“En Danone, tenemos un propósito que se traslada a tres pilares de trabajo específicos (Salud, Naturaleza y Comunidad) lo que internamente llamamos Danone Impact Journey. Cada pilar tiene objetivos muy concretos que medimos, en orden a liderar la industria de alimentos con impacto positivo tal como lo certifica B Corp”, detalla Juan Garibaldi, CEO y Senior VP de Danone Cono Sur. Y destaca que, en términos de propuesta de valor, “se refleja en el desarrollo continuo de productos que promueven salud a través de los alimentos cuidando el planeta (nuestro propósito), con mejoras alineadas a hábitos saludables y evolución constante de nuestros productos bajo la incorporación de nutrientes ricos y reducción de críticos, como es el caso del azúcar que logramos eliminar en un 90% del portafolio infantil”.
“En el eje de naturaleza -continúa el ejecutivo-, la transformación de operaciones busca reducir el impacto ambiental en toda la cadena de valor, apoyándose en eficiencia energética, innovación y modelos productivos regenerativos. Mientras en comunidad y personas, se enfoca en el desarrollo y bienestar de los más de 3.500 colaboradores de la compañía, así como la implementación de programas específicos de acompañamiento a la comunidad con la donación de alimentos que rescatamos y recuperamos de nuestros depósitos y puntos de venta cuando están próximos a vencer en óptimas condiciones de consumo. Así como con la inclusión social de recuperadores urbanos en nuestro programa de reciclaje”.
“En materia de competitividad, la logística tiene un rol determinante. Una red en frío eficiente, federal y más sostenible, impulsada por digitalización, optimización de rutas y mejoras operativas, permite asegurar continuidad, calidad de servicio y cercanía con más de 100.000 puntos de venta en todo el país. Estas prácticas acompañan la transición hacia una industria alimentaria más sostenible, consolidando la competitividad de Danone en un mercado cada vez más exigente en términos de impacto en la salud, sociedad y el ambiente”, explica Garibaldi.
¿Qué peso tiene la sostenibilidad en las decisiones de inversión de capital?
La sostenibilidad está integrada de manera transversal a nuestro modelo de crecimiento y a la forma en que asignamos capital, asegurando que cada proyecto contribuya al impacto positivo y al desempeño futuro.
Por eso, las inversiones en eficiencia energética, descarbonización de operaciones, agricultura regenerativa, innovación en envases y fortalecimiento de la cadena de valor se definen en línea con objetivos basados en ciencia y con metas claras hacia 2030 y 2050.
Estas decisiones permiten optimizar recursos, reducir emisiones y acompañar la transformación de la industria alimentaria, fortaleciendo a la vez la competitividad, la resiliencia y la capacidad de adaptación del negocio en el mediano y largo plazo.
¿Cuáles son hoy las principales demandas de los colaboradores en materia de propósito, transparencia y compromiso sostenible?
Los colaboradores esperan coherencia entre el propósito de la compañía y la forma en que se toman las decisiones, así como oportunidades concretas para involucrarse y generar impacto. En Danone, esto se traduce en una experiencia de trabajo que prioriza el bienestar, la inclusión, el desarrollo profesional y la participación en iniciativas con impacto social y ambiental.
La transparencia en los compromisos, la medición de resultados y la posibilidad de contribuir a la agenda de sustentabilidad son aspectos centrales. En este marco, Fundación Danone cumple un rol clave como espacio donde los “Danoners” (quienes trabajan en Danone) pueden canalizar su compromiso a través de programas de acceso a la alimentación, recupero de alimentos y voluntariado.
En un contexto donde se cuestiona la urgencia o legitimidad de la agenda sostenible, ¿qué impacto perciben en la toma de decisiones empresariales?
En escenarios desafiantes, el foco está en priorizar las acciones con las que podemos generar mayor impacto: la salud a través de los alimentos, la preservación y regeneración de la naturaleza, y el progreso con las personas y las comunidades.
De esta manera, la agenda sostenible se consolida como un pilar estructural tanto del presente como del futuro de la compañía.












