Elecciones 2004: Kerry-Edwards se impone entre hispanos casi por dos votos a uno

La fórmula demócrata es la preferida por los votantes de habla castellana, casi por dos a uno. Así lo revelan sondeos del “Washington Post” y otras fuentes. A tres meses y pico de las elecciones, el perfil es opuesto al de la campaña de 2000.

Personalmente, el senador John Kerry mantiene esa ventaja sobre George W.Bush en un segmento al que apostaban los republicanos hasta no hace mucho. Eso es señal de que el gobierno no conquista adhesiones en la mayor minoría cultural y lingüística del país.

En la encuesta del Post, 56% desaprueba la manera en que Bush maneja la guerra contra Irak. “Errores” de inteligencia inclusive.

Kerry y John Edwards cuentan con 59% de respaldo, mientras Bush y el vicepresidente Richard Cheney tienen 31%. Esta vez, según el Centro Hispano Pew y la Kaiser Family Foundation. Los independientes Ralph Nader y Peter Camejo tienen 3%.

Cuando se les preguntó si podrían cambiar su preferencia, 29% de quienes no votarían por Kerry indicaron que existía la posibilidad de darle su respaldo. Sólo 13% de quienes no apoyan a Bush dijeron que podrían cambiar de opinión. La aprobación al gobierno era 35% entre los votantes hispanos, menos que la reflejada en sondeos generales.

En las elecciones del 2000, el demócrata Albert Gore obtuvo 62% del voto hispano, mientras Bush recibía 35%. Los republicanos tratan de aumentar el respaldo hispano a por lo menos 40% en esta campaña. Pero la puja se librará estado por estado, pues el sistema electoral estadounidense los considera individualmente. Los sondeos subrayan diferencias entre grupos hispanos por su. Así, los cubanos se inclinan por Bush –eso y cierto fraude con jubilados le dio la victoria de 2000, aunque Gore tuviera más votos en escala nacional-, mientras portorriqueños y mexicanos son más proclives a Kerry.

Una tercera encuesta, hecha por la cadena hispanófona Univisión y el Instituto de Política Tomás Rivera también halló que Kerry tiene ventaja de 2 a 1 sobre Bush. En un plano local, algunos sondeos en California también son adversos a Bush-Cheney, por lo cual el popular gobernador Arnold Schwarzenegger toma distancia, actitud en la cual pesa la serie de denuncias de represalias y censura contra artistas que critican lo de Irak y el fanatismo evangélico del presidente.

Personalmente, el senador John Kerry mantiene esa ventaja sobre George W.Bush en un segmento al que apostaban los republicanos hasta no hace mucho. Eso es señal de que el gobierno no conquista adhesiones en la mayor minoría cultural y lingüística del país.

En la encuesta del Post, 56% desaprueba la manera en que Bush maneja la guerra contra Irak. “Errores” de inteligencia inclusive.

Kerry y John Edwards cuentan con 59% de respaldo, mientras Bush y el vicepresidente Richard Cheney tienen 31%. Esta vez, según el Centro Hispano Pew y la Kaiser Family Foundation. Los independientes Ralph Nader y Peter Camejo tienen 3%.

Cuando se les preguntó si podrían cambiar su preferencia, 29% de quienes no votarían por Kerry indicaron que existía la posibilidad de darle su respaldo. Sólo 13% de quienes no apoyan a Bush dijeron que podrían cambiar de opinión. La aprobación al gobierno era 35% entre los votantes hispanos, menos que la reflejada en sondeos generales.

En las elecciones del 2000, el demócrata Albert Gore obtuvo 62% del voto hispano, mientras Bush recibía 35%. Los republicanos tratan de aumentar el respaldo hispano a por lo menos 40% en esta campaña. Pero la puja se librará estado por estado, pues el sistema electoral estadounidense los considera individualmente. Los sondeos subrayan diferencias entre grupos hispanos por su. Así, los cubanos se inclinan por Bush –eso y cierto fraude con jubilados le dio la victoria de 2000, aunque Gore tuviera más votos en escala nacional-, mientras portorriqueños y mexicanos son más proclives a Kerry.

Una tercera encuesta, hecha por la cadena hispanófona Univisión y el Instituto de Política Tomás Rivera también halló que Kerry tiene ventaja de 2 a 1 sobre Bush. En un plano local, algunos sondeos en California también son adversos a Bush-Cheney, por lo cual el popular gobernador Arnold Schwarzenegger toma distancia, actitud en la cual pesa la serie de denuncias de represalias y censura contra artistas que critican lo de Irak y el fanatismo evangélico del presidente.

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