La economía creció 1,6% interanual en abril pero cayó frente a marzo
El agro y la minería traccionaron el avance anual, mientras la industria y el comercio siguieron en baja. En la medición desestacionalizada, la actividad retrocedió 1,5% respecto de marzo.

La actividad económica argentina creció 1,6% interanual en abril de 2026, aunque cayó 1,5% frente a marzo en la medición desestacionalizada, según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que difundió el INDEC. El dato confirma una economía que sostiene la expansión en la comparación anual, pero que perdió impulso en el margen.
El nivel general del índice se ubicó en 161,5 puntos (base 2004=100), frente a los 158,9 de igual mes de 2025. El componente tendencia-ciclo, que suaviza la volatilidad mensual, avanzó 0,3%. En el acumulado del primer cuatrimestre, la actividad quedó 2,1% por encima del mismo período del año anterior.
El resultado se apoyó en un puñado de sectores. De las quince ramas que integran el EMAE, siete registraron subas interanuales, ocho cayeron y una quedó sin cambios.
El campo y la minería traccionan
Agricultura, ganadería, caza y silvicultura fue el sector de mayor incidencia positiva: creció 10,9% interanual y aportó 1,19 puntos porcentuales al avance del índice. Le siguió Explotación de minas y canteras, con la suba más alta entre todos los rubros —17,1% interanual— y una incidencia de 0,63 puntos.
Entre ambos sectores explicaron 1,8 puntos porcentuales del crecimiento interanual del EMAE, un aporte que compensó con holgura el arrastre negativo del resto de la economía. La dinámica ratifica el peso creciente de los sectores exportadores primarios y extractivos en la actividad agregada.
La industria y el comercio, en rojo
En el extremo opuesto, ocho sectores retrocedieron frente a abril de 2025. Pesca encabezó las bajas con una caída de 28,4% interanual, aunque su reducido peso relativo acotó la incidencia a −0,08 puntos.
Más determinantes fueron Industria manufacturera, que cayó 2,9% interanual y restó 0,41 puntos, y Comercio mayorista, minorista y reparaciones, con una baja de 3,2% y una incidencia de −0,38 puntos. En conjunto, esos tres sectores le sustrajeron 0,9 puntos porcentuales a la variación interanual del índice.
Freno en el margen
La contracción desestacionalizada de 1,5% respecto de marzo interrumpe la secuencia mensual de la actividad, que en lo que va de 2026 alternó avances y caídas: subió 0,3% en enero, retrocedió 2,7% en febrero, rebotó 3,1% en marzo y volvió a caer en abril. Pese a ese vaivén, la tendencia-ciclo se mantuvo en terreno positivo por cuarto mes consecutivo.
El contraste entre una comparación interanual todavía en alza y una lectura mensual en baja resume el momento de la economía: un nivel de actividad superior al de un año atrás, sostenido por el agro y la minería, pero sin un motor de crecimiento generalizado en el corto plazo.
El próximo informe del EMAE, con la estimación preliminar de mayo de 2026, se difundirá el miércoles 22 de julio de 2026.
Artículos relacionados

Industria a dos velocidades: el agro acelera mientras los bienes durables siguen en rojo
El último informe de Estadísticas de Productos Industriales del INDEC muestra una recuperación profundamente heterogénea. La molienda de oleaginosas, algunos alimentos elaborados y ciertos derivados del petróleo lideran el crecimiento, mientras la electrónica, la línea blanca y la maquinaria agrícola continúan en retroceso. Más que una reactivación generalizada, la industria argentina exhibe dos motores con velocidades muy diferentes.

El déficit turístico se achica: caen los viajes al exterior y repunta la llegada de extranjeros
En mayo salieron del país 661,9 mil turistas residentes, 12,1% menos que un año atrás, mientras ingresaron 379,9 mil no residentes, un 20,4% más. El rojo turístico, crónico desde hace años, empieza a cerrarse y descomprime al sector externo.

Indec: la economía crece, pero cambia el motor
La economía argentina volvió a crecer durante el primer trimestre de 2026, pero el impulso cambió de manos. Mientras el consumo privado y las exportaciones sostuvieron la expansión del PIB, la inversión registró su mayor retroceso desde el inicio de la recuperación, una señal que pone en duda la fortaleza del crecimiento y abre interrogantes sobre su capacidad de sostenerse en el tiempo.

