Gustavo Castagnino, de Genneia: "La innovación es un factor clave para impulsar prácticas de impacto positivo".
“Nos enfrentamos a una gran oportunidad de crecimiento ante la necesidad de las grandes industrias de consumir energía eléctrica de fuentes renovables”, comenta Gustavo Castagnino, director de Asuntos Corporativos, Regulatorios y Sustentabilidad de la firma.

“El aumento sostenido de la demanda energética y el avance exponencial de la tecnología están moldeando el futuro del sector energético. Este panorama presenta oportunidades claves para el desarrollo y la innovación en diversos frentes: el hidrógeno verde como una solución de descarbonización, el creciente consumo energético asociado a la inteligencia artificial, así como el papel clave de las energías renovables en el sector minero”, indica Gustavo Castagnino, director de Asuntos Corporativos, Regulatorios y Sustentabilidad de Genneia, al dar cuenta de las principales tendencias que van a influir en el crecimiento del sector energético en 2025.
¿Cómo repercute la transición hacia las energías renovables en la matriz energética de Argentina y cuáles son los principales retos que enfrenta el país en este sentido?
Argentina es un país con enormes recursos eólicos y solares, lo que posiciona a las energías renovables como una opción competitiva y sostenible. Los grandes actores del sector tenemos una clara vocación de invertir, pero enfrentamos desafíos significativos, como la infraestructura. El sistema eléctrico argentino presenta cuellos de botella en casi todas las regiones del país. El compromiso de los generadores de proponer, construir y aportar a las soluciones de infraestructura es una oportunidad única. Tenemos una gran chance de crecimiento ante la necesidad de las grandes industrias de consumir energía eléctrica de fuentes renovables. Esta condición puede cubrirse con diversas propuestas orientadas al sector privado, como puede ser el Mercado a Término de Energías Renovables (MATER) o bien el mercado Spot. Y para poder avanzar y aprovechar ambas oportunidades, es preciso que haya una planificación energética integral que permita pensar en una transición energética ordenada.
La tecnología marca el rumbo
¿Cuál es el impacto de las tecnologías emergentes -como el almacenamiento de energía y la inteligencia artificial – en la competitividad del sector?
La innovación es un factor clave para impulsar prácticas de impacto positivo. En este sentido, Genneia ya ha iniciado un camino hacia la integración de sistemas de inteligencia artificial como parte de su estrategia, para mejorar continuamente la eficiencia en los centros de generación. Hoy, el sector de la energía renovable se presenta como un terreno ideal para la aplicación de la inteligencia artificial. Desde la compañía hemos instalado sensores en todos nuestros activos, lo que nos permite recopilar datos en tiempo real y monitorearlos de manera remota desde nuestro Centro de Control de Operaciones en Pilar. Por otro lado, uno de los proyectos en el que apostamos por la innovación tecnológica fue el llevado adelante con Uali, una empresa que con sus drones detecta fallas de aerogeneradores de modo eficiente: sin detener las aspas, a menor costo y de forma certera. Asimismo, tenemos una alianza con Satellites On Fire, una plataforma argentina de detección temprana de incendios a través de satélites, cámaras e inteligencia artificial.
¿Qué desafíos tecnológicos enfrenta Argentina para maximizar su potencial en energías renovables como la solar y la eólica?
Los desafíos tecnológicos resaltan la necesidad de mejorar la infraestructura de transmisión eléctrica, optimizar las redes para integrar la energía renovable de manera eficiente, garantizando así el correcto almacenamiento de energía. El cambio hacia una matriz energética sustentable no es opcional, es inevitable. La tecnología y las necesidades globales están empujando esta transformación, y debemos aprovechar este momento para liderar el proceso.
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