Se va extinguiendo la primera clase en los aviones

Varios factores se combinan para hacer de la primera clase un lujo innecesario.

Viajes en primera siempre fue un privilegio. Hoy, todavía más. En los últimos 30 años el servicio en ese sector de los aviones ha evolucionado al punto de ofrecer muchas de las cosas que ofrece un hotel. Si en los años 90 la primera clase significaba un asiento más amplio, mejor menú y champán a discreción hoy lo mínimo es el asiento que se convierte totalmente en una cama horizontal. Algunas de las aerolíneas globales ofrecen para los viajes largos algunas de las comodidades que se encuentran en un hotel, como suites con cama doble, ducha y menùs de chefs famosos.

Pero en paralelo con el mejoramiento paulatino del servicio también se observa la declinación pronunciada de la demanda. Según cifras de OAG, una consultora de aviación, había un total de 8,46 millones de asientos en cabinas de primera clase en los vuelos de 2019. Eso significa una caída de 45% con respecto a 2010 mientras, en el mismo periodo, el número de asientos en clase ejecutiva (business class) creció 42% a 184,48 millones. Aerolíneas como New Air Zealand, KLM y Turkish Airlines ya habían dejado de ofrecer primera clase antes de la pandemia. Actualmente tampoco se puede viajar en primera en Quatar Airways, Singapaore Airlines y Quantas.

Desde que en el año 2000 British Airways comenzó a ofrecer en ejecutiva asientos que se hacen cama, el costo de un asiendo en primera clase comenzó a considerarse una frivolidad. En realidad se paga casi el doble para algo que en efecto significa mejor campán y más caviar.

Otro elemento que contribuyó al declive de la primera clase es el tamaño de los aviones. Las aerolíneas han comenzado a abandonar los grandes 747 y los A380, que son los que ofrecen los servicios más atractivos. Ahora los tamaños elegidos son el Airbus 350 y el Boeing 787, más pequeños.

“Las aerolíneas como Emirates, con abundancia de rutas de largla distancia, seguirán usando los aviones grandes con énfasis en primera clase”, dice John Grant de OAG. “Pero otras como Lufthansa y British Airways, están adoptando un modelo de rutas más flexibles con menos pasajeros; en ellas es más difícil justificar el espacio que requiere un asiento en primera clase. Veo muy probable que la abandonen a corto plazo”, añade.

¿Dónde viajaron los peces gordos entonces? Porque ellos no desaparecieron ni van a desaparecer. Una posibilidad es que los altos ejecutivos viajen en jets privados. Sobre todo, en estos tiempos, por razones de salud.

Notas Relacionadas

Suscripción Digital

Suscríbase a Mercado y reciba todos los meses la mas completa información sobre Economía, Negocios, Tecnología, Managment y más.

Suscribirse Archivo Ver todos los planes

Newsletter


Reciba todas las novedades de la Revista Mercado en su email.

Reciba todas las novedades