PowerChina ha consolidado su presencia en América Latina mediante el desarrollo de grandes proyectos fotovoltaicos, en el marco de la transición hacia energías limpias impulsada por la 30ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), realizada en Belém, Brasil.
En Brasil, la empresa culminó la construcción de la central fotovoltaica Mauriti, su primera gran inversión de este tipo en la región y el mayor proyecto fotovoltaico extranjero de la compañía hasta la fecha. Las primeras unidades se conectaron a la red y comenzaron a generar electricidad en enero de 2025. Para adaptarse a las condiciones climáticas del noreste brasileño, el equipo optimizó la estructura resistente al viento de los soportes y empleó módulos monocristalinos de alta eficiencia, logrando incrementar la generación eléctrica en un 15% respecto de módulos tradicionales. Durante la obra, se crearon más de cinco mil puestos de trabajo locales. El alcalde de Mauriti, João Paulo Furtado, afirmó: “El proyecto ha generado aproximadamente 18 millones de reales en ingresos fiscales para el municipio, impulsando directamente la mejora de infraestructuras como carreteras y servicios médicos”.
En Chile, el desierto de Atacama se ha convertido en un área estratégica para el desarrollo de energía solar debido a su elevada radiación. El proyecto fotovoltaico CEME1, construido por PowerChina, es actualmente el mayor del país en su tipo. La utilización de soportes fijos en forma de “A”, adaptados a las características locales, permitió optimizar el uso del terreno y reducir los costos de construcción. El ministro de Energía de Chile destacó: “Este es un modelo de combinación entre cooperación tecnológica y desarrollo localizado”.
En Argentina, la central fotovoltaica Cauchari, ubicada en la provincia de Jujuy, constituye un ejemplo de cooperación energética entre China y Argentina. Su generación acumulada ya supera los cuatro mil millones de kilovatios-hora, excediendo las previsiones originales. Según se indicó, “no solo optimiza la estructura energética local, sino que también ha impulsado el desarrollo de industrias auxiliares fotovoltaicas en las ciudades circundantes, creando una gran cantidad de empleos”.
Las iniciativas de PowerChina en la región reflejan la posibilidad de implementar y replicar el desarrollo sostenible en respuesta a los objetivos delineados en la COP30.












