de calor urbana

La empresa Saint-Gobain y la consultora Arup presentaron el informe “Adaptar los edificios al cambio climático: perspectivas sobre la contribución de las soluciones constructivas a la agenda de adaptación climática”, con una conclusión central: la adaptación climática dejó de ser un complemento opcional y debe integrarse al diseño, la construcción y el reacondicionamiento de edificios mediante sistemas integrados y basados en desempeño. El trabajo sostiene que existen soluciones disponibles, pero que su implementación requiere acelerarse con un criterio estructural de planificación e inversión.
El estudio se enfoca en los cambios estratégicos y técnicos que deben impulsar diseñadores, arquitectos, ingenieros, desarrolladores e inversores para que las construcciones resulten más resilientes frente al aumento de fenómenos meteorológicos extremos y nuevas condiciones climáticas. El objetivo es consolidar una agenda de construcción preparada para el futuro, con decisiones que contemplen riesgos crecientes y condiciones ambientales más exigentes.
Pascal Eveillard, director de Construcción Sostenible en Saint-Gobain, planteó: “La adaptación climática se está convirtiendo en un pilar esencial de la construcción sostenible”. En la misma línea, afirmó que los edificios ya están en la primera línea del cambio climático y que el informe busca mostrar cómo las soluciones constructivas integradas y basadas en una buena performance pueden fortalecer su resiliencia. También remarcó la intención de acelerar la transición hacia edificios más “seguros, confortables y mejor adaptados a un clima cambiante”, y señaló que “la buena noticia es que ya existen soluciones para hacerlos más resilientes”.
Ignacio Fernández, director, arquitecto de fachadas y experto en diseño en Arup, advirtió: “El cambio climático ya está sometiendo a los edificios bajo tensión”. En su análisis, la adaptación no puede tratarse como un complemento opcional, y puede integrarse tanto en nuevas construcciones como en la remodelación de edificios existentes. Fernández también sostuvo que la resiliencia funciona mejor cuando se implementa con sistemas integrales y no como medidas aisladas, y agregó que un enfoque circular —reutilizar y mejorar lo existente— puede acelerar la adaptación, reducir interrupciones y mejorar el confort y la seguridad.
El informe se publica en un contexto de creciente frecuencia e intensidad de fenómenos extremos, como repentinas olas de calor, inundaciones, lluvias extremas, tormentas e incendios forestales. Entre 2000 y 2019, más de 7.000 grandes desastres climáticos provocaron pérdidas cercanas a los 3 billones de dólares estadounidenses a nivel mundial.
El documento incorpora además el fenómeno de la isla de calor urbana. Investigaciones de Arup muestran que, en grandes ciudades, las temperaturas pueden elevarse hasta 8,5 °C respecto de las zonas rurales circundantes, lo que incrementa riesgos sanitarios y la demanda energética para refrigeración, un punto relevante para áreas metropolitanas como Buenos Aires.
Ante ese escenario, el sector inmobiliario enfrenta un doble reto: responder a impactos climáticos más severos y, al mismo tiempo, reducir la huella ambiental de las construcciones. El informe propone integrar la adaptación en obras nuevas y renovaciones, apoyada en evaluaciones de riesgo climático, marcos regulatorios en evolución e inversión estratégica, con tres enfoques de diseño: robustez, adaptabilidad y flexibilidad.
En términos concretos, el trabajo ordena las respuestas posibles en cinco familias: sistemas de envolvente térmica; sistemas de protección solar; envolventes e infraestructura verdes; superficies reflectantes del calor y permeables al agua de lluvia; y sistemas de protección de resistencia reforzada.
Artículos relacionados

Propio estimó los años de ahorro necesarios para comprar un departamento en Buenos Aires
El análisis relevó más de 130 publicaciones de monoambientes y dos ambientes en Balvanera y Belgrano, y calculó plazos de compra según niveles de ahorro mensual, con una brecha de 71% en el valor del metro cuadrado entre esos barrios, sin incluir costos adicionales de la operación inmobiliaria

De la tierra disponible a los sitios preparados: la oportunidad de los data centers
Por Juan Querol, broker de Cushman & Wakefield Argentina

Crédito hipotecario: con 6.000 operaciones mensuales, solo 13% se financia con hipoteca
En un mercado inmobiliario que combina compradores de primera vivienda y ahorristas, un broker plantea que la baja participación del financiamiento bancario abre margen para que el crédito hipotecario crezca, impulsado por mayor estabilidad y por alternativas privadas como hipotecas en dólares y leasing

