Ripple, proveedor de infraestructura de activos digitales para instituciones financieras, y i-payout, empresa especializada en tecnología financiera, formalizaron una alianza el 2 de octubre de 2025. El acuerdo permite a los clientes que utilizan Ripple Payments enviar pagos empresariales a beneficiarios en Estados Unidos y Canadá, mediante sistemas ágiles y escalables.
La integración técnica entre Ripple Payments e i-payout facilita la entrega de pagos desde el extranjero hacia Estados Unidos en tiempo real. Esta solución está respaldada por una infraestructura de activos digitales de nivel empresarial y utiliza tecnología de cadena de bloques —sistema de registro distribuido que garantiza trazabilidad y seguridad—. El objetivo es proporcionar a bancos, proveedores de servicios de pago y plataformas digitales métodos más confiables para transferir dinero a través de fronteras.
La iniciativa está dirigida a optimizar procesos de liquidación de comerciantes, pagos a autónomos y operaciones de tesorería, sectores con alta demanda de transacciones internacionales rápidas y sin interrupciones. Según Eddie Gonzalez, director ejecutivo de i-payout, “hemos ayudado a las plataformas a administrar pagos complejos y de alto volumen en más de 180 países”. Gonzalez agregó: “Esta asociación marca un gran avance y brinda a nuestros clientes la capacidad de mover fondos a EE. UU. de manera más rápida, más asequible y más predecible que nunca; todo mientras brinda una transparencia completa en el estado de las transacciones”.
Actualmente, la solución está activa en Estados Unidos y Canadá. Se prevé que en 2025 se amplíen las capacidades mediante la incorporación de pagos con monedas estables, específicamente a través de Ripple USD (RLUSD), la moneda respaldada en dólares de Ripple para operaciones empresariales.
Joanie Xie, vicepresidenta y directora general de Ripple, indicó: “Esto marca un paso fundamental hacia la modernización del movimiento de dinero a escala mundial, no solo al realizar pagos más rápido, sino al incorporar una infraestructura más inteligente y flexible directamente en las plataformas”.
La alianza establece nuevas condiciones para la eficiencia, velocidad y transparencia en pagos globales, con impacto directo en el sector financiero digital.












