Una estrategia de inversión que ganó espacio entre inversores argentinos es la búsqueda de ingresos pasivos en dólares mediante instrumentos que combinan potencial de apreciación y pago de dividendos. En ese marco, IOL Inversiones presentó un análisis elaborado por su equipo de Research que selecciona seis CEDEARs (Certificados de Depósito Argentinos) de compañías globales con rendimientos anuales en USD de hasta 7,4%.
El documento fue firmado por Damián Vlassich, team leader de Estrategias de Inversión en IOL, y plantea que el atractivo de este enfoque está en sumar una fuente de renta en moneda dura a la exposición a acciones internacionales. “Una de las estrategias de inversión más atractivas y buscadas en la actualidad es la de posicionarse en activos que no solo tienen potencial de apreciación”, dijo Vlassich, team leader de Estrategias de Inversión en IOL.
La selección se apoya en empresas blue chip de distintos sectores y prioriza tres criterios: solidez financiera, modelos de negocio estables e historial consistente de pago de dividendos. Con esa combinación, la propuesta apunta a construir un portafolio orientado a la generación de ingresos pasivos, a partir de la distribución periódica de una porción de las ganancias a los accionistas.
Dentro de la lista, Petrobras (PBR) aparece como el CEDEAR con mayor rentabilidad por dividendo. La petrolera brasileña es presentada como una fuente relevante de ingresos, especialmente en períodos de altos precios de commodities, aunque con mayor fluctuación para quienes buscan un potencial de renta superior. En este caso, la rentabilidad anual por dividendo se ubica en 7,4% en USD.
AT&T (T) integra el conjunto tras su reestructuración para enfocarse en telecomunicaciones y conectividad 5G. El análisis la describe como una alternativa para inversores que buscan rentas, con un flujo de caja predecible en un sector de servicios esenciales. Su rentabilidad anual por dividendo figura en 4,0% en USD.
En salud, se incluyen AbbVie (ABBV) y Pfizer (PFE). AbbVie es caracterizada por su política de dividendos en crecimiento y por ser considerada una “Dividend King” (más de 50 años de aumentos consecutivos), con una rentabilidad anual por dividendo de 3,1% en USD. Pfizer, por su parte, se presenta por su escala global y su inversión en I+D, con un rendimiento por dividendos de 6,20% en USD.
La cartera se completa con Chevron (CVX), como exposición al sector energético vinculado a ciclos económicos y geopolíticos, con una rentabilidad anual por dividendo de 3,90% en USD, y con Coca-Cola (KO), descripta como defensiva y considerada un “Dividend Aristocrat” (al menos 25 años de aumentos consecutivos), con 2,7% anual en USD.












