Empleo formal: por qué la economía crece pero las empresas siguen destruyendo puestos de trabajo
El nuevo informe de EDIL revela que la recuperación del PBI todavía no llegó al mercado laboral. Mientras la actividad volvió a ubicarse por encima de los niveles de fines de 2023 y los salarios registrados muestran cierta mejora, el empleo privado continúa retrocediendo, especialmente en la industria y el comercio.

La recuperación de la economía argentina sigue exhibiendo una paradoja cada vez más evidente. El nuevo informe del Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL), del IIEP UBA-CONICET, confirma que marzo volvió a cerrar con destrucción de puestos registrados, pese a que la actividad económica ya recuperó el terreno perdido durante la recesión de 2024. El rebote del PBI, sin embargo, todavía no alcanza para generar empleo formal.
El empleo asalariado formal total cayó en marzo en alrededor de 11.000 puestos respecto del mes anterior, luego del leve repunte observado en febrero. Con ello, el país contabiliza cerca de 9,99 millones de asalariados registrados, unos 314.000 menos que en noviembre de 2023 y 119.000 menos que un año atrás. El nivel actual equivale prácticamente al existente a mediados de 2022, reflejando que el mercado laboral continúa muy por debajo del máximo alcanzado antes del cambio de ciclo económico.
Durante la primera mitad de 2024 la caída del empleo acompañó el derrumbe de la actividad. Pero desde entonces comenzó a abrirse una brecha cada vez más amplia entre ambas variables.
Tras la fuerte caída de febrero y el rebote registrado en marzo, el EMAE volvió a ubicarse por encima de los niveles de fines de 2023. Sin embargo, esa recuperación continúa concentrándose en sectores de baja intensidad laboral y no alcanza para revertir la caída del empleo registrado. El propio informe de EDIL muestra que, mientras la actividad económica acumuló una mejora cercana al 7% respecto de noviembre de 2023, el empleo privado registrado retrocedió 3,4% en ese mismo período.
Ese diagnóstico coincide con otros indicadores que Mercado viene analizando desde principios de año. La economía volvió a crecer impulsada principalmente por la minería, la energía, el agro y algunos servicios, sectores con elevados niveles de inversión y productividad pero con una capacidad relativamente limitada para generar empleo masivo.
El informe muestra con claridad esa diferencia. La minería incrementó su nivel de actividad alrededor de 16% en términos interanuales mientras redujo 5,7% su empleo registrado. La industria manufacturera expandió su producción 4,6%, pero destruyó cerca del 4% de sus puestos de trabajo. La intermediación financiera también exhibió una dinámica similar: mayor actividad con menos trabajadores.
Los únicos sectores donde el empleo evolucionó en línea con el crecimiento fueron la construcción, el agro y pesca y electricidad, gas y agua. Aun así, la construcción permanece muy lejos de sus máximos históricos: pese a la estabilización observada desde fines de 2025, todavía registra unos 90.000 puestos menos que en mayo de 2023.
Industria y comercio siguen siendo el principal foco de deterioro
La composición sectorial explica buena parte del deterioro laboral.
La industria manufacturera volvió a liderar las pérdidas durante marzo, con más de 5.000 empleos menos en un solo mes. Desde septiembre de 2023 acumula aproximadamente 81.000 puestos destruidos y registró caídas en 29 de los últimos 31 meses. El comercio, por su parte, suma diez meses consecutivos de retroceso desde junio de 2025.
Se trata de dos de las actividades con mayor capacidad de absorber empleo formal urbano. Su debilidad explica por qué el crecimiento económico todavía no se traduce en una recuperación del mercado laboral.
Los salarios muestran una recuperación parcial
Los ingresos evolucionan con una lógica diferente.
Como Mercado viene señalando en sus informes sobre salarios, la desaceleración de la inflación permitió cierta recomposición del poder adquisitivo del empleo registrado, aunque de manera irregular.
El informe de EDIL confirma esa tendencia. Luego de la caída registrada en marzo, la remuneración promedio de los trabajadores formales medida por el SIPA recuperó 1,3% en términos reales durante abril. Sin embargo, la mejora no alcanza a todos los indicadores. El índice de salarios privados permanece por debajo de los máximos alcanzados a fines de 2025 y el salario mínimo continúa siendo la variable más rezagada del mercado laboral.

Desde noviembre de 2023, el salario mínimo perdió cerca del 40% de su capacidad de compra y continúa descendiendo en términos reales, afectando especialmente a los trabajadores de menores ingresos y a múltiples prestaciones que utilizan ese valor como referencia.
Las empresas pequeñas siguen siendo las más afectadas
El informe también detecta diferencias según el tamaño de las compañías.
Durante marzo, las empresas pequeñas continuaron reduciendo personal, mientras que las grandes incrementaron levemente sus dotaciones y las medianas permanecieron prácticamente estables. La evidencia sugiere que las firmas de mayor escala logran adaptarse mejor al nuevo contexto macroeconómico, mientras las pequeñas todavía enfrentan mayores dificultades para recuperar sus niveles de actividad.
Una recuperación todavía incompleta
Los distintos informes de empleo, actividad y salarios publicados durante los últimos meses muestran una constante: la macroeconomía comenzó a estabilizarse, pero la mejora todavía no llegó plenamente al mercado laboral.
La inflación continúa desacelerándose, la actividad económica recuperó el nivel previo al inicio del ajuste y los salarios registrados comenzaron a recomponerse lentamente. Sin embargo, el empleo privado permanece prácticamente estancado y los sectores tradicionalmente más intensivos en mano de obra —como la industria y el comercio— siguen ajustando sus plantillas.
El desafío para los próximos meses será determinar si la recuperación del consumo y de la inversión logra extender el crecimiento hacia actividades capaces de generar empleo masivo. Hasta ahora, la economía produce más que un año atrás. Lo que todavía no recuperó es su capacidad para crear puestos de trabajo registrados.
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