Un atajo para el tope de la deuda en EE.UU.

Bill Clinton ha sugerido una “escotilla constitucional” por si Barack Obama y el Congreso quedaban varados y el tope del endeudamiento llegaba al 2 de agosto en US$ 14,3 billones. El ex presidente afrontó un problema similar en 1995.

<p>El viernes se le reiter&oacute; la idea a Obama quien la declin&oacute;, aunque no en t&eacute;rminos categ&oacute;ricos. Clinton apuntaba a una oscura cl&aacute;usula de la enmienda XIV. Se&ntilde;alaba que, en lugar de su correligionario, &ldquo;la invocar&iacute;a unilateralmente sin vacilar para elevar ese techo y que los tribunales traten de impedirlo&rdquo;.<br />
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Pas&aacute;ndose de cauto, Obama indic&oacute; que hab&iacute;a consultado con sus abogados y no parecieron entusiasmados<br />
Por otro lado, otro factor de incertidumbre involucra la presunta reacci&oacute;n de los acreedores. &Eacute;stos tal vez dejasen de prestarle a Estados Unidos o lo hicieran a tasas prohibitivas. <br />
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Otro elemento ser&iacute;an las inevitables escaramuzas judiciales, perspectiva que disgusta al propio gobierno. La cl&aacute;usula de marras (secci&oacute;n cuarta de la enmienda) buscaba asegurar el pago de deudas federales y desconocer las deudas confederales al cabo de la guerra de Secesi&oacute;n (1861/65). Pero el texto ten&iacute;a alcances m&aacute;s amplios. <br />
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&ldquo;No ser&aacute; cuestionada la validez de la deuda p&uacute;blica estadounidense, autorizada por ley, inclusive los pasivos incurridos para pagar pensiones, salarios y recompensas por suprimir la rebeli&oacute;n&rdquo; subraya el punto clave de la enmienda.<br />
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Desde entonces hasta hoy, la Corte Suprema ha estado sosteniendo que se super&oacute; la coyuntura hist&oacute;rica que hab&iacute;a originado la propia cl&aacute;usula. &ldquo;Si bien esta provisi&oacute;n se inspiraba por el deseo que no cuestionar t&iacute;tulos ni obligaciones emitidas durante la guerra civil, su lenguaje conlleva connotaciones m&aacute;s latas&rdquo;, dictamin&oacute; en 1935 el conjuez Charles Evans Hughes. <br />
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Tras la reivindicaci&oacute;n de Clinton, docentes y juristas vienen intentando descifrar el significado y relevancia de la cl&aacute;usula. Algunos se suman al ex presidente y sostienen que el texto permite a Obama ignorar el tope de endeudamiento. Otros afirman que s&oacute;lo se aplica al congreso y a un cese directo de deudas existentes. Una tercera escuela es m&aacute;s radical: con o sin enmienda XIV, el presidente puede hacer lo que quiera en una contingencia como la presente.</p>
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