Ikigii difunde tres hábitos para reducir accesos no autorizados en cuentas financieras
La guía pone el foco en el phishing y en prácticas de seguridad del usuario, con datos de APWG y SentinelOne 2026 que estiman 3.400 millones de correos engañosos por día y pérdidas globales por US$ 25.000 millones anuales, en un contexto de uso creciente de aplicaciones para administrar dinero

El uso de aplicaciones para administrar dinero simplificó operaciones que antes requerían ir a una sucursal o combinar distintos servicios. Esa comodidad, sin embargo, elevó la exposición a riesgos de seguridad: una cuenta puede concentrar ahorros, pagos e inversiones, y un acceso no autorizado puede derivar en pérdidas.
En ese marco, ikigii elaboró una guía con tres hábitos para reducir accesos no autorizados en una cuenta de dinero. El planteo parte de una premisa: la protección no depende solo de los mecanismos incorporados por cada plataforma, sino también de prácticas básicas del usuario. “Proteger una cuenta financiera no implica únicamente utilizar una plataforma con mecanismos de seguridad”, dijo Gabriel Campa, Head de Digital Assets de ikigii by Towerbank International Inc.
Uno de los focos principales es el phishing, una modalidad de fraude en la que atacantes se hacen pasar por empresas o personas para obtener credenciales y acceder a cuentas privadas. Datos de APWG (Grupo de Trabajo Anti-Phishing) dimensionan el fenómeno: se envían 3.400 millones de correos electrónicos de phishing cada día y hubo 3,8 millones de ataques concretados a lo largo del año pasado. A su vez, las pérdidas globales asociadas suman US$ 25.000 millones anuales, según SentinelOne 2026.
El primer hábito recomendado es no colocar contraseñas ni códigos de seguridad fuera de la plataforma. Una solicitud de datos personales por mail, redes sociales o aplicaciones de mensajería como WhatsApp debe encender una alerta. Los intentos suelen incluir mensajes, muchas veces hechos con IA, que aparentan provenir de la plataforma y buscan que la persona entregue información confidencial o acceda a un enlace. Frente a un pedido de ese tipo, la guía sugiere no responder ni proporcionar datos y reportar el hecho por los canales oficiales.
El segundo hábito consiste en revisar periódicamente los dispositivos vinculados y las sesiones activas. Con el uso cotidiano, es frecuente iniciar sesión desde distintos teléfonos, computadoras o tablets; algunos quedan en desuso pero siguen asociados a la cuenta. Eliminar el acceso de equipos perdidos, reemplazados o que ya no se usan reduce la exposición y permite detectar señales de intrusión, como un dispositivo desconocido o una sesión no reconocida.
La tercera recomendación es conectarse solo desde equipos de confianza. Se aconseja evitar dispositivos públicos, prestados o fuera del control del usuario. Si por un imprevisto se utiliza un equipo ajeno, se plantea cerrar la sesión al terminar y verificar configuraciones como el cierre automático, que en algunos casos requiere activación manual o hacer clic en “cerrar sesión”.
“También requiere incorporar hábitos que reduzcan las posibilidades de que otra persona obtenga acceso”, dijo Campa.
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