Según Hugo Chávez, el petróleo se irá a US$ 100 el barril
Mientras los crudos se acercaban nuevamente a los máximos nominales, el presidente venezolano hacían suyas sin aclararlo- presunciones de algunos expertos, formuladas ya en julio. Pero quizá no suceda.
En esta oportunidad, los tantos se habían dado vuelta. Durante la semana y tas varios meses, los crudos tejanos intermedios superaban al Brent nórdico y rozaban US$ 78,75 el barril. Este precio superaba el récord nominal de la categoría, US$ 78,40 el 14 de julio de 2006 en Nueva York. No obstante, el cierre amainó a 78,20.
Por su parte, el Brent en Londres no repite aún los niveles de hace algunos días (US$ 78,30). Pero, en algo menos de 77, no está muy lejos de su propio récord, US$ 78,65 el 4 de agosto de 2006. Es más, Chávez formuló sus pronósticos cuando el WTI tocaba brevemente los US$ 79 por barril, el miércoles 1.
Lejos de Caracas, analistas ajenos a Wall Street pero cercanos al mercado de futuros y opciones neoyorquino también hablaban de US$ 100 por barril en un plazo relativamente corto. Pero, durante los máximos de 2006, hubo por lo menos dos estudios técnicos que no descartaban entre US$ 150 y 200, aunque en un horizonte más distante.
Cabe señalar que, aún por encima de US$ 80 el barril, los crudos seguirían por debajo del récord absoluto a dólares contantes. En efecto, los US$ 45 de 1981 serían ahora algo más de US$ 115. Esta brecha explica que Rusia, Venezuela y parte de la OPEP presionen para tarifar los hidrocarburos en otras divisas. Sobre todo en euros.
Pero pasar ya a otra moneda no equivale a recobrar los máximos de hace 26 años. Para eso, sería preciso recalcular un dólar constante en función de su poder de compra en 1981 y redefinir los precios actuales. Lo segundo es virtualmente imposible, salvo hacia delante. Por otra parte, en 2006/7 el mercado ha sido y es por demás inestable: entre el pico de julio de 2006 y el piso registrado durante el cuarto trimestre del mismo año (US$ 50) había una brecha de 36% (que hoy es casi cero).
Existe un posibilidad de que los precios vayan retrocediendo nuevamente, aunque no tanto. Desde 2005, en efecto, un flujo de liquidez financiera ociosa estaba yendo a materas primas, en especial hidrocarburos, cuyo agotamiento es sólo cuestión de tiempo. Pero la crisis hipotecaria y sus efectos en otros segmentos de inversión especulativa secan las fuentes de fondos y, por ende, pueden presionar contra los actuales valores de crudos.
Analysts said this latest rally has been fuelled mostly by an influx of new investment money, instead of any big fundamental news such as hurricanes or Middle East tensions. Continued…
En esta oportunidad, los tantos se habían dado vuelta. Durante la semana y tas varios meses, los crudos tejanos intermedios superaban al Brent nórdico y rozaban US$ 78,75 el barril. Este precio superaba el récord nominal de la categoría, US$ 78,40 el 14 de julio de 2006 en Nueva York. No obstante, el cierre amainó a 78,20.
Por su parte, el Brent en Londres no repite aún los niveles de hace algunos días (US$ 78,30). Pero, en algo menos de 77, no está muy lejos de su propio récord, US$ 78,65 el 4 de agosto de 2006. Es más, Chávez formuló sus pronósticos cuando el WTI tocaba brevemente los US$ 79 por barril, el miércoles 1.
Lejos de Caracas, analistas ajenos a Wall Street pero cercanos al mercado de futuros y opciones neoyorquino también hablaban de US$ 100 por barril en un plazo relativamente corto. Pero, durante los máximos de 2006, hubo por lo menos dos estudios técnicos que no descartaban entre US$ 150 y 200, aunque en un horizonte más distante.
Cabe señalar que, aún por encima de US$ 80 el barril, los crudos seguirían por debajo del récord absoluto a dólares contantes. En efecto, los US$ 45 de 1981 serían ahora algo más de US$ 115. Esta brecha explica que Rusia, Venezuela y parte de la OPEP presionen para tarifar los hidrocarburos en otras divisas. Sobre todo en euros.
Pero pasar ya a otra moneda no equivale a recobrar los máximos de hace 26 años. Para eso, sería preciso recalcular un dólar constante en función de su poder de compra en 1981 y redefinir los precios actuales. Lo segundo es virtualmente imposible, salvo hacia delante. Por otra parte, en 2006/7 el mercado ha sido y es por demás inestable: entre el pico de julio de 2006 y el piso registrado durante el cuarto trimestre del mismo año (US$ 50) había una brecha de 36% (que hoy es casi cero).
Existe un posibilidad de que los precios vayan retrocediendo nuevamente, aunque no tanto. Desde 2005, en efecto, un flujo de liquidez financiera ociosa estaba yendo a materas primas, en especial hidrocarburos, cuyo agotamiento es sólo cuestión de tiempo. Pero la crisis hipotecaria y sus efectos en otros segmentos de inversión especulativa secan las fuentes de fondos y, por ende, pueden presionar contra los actuales valores de crudos.
Analysts said this latest rally has been fuelled mostly by an influx of new investment money, instead of any big fundamental news such as hurricanes or Middle East tensions. Continued…
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