Cómo el respaldo al gobierno reactiva el mercado inmobiliario
Por Pablo Barrera, team leader y gerente comercial de Alto Grande Desarrollos y M&M Propiedades

El reciente resultado electoral generó un cambio inmediato en el clima de expectativas económicas. La percepción de continuidad del modelo liberal, sumada a una reducción en la incertidumbre política, generó una reacción positiva tanto en los mercados financieros como en el sector inmobiliario, que comenzará a mostrar señales de reactivación en los próximos días
El nuevo escenario político es interpretado como un factor de previsibilidad. Esto se traducirá en un incremento de consultas, visitas a propiedades y decisiones de compra, especialmente por parte de quienes disponen de ahorro en dólares.
La sensación de que los valores actuales están en niveles históricamente bajos (y que podrían subir en un nuevo ciclo de estabilidad) está impulsando movimientos anticipados de inversión.
En esta fase inicial de reactivación, los segmentos que mostrarán mayor dinamismo son departamentos de 1 y 2 ambientes principalmente en CABA.
Como desarrolladores observamos un escenario de oportunidad si se profundiza la desregulación económica, se genera acceso al financiamiento y se atrae capital externo.
Sin embargo, la consolidación de un nuevo ciclo expansivo dependerá en gran medida del regreso del crédito hipotecario en condiciones razonables, elemento clave para ampliar la demanda más allá de los compradores con liquidez.
Muchos inversores comienzan a priorizar la expectativa de revalorización futura del activo inmobiliario por encima de la renta inmediata. El ladrillo vuelve a posicionarse como refugio de valor frente a la volatilidad macroeconómica.
Hoy tenemos disponibles unidades desde U$S 69.000 en Palermo en un edificio con Full Amenities, sin dudas estos valores en los próximos dos años no van a existir, con lo cual nuestros inversores ven con buenos ojos ingresar ahora, cuando el proyecto esta en obra, y revender con un margen de entre 30% y 50% en los próximos dos años.
La reactivación depende de que se sostenga el clima de estabilidad. Una reversión en la evolución del dólar, trabas en la implementación de reformas, tensiones sociales o un deterioro macroeconómico podrían desacelerar la recuperación inmobiliaria. El mercado aún se mueve sobre expectativas, no sobre certezas consolidadas.
El respaldo político reciente ha reactivado el apetito inmobiliario, especialmente en inversores, generando una percepción de ventana de oportunidad antes de una potencial recomposición de precios. El sector se encuentra en una fase de reencendido basada en expectativas de estabilidad y plusvalía futura.
Si el escenario económico logra consolidarse con reglas claras, acceso al crédito y continuidad política, podría iniciarse un nuevo ciclo de expansión del real estate.
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