Neuroarmas y guerra cognitiva
Por Carlos Christian Sueiro, Profesor de Criminalidad informática, Doctor en Derecho Penal, Especialista en Derecho Penal y Abogado con Diploma de honor por la Universidad de Buenos Aires (UBA).

La guerra y la confrontación directa
El estratega chino, Sun Tzu, ya decía en su célebre obra militar El Arte de la Guerra, la mejor victoria es aquella que se consigue sin combatir.
En el siglo XXI esto parece quedar más que en evidencia, con ejemplos tales como la guerra ruso-ucraniana (2022-2026), en la cual Rusia lleva luchando más tiempo que lo que combatió contra la Alemania Nazi en la Segunda Guerra Mundial, o Israel inmersa en una guerra que se extendió al Líbano, Qatar, e incluso a la República islámica de Irán, llevando a una escalada del conflicto que involucro a los Estados Unidos de América, en la llamada Guerra de los doce días en mayo de 2025.
El presidente estadounidense parece haber tomado nota de ello, y haber emprendido otra estrategia a nivel geopolítica, más acorde con su principal rival, la República Popular de China.
La geopolítica de la aproximación indirecta, operaciones psicológicas y campañas de desinformación
Luego de la operación militar de extracción del Presidente, Maduro en Caracas, Venezuela, el sábado, 3 de enero de 2026, el Presidente, Donald Trump, anunció que no descartaba una operación similar en Colombia, y sus deseos de anexar a Groenlandia a los Estados Unidos de América, aduciendo ser una enclave estratégica para la defensa de su país.
Producto de sus acciones y declaraciones, Suecia, Alemania, Francia y Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, se comprometieron con Dinamarca a enviar tropas a Groenlandia.
Resulta claro que EE.UU. no va invadir Groenlandia, sobre todo teniendo en consideración que Dinamarca, Suecia, Alemania, Francia y Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte; forman parte de la OTAN.
Sin embargo, esto parece ser el despliegue de estrategias de aproximación indirecta, operaciones psicológicas y manipulación con campañas de información y desinformación.
Aproximación indirecta como estrategia
Liddell Hart, un militar británico, escribió la obra, Estrategia. La aproximación indirecta, en la cual explica que las tácticas más exitosas en la guerra y la política no son loas que enfrentan directamente al enemigo o al problema, sino aquellas que abordan el objetivo de manera indirecta. La aproximación indirecta se basa en la idea de que atacar enemigo donde es más débil y menos lo espera puede ser más efectivo que un enfrentamiento directo y frontal.
Pues esto, parece ser la estrategia estadounidense, el que la Unión Europea intente confrontar con Estados Unidos de América en el Ártico, dejaría a Europa vulnerable frente a la amenaza rusa, y desprovista además de su principal aliado militar en la OTAN.
Operación psicológica
Una operación psicológica o psyop (del inglés psychological operation), es una estrategia utilizada principalmente por gobiernos, grupos militares o incluso organizaciones para influir en las percepciones, actitudes y comportamientos de individuos, grupos o sociedades enteras con el fin de alcanzar objetivos específicos.
La campaña emprendida por EE.UU desde comienzos de 2026, ha posicionado al país como superpotencia hegemónica, al demostrar que puede hacer lo que ningún otro estado se atrevió o puede hacer, al deponer al presidente de un país y someterlo a su sistema judicial.
El Derecho Penal Internacional, vuelve a exhibirse vulnerable a nivel global, al iniciar la Corte Penal Internacional (CPI), ya en el año 2018, actuaciones por presuntos crímenes de Lesa Humanidad contra Maduro, y ver que su jurisdicción resulta desconocida frente al orden jurídico de otro estado como lo es EE.UU.
Las neuroarmas
A toda esta guerra en el campo cognitivo, se suma el posible advenimiento de las denominadas neuroarmas.
En el año 2016 la Embajada de los Estados Unidos de América en La Habana, Cuba, fue objeto de un llamativo y extraño incidente en el cual el personal diplomático fue objeto de un ataque sónico que le produjo al personal pérdida de audición, fuertes dolores de cabeza, vómitos, pérdida de equilibrio.
A raíz de los atentados con neuroarmas ultrasónicas o acústicas en espectro no audible, a la Embajada de los Estados Unidos de América en La Habana, Cuba; se diferencia a los síntomas propios del “Síndrome de las microondas” los cuales pueden ser pasajeros o temporales, de las lesiones cerebrales permanentes, a las cuales se las ha denominado. “Síndrome de La Habana”
Los acelerados avances en tecnologías exponenciales como biotecnología, nanotecnología, infotecnología y cognotecnología (BNIC) y neurociencias, han implicado que sus conocimientos no sólo puedan ser empleados con fines pacíficos y altruistas como la medicina; sino también, utilizados con objetivos militares, para el desarrollo de las denominadas neuroarmas.
La referencia a neuroarmas, armas de energía dirigida, armas de radiación de microondas, armas neuro-electro-magnéticas, o neuroarmas en general, parece sacado del guión de una película de ciencia ficción; pero lo cierto que no lo es.
En la pasada década, se produjeron varios incidentes que implicaron ataques a personal diplomático y agentes del servicio exterior de los Estados Unidos de América en distintas regiones del mundo, no siendo el de La Habana, Cuba, el único de ellos.
A este ataque con empleo de neuroarmas se le sucederían otros, también en las embajadas estadounidenses en Moscú, Rusia; Beijing, República Popular de China, Bogotá, Colombia; y Taskent, Uzbekinstán; como así también, en los consulados de París, Francia y Ginebra, Suiza.
Existen numerosas neuroarmas o armas de energía dirigida (DWE) en espectro no visible o audible que han salido a luz, por parte de las superpotencias.
La American Technlogy Corporation of USA, diseño y desarrollo una neuroarma de energía dirigida en espectro no visible conocida como Dispositivo Acústico de Largo Alcance o LRAD (Long Range Acoustic Device), informalmente llamada “Grito” o “Scream”. las personas no escuchan el sonido, pero si la frecuencia magnética, y en cuestión de segundos el ruido emitido desestabiliza a las haciéndolas caer de rodillas
Por su parte la Federación de Rusia desarrollo una neuroarma de energía dirigida equivalente a la estadounidense conocida como VLF (Low Frecuence Modulator) o Modulador de larga frecuencia.
Parece que en el siglo XXI, nos encontramos frente a un mundo más propenso a la geopolítica cognitiva, plagada de operaciones psicológicas, manipulación mediática, estrategias de aproximación indirecta y el futuro empleo de neuroarmas
Artículos relacionados

Dante Romano analiza el impacto del Mar Negro y el USDA en granos
El profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral repasa cómo los ataques a puertos de Rusia y Ucrania, el recorte de stocks de maíz en Estados Unidos y el inicio del ProFarmer Crop Tour reordenan expectativas de precios y volatilidad para trigo, soja y maíz

Fundación Acnur Argentina reimpulsa “La guerra NO es un Juego” con foco en niñez
En el mes de la niñez, la campaña pone el foco en que más de 1 de cada 5 chicos vive en zonas de conflicto y en el desplazamiento forzado, con cifras de PRIO y del sistema de Naciones Unidas, además de un llamado a acompañar el trabajo humanitario desde Argentina

Importaciones bajo mayor control en Estados Unidos: el impacto para los exportadores extranjeros
Una norma emitida por el gobierno estadounidense impone a los importadores de ese país mayores exigencias de transparencia, trazabilidad y conocimiento de sus cadenas de suministro, cuyo cumplimiento también compromete a los exportadores extranjeros. Por Gabriel Rodrigo Gamarra, director de Tax & Legal de KPMG Argentina

