Los criptoactivos van de la especulación a la inversión
Gran cantidad de jóvenes han invertido en criptoactivos atraídos por sus elementos innovadores: operan en el ámbito digital, están aparentemente al margen de las normas y la custodia de los mercados tradicionales y ofrecen prometedoras inversiones.

Por Carmen Jordá Sanz y Gonzalo Duñaiturria Laguarda(*)
Y así ha sido en determinados casos, pero en los últimos meses, muchos de esos inversores han perdido sus ahorros por la
volatilidad del mercado digital
. Ante esta situación cabe preguntarse si es necesario que los jóvenes mejoren su cultura financiera, de modo que les sirva de protección frente a amenazas emergentes y desconocidas. Se puede ser
cryptofriendly
y estar a favor de las normas. Se pueden tomar decisiones financieras de alto riesgo como forma de vida. Incluso se puede invertir de forma inteligente y sensata y, aun así, salir perdiendo. Pero mejor si se hace conociendo el terreno que se pisa. Esto es, con
cultura financiera
.
Sin manual de instrucciones
Los jóvenes llegan a la edad adulta, comienzan a estudiar en la universidad, a trabajar en empresas y a formar sus propias familias a la vez que tratan de entender cómo funciona el mundo. Entretanto, se empapan de la cultura imperante en cada campus o en cada organización. Por ello, es casi obligatorio generar espacios de reflexión conjunta sobre aspectos cotidianos de la cultura de legalidad: desde foros e
intercambio de opiniones con profesionales
expertos hasta las
explicaciones informales de un profesor
universitario. Y ahí está la importancia de reflexionar sobre la situación de las criptomonedas: tener cultura financiera no es solo conocer, sino asegurar las decisiones económicas y financieras presentes y futuras. Conocer el funcionamiento de la tecnología que subyace a las inversiones digitales permite superar la simple visión especulativa y comprender realmente el valor añadido que los criptoactivos aportan al ecosistema financiero actual.
Entorno volátil y futuro incierto
Es normal que en mercados volátiles y poco rentables se busquen nuevas formas de inversión. Innovar y arriesgarse es un
instinto natural de los jóvenes
. No obstante, la regulación amplificada y la tecnología en constante cambio facilitan la rápida obsolescencia de los conocimientos y las buenas prácticas que se enseñan en la educación formal. A esto deben añadirse las diferentes formas de
innovación criminal
, que aprovechan toda tecnología disponible. Los riesgos de estafas, esquemas piramidales u otras actividades ilícitas, e incluso el uso de los criptoactivos para blanquear capitales generan un importante impacto económico en la sociedad. Además, las limitaciones para operar en las
plataformas de criptodivisas
provocan temor hacia una tecnología que no fue diseñada para malos usos. Otros aspectos fundamentales para enfrentar estas amenazas son el cumplimiento de las normas y el respeto al sistema tributario. Esto es perfectamente compatible con hacer inversiones financieras de éxito basadas en tecnología
blockchain
. Si bien es cierto que no se trata de una tecnología nacida para ser regulada,
tampoco toda regulación financiera mata la innovación
. La fórmula del equilibrio está en manos de los
poderes legislativos
, que son quienes establecen las obligaciones pero que también deberán permitir estas operaciones digitales pues, como ocurre en la economía analógica, de estas nuevas formas de inversión nacerán empresas y
startups
.
Inversión y legalidad, dos socios con futuro
Parece que el mundo cripto ha venido para quedarse (al menos un buen rato) y, dado el interés que suscita, se hace fundamental distinguir entre especular con lo desconocido como acto de imprudencia e invertir en innovación tecnológica para generar riqueza. Podemos decir que la educación financiera combinada con la cultura de la legalidad es la auténtica respuesta a las necesidades planteadas: el fomento de la cultura financiera y el cumplimiento normativo en universidades y empresas promueven comportamientos éticos y basados en el conocimiento. Solo entendiendo cómo funciona el mundo podremos tomar decisiones sensatas sobre cómo invertir en él.
(*)
Carmen Jordá Sanz
es Directora del Departamento de Criminología y Seguridad, Universidad Camilo José Cela; y
Gonzalo Duñaiturria Laguarda
es Profesor de Derecho, Universidad Camilo José Cela.
- Etiquetas
- criptomonedas
- inversión
- especulación
Artículos relacionados

Allaria-Lendar prepara un nuevo lanzamiento de su fondo para reunir US$ 7 millones
El Fondo Común de Inversión apunta a ampliar el financiamiento hipotecario en dólares para familias vinculadas a Remax, tras una primera emisión de US$ 3,1 millones colocada en créditos, en una operatoria que incorpora mercado secundario en BYMA y condiciones de préstamo a cinco años

Capgemini: la riqueza global de los HNWI subió 8,7% en 2025
El Informe sobre la Riqueza Mundial 2026 relevó un máximo histórico de US$ 98,3 billones y una población de 25,3 millones de millonarios, con Asia-Pacífico como región de mayor expansión y un cambio en la competencia de la gestión patrimonial que empuja a los clientes a trabajar con varias firmas

ARCAP registró más de US$ 400 millones en rondas para startups argentinas
El informe de inversión en capital emprendedor 2025, elaborado junto con EY Argentina, relevó US$ 270 millones en 73 transacciones durante 2025 y un arranque de 2026 que ya supera los US$ 400 millones, con foco en etapas tempranas, expansión a nueve provincias y mayor participación de mujeres fundadoras

