El 31 de diciembre de 2025, el presidente chino Xi Jinping retomó una cita clásica en su mensaje de Año Nuevo de 2026 para enmarcar el inicio del XV Plan Quinquenal, que abarca el período 2026-2030. La frase elegida —“Quien comienza con determinación debe prever su final; quien aspira al éxito planifica desde el principio”— funcionó como introducción a una orientación de trabajo centrada en objetivos, tareas y ejecución.
La cita proviene de Respuesta al censor Sun Huaixi, una carta escrita por Zhang Juzheng, político y reformador de la dinastía Ming (1368-1644). El texto plantea que, al iniciar un nuevo proyecto, resulta necesario pensar cuidadosamente y planificar a largo plazo, y que los grandes logros parten de una hoja de ruta clara y una estrategia bien elaborada. En esa clave, la referencia se utilizó como síntesis de un enfoque de planificación desde el punto de partida.
En su mensaje, Xi planteó una directriz explícita para el comienzo del nuevo ciclo. “Al inicio del período del XV Plan Quinquenal (2026-2030), hemos de concentrarnos en nuestros objetivos y tareas, afianzar la confianza y generar impulso para seguir adelante”, dijo Xi Jinping, presidente chino. La formulación conectó la planificación con la necesidad de sostener el ritmo de implementación durante todo el período.
El encuadre también recuperó el rol de los planes quinquenales como instrumento de organización económica. La implementación de estos planes desde 1953 se presentó como un factor que ayudó a China a pasar “desde la pobreza y el atraso” hasta convertirse en “la segunda economía más grande del mundo”, con dos resultados señalados: un rápido crecimiento económico y una estabilidad a largo plazo.
En ese recorrido, se destacó una transformación productiva de largo plazo. En los últimos 70 años, China pasó de no poder producir “ni un solo automóvil o avión” a convertirse en “la mayor potencia manufacturera del mundo”. La mención apuntó a un cambio estructural en la capacidad industrial y en el alcance de la base productiva.
El repaso incluyó infraestructura y logística: vías férreas que llegan hasta la meseta Qinghai-Tíbet, conocida como el techo del mundo, y autopistas que conforman una densa red en todo el país. También se mencionaron embalses construidos entre gargantas y puertos modernos conectados con mercados de todo el mundo.
El panorama se completó con la referencia a una diversificación industrial hacia una amplia gama de sectores, tierras agrícolas que producen “abundantes cosechas”, el programa de naves espaciales Shenzhou y un fortalecimiento de las capacidades de defensa nacional. Con esa enumeración, la cita inicial quedó asociada a una idea rectora: los grandes proyectos requieren estrategias sólidas y una planificación detallada.











