El país con incertidumbre en un mundo cada vez más incierto
La anticipación de un escenario internacional más adverso e incierto se está haciendo realidad más rápido de lo esperado.

El agravamiento del conflicto entre Rusia y Ucrania tendrá un fuerte impacto en el contexto global.
Por José María Segura (*)
Nuestro país, se explica en una nueva edición del informe económico GPS de PwC Argentina, que aún no ha logrado despejar la incertidumbre respecto de la refinanciación de sus compromisos financieros internacionales, ciertamente no será ajeno a este cambio de contexto. La discusión de ciertos aspectos técnicos -tales como la cuantía del ajuste en tarifas/subsidios, la creación de nuevos impuestos o la acumulación de reservas, entre otros- pero, fundamentalmente, los interrogantes en torno al apoyo político para la aprobación del acuerdo, han hecho que la llegada de la firma se haya dilatado mucho más de lo previsto. Ahora la discusión continuará (y deberá concluirse) en un mundo centrado en cuestiones más urgentes y redireccionando sus prioridades en cuanto a la aplicación de sus recursos. Si bien nuestro país se encuentra bastante fuera de los mercados de capitales internacionales, la necesidad de reducir la financiación al Tesoro por parte del BCRA demandará más crédito, el cual probablemente será más caro y escaso. A su vez, el escenario internacional está teniendo efecto en los precios de las
commodities
con el ascenso de aquellos relacionados con la energía, principalmente gas y petróleo, ya que Rusia es un jugador internacional clave en el suministro de estos productos, principalmente como proveedor de gas a Europa. A nuestro país le sobra gas pero debajo del suelo. A lo largo de los años ha desaprovechado la oportunidad y no ha logrado materializar las inversiones necesarias para extraerlo. En la actualidad es un importador neto del
commodity,
con lo que la escalada en su precio pondrá mayor presión sobre la balanza comercial, las escasas reservas del Banco Central y, a la vez, dificultaría aún más el tema del ajuste en los subsidios/tarifas, clave en la negociación con el organismo internacional. Si no se aumentan las tarifas, el costo de los subsidios podría poner en riesgo la meta fiscal, mientras que mayores costos tarifarios impactarían de lleno en la inflación, que ya se encuentra en niveles elevados y con un alto componente inercial. Por el otro lado, Rusia y Ucrania son actores relevantes en la producción y exportación de trigo y maíz, así como de aceite de girasol. El conflicto está impulsando al alza los precios de las
commodities
agrícolas. La soja por ejemplo volvió a tocar valores de 600 dólares la tonelada. En el corto plazo esos niveles permitirían compensar vía precio los efectos negativos del clima en la producción. No obstante, en el mediano y largo plazo el impacto deberá medirse en cuánto se verá afectada la actividad a nivel global. En definitiva, el país continúa arrastrando sus propios problemas en un entorno que se vuelve más incierto y complejo.
(*) Economista Jefe de PwC Argentina.
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