EMAE: diciembre cerró 2025 con un rebote impulsado por el agro
La actividad creció 3,5% interanual y 1,8% mensual desestacionalizado. La industria y el comercio siguieron en baja y volvieron a restar al nivel general. 

El estimador mensual de actividad económica (EMAE) mostró en diciembre de 2025 una suba de 3,5% frente al mismo mes del año anterior y un avance de 1,8% respecto de noviembre en la medición desestacionalizada. En la serie tendencia-ciclo, que busca captar el movimiento de fondo, la variación fue de 0,3% mensual. 
El dato llega después de un noviembre prácticamente neutro en la comparación interanual (-0,1%), y permite cerrar 2025 con un crecimiento acumulado de 4,4% respecto de 2024. En la lectura que viene sosteniendo Mercado en sus notas de coyuntura, el punto central no es solo el número agregado sino su composición: una recuperación con motor externo-agropecuario y señales domésticas más mixtas. 
El cierre del año y la señal mensual
El avance desestacionalizado de 1,8% en diciembre sugiere una mejora de corto plazo más marcada que la que refleja la tendencia-ciclo (0,3%). En términos prácticos, conviene leerlo como una combinación de factores puntuales —campaña agrícola, dinámica financiera, algunos servicios— con un ritmo subyacente más moderado. 
En el detalle mensual de 2025 aparece, además, una secuencia irregular: meses con subas y bajas en la serie desestacionalizada, lo que refuerza la idea de un tránsito de salida sin linealidad. En el tramo final, octubre cayó (-0,5%), noviembre quedó casi estable (-0,1%) y diciembre marcó el salto. 
Los sectores que empujaron
Con relación a diciembre de 2024, once sectores mostraron subas. El dato sobresaliente fue Agricultura, ganadería, caza y silvicultura, con un aumento de 32,2% interanual. Según el Indec, el resultado estuvo impulsado por una producción de trigo récord en volumen —máximo de la serie— y un rinde promedio 50% superior al de las últimas cinco campañas. 
El segundo impulsor fue Intermediación financiera, con una expansión de 14,1% interanual. Entre ambos sectores aportaron 2,4 puntos porcentuales al crecimiento interanual del EMAE, es decir, explicaron una parte sustantiva del 3,5% del nivel general. 
En términos de “incidencias” (el aporte de cada rama al total), el gráfico oficial muestra a Agricultura como el principal motor (1,91 p.p.), seguida por Impuestos netos de subsidios (0,92 p.p.) e Intermediación financiera (0,52 p.p.). En un escalón posterior aparecen Explotación de minas y canteras (0,36 p.p.) y Electricidad, gas y agua (0,19 p.p.). 
Las ramas rezagadas
En contraste, cuatro sectores cerraron diciembre con caídas interanuales. Los dos de mayor peso fueron Industria manufacturera, con -3,9%, y Comercio mayorista, minorista y reparaciones, con -1,3%. En conjunto, estas dos actividades restaron 0,8 puntos porcentuales a la variación interanual del EMAE. 
El mapa sectorial deja una señal consistente con lo que Mercado viene observando en notas previas sobre la demanda interna: cuando la industria y el comercio no acompañan, el rebote agregado tiende a apoyarse en sectores con mayor exposición a precios relativos, campaña agrícola o dinámica financiera, mientras el resto se normaliza con mayor lentitud.
También hubo retrocesos en Hoteles y restaurantes (-1,5%) y en Administración pública y defensa (-1,1%). Construcción, en cambio, apenas avanzó 0,3% interanual, una variación que sugiere más estabilidad que tracción. 
Lecturas para 2026
El cierre de 2025 deja dos mensajes operativos. El primero: el crecimiento agregado existió y fue visible en el acumulado anual (+4,4%), pero su sostén fue selectivo, con el agro en el centro del escenario y un aporte relevante de la intermediación financiera. 
El segundo: la persistencia de números negativos en industria y comercio mantiene abierta la discusión sobre la profundidad del ciclo doméstico. En términos de negocios, eso suele traducirse en una brecha entre sectores que operan con “viento de cola” externo o de campaña y otros que dependen del consumo y la producción local.
El próximo dato oficial será el EMAE de enero de 2026, que el Indec difundirá el 26 de marzo de 2026. Allí se verá si diciembre fue un cierre excepcional por composición sectorial o el inicio de una fase más sostenida en el ritmo mensual. 
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