Bautista Aboy analiza el rebote global tras la tregua entre Estados Unidos e Irán

El portfolio manager de Mills Capital evaluó el impacto inmediato en mercados internacionales y activos argentinos, con una caída de 14% del petróleo WTI, rebote de acciones globales y una compresión del riesgo país hacia 565 puntos, en un escenario donde la política monetaria y la tensión geopolítica siguen bajo seguimiento

spot_img

La tregua anunciada entre Estados Unidos e Irán reordenó el precio del petróleo y el apetito global por riesgo, con efectos que también se trasladaron a bonos y acciones argentinas. Bautista Aboy, portfolio manager de Mills Capital, analizó el movimiento inicial y las variables que pueden condicionar su continuidad, desde la dinámica de la energía hasta las expectativas sobre tasas de interés en Estados Unidos.

El primer impacto se concentró en el crudo y en los índices accionarios. “La tregua anunciada entre Estados Unidos e Irán desató una jornada de fuerte alivio en los mercados globales”, dijo Aboy, portfolio manager de Mills Capital. En ese marco, el petróleo WTI cayó 14% en una de las mayores bajas diarias desde la pandemia, mientras que las acciones globales rebotaron 3%. En Europa y Asia, economías más sensibles al costo de la energía, los índices subieron cerca de 5%, más del doble que el avance de 2,5% en Estados Unidos.

El cambio de escenario también se reflejó en las expectativas de política monetaria. El mercado volvió a asignar cerca de un 60% de probabilidad a recortes de tasas de la Reserva Federal, mientras que el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años bajó dos puntos básicos hasta 4,27%. En la lectura del analista, el movimiento se asocia a una menor presión inflacionaria esperada, en la medida en que un precio de la energía más bajo tiende a moderar costos y expectativas.

Publicidad

La reacción por sectores fue dispar. “En acciones, el rebote es generalizado, con la excepción del sector energético que cae cerca de 5% tras el derrumbe del crudo”, dijo Aboy. En renta fija, los bonos estadounidenses mostraron una mejora moderada, en línea con expectativas de política monetaria más laxa.

El trasfondo, sin embargo, permanece abierto. El conflicto en Líbano continúa y podría escalar; el Estrecho de Ormuz, clave para cerca del 20% del comercio mundial de petróleo, todavía no opera con normalidad y mantiene buques varados; y las condiciones del acuerdo se describen como ambiguas y difíciles de verificar. Además, los ataques no cesaron completamente tras el anuncio y el programa nuclear iraní sigue como un punto central de la negociación: Washington exige que Irán abandone el enriquecimiento de uranio, mientras Teherán pide que se lo reconozcan. En el mercado de futuros del petróleo, el precio inmediato retrocedió, pero los contratos a largo plazo continúan con una prima geopolítica.

En Argentina, el movimiento externo se replicó con heterogeneidad. En bonos, se observaron subas de entre 1% y 2%, con una compresión del riesgo país hacia la zona de 565 puntos desde niveles de 610, aunque por encima de los mínimos de 485 de comienzos de año. En acciones, el Merval en dólares avanzó cerca de 1%, con dispersión: bancos con subas de entre 4% y 7% y energéticas con bajas de entre 1,5% y 7,5%, en línea con el crudo, luego de un marzo en el que las acciones argentinas ya habían subido 12% en dólares.

“Preservar cautela y mantener carteras diversificadas sigue siendo la mejor forma de capturar oportunidades sin quedar expuesto a una reversión abrupta”, dijo Aboy, portfolio manager de Mills Capital.

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

CONTENIDO RELACIONADO