8 de marzo: políticas públicas para la equidad de género
Un marco de discusión amplio, con la mirada en los diversos escenarios sociales.
Las condiciones económicas, laborales y domésticas que enfrentan las mujeres hoy en nuestro país son muy diferentes a las de los varones. Esto afecta sus posibilidades de educación, de inserción laboral y de crecimiento económico. Además, lejos de ser un problema exclusivo de las mujeres, la menor participación de las mujeres en la vida pública impacta en el desarrollo económico y social de la Argentina.
En la Argentina más de la mitad de los embarazos no son intencionales. El 55% de los embarazos en mujeres adultas (más de 20 años) es un embarazo no intencional. La cifra trepa a 67% en madres adolescentes (15 a 19 años): casi siete de cada diez embarazos adolescentes no fueron planificado. Nueve de cada diez adolescentes que fueron madres en 2017 pertenecen al 30% más pobre de la población. Estos datos revelan que en la Argentina los derechos sexuales y reproductivos están vulnerados y que este problema debe ser abordado por la política pública.
La discusión sobre la conveniencia, utilidad y factibilidad de una política pública debe estar basada en evidencia. Debe contar con datos para un efectivo diagnóstico, trazar objetivos y estrategias para lograrlos, y luego evaluar su impacto. Para este ejercicio es de utilidad conocer las experiencias internacionales y encontrar esquemas de aplicación en el contexto local.
El aborto es la principal causa de muerte materna en nuestro país. El 17,6% de las mujeres embarazadas que falleció en 2016 murió como resultado de un embarazo terminado en aborto. Para debatir sobre su despenalización es imprescindible hacerlo con evidencia, más allá de los valores morales y religiosos que formen parte legítimamente de la discusión.
La evidencia recogida de los países que despenalizaron esta práctica indica que la despenalización no eleva las tasas de aborto y tampoco las baja. Pero la despenalización sí genera un marco que facilita las oportunidades de prevención. En los países donde se despenalizó, la reducción en la tasa de abortos fue consecuencia de mejoras en las prestaciones de salud sexual y reproductiva.
El debate en torno a la despenalización del aborto en nuestro país debe ser abordado desde un marco amplio, que incluya la efectiva implementación de políticas que garanticen los derechos sexuales y derechos reproductivos de las personas que hoy están siendo vulnerados. En este sentido, la discusión sobre la despenalización del aborto en la Argentina debe fundarse en al menos tres pilares:
1. Mejorar la oferta de servicios de salud sexual y reproductiva: en particular, a través de la consejería en salud sexual y reproductiva, el acceso a métodos anticonceptivos modernos (con énfasis en aquellos de larga duración como el DIU o implante subdérmico) y la delegación de funciones en las obstétricas para que sean habilitadas a colocar o implantar estos métodos a nivel nacional;
2. Fortalecer el acceso a la información para el ejercicio de los derechos sexuales y derechos reproductivos: a través de campañas comunicacionales de sensibilización y, para el caso de los adolescentes, de las asesorías en salud integral en las escuelas (Programa Nacional de Salud Integral en la Adolescencia) y de la Educación Sexual Integral;
3. Promover políticas públicas para prevenir el abuso y la violencia sexual (especialmente contra niños, niñas y adolescentes). Esta estrategia debería ir acompañada por una mirada aún más integral: la de la igualdad de género. Las condiciones económicas, laborales y domésticas de las mujeres hoy en nuestro país están en profunda desigualdad respecto de los hombres, sin distinción de clase social, aunque con mayor impacto en las mujeres de los estratos más vulnerables.
Esta realidad afecta sus posibilidades de educación, de inserción laboral y de crecimiento económico. Lejos de ser un problema exclusivo de las mujeres, la menor participación de las mujeres en la vida pública afecta el desarrollo económico, político e intelectual de la Argentina. Te invitamos a recorrer el especial de CIPPEC por el 8 de marzo. CIPPEC contribuye así con evidencia al debate de la despenalización del aborto y aporta un marco de discusión más amplio, con la mirada puesta en los diversos escenarios sociales (la política, la economía, el Estado) en los que la desigualdad es evidente y sobre los que hay que trabajar para que la Argentina logre un desarrollo con equidad: http://www.cippec.org/especial/8-de-marzo-politicas-publicas-para-la-equidad-de-genero/
Artículos relacionados

El petróleo saltó 9% por el bloqueo a Irán y arrastró a Wall Street
La suba del Brent a US$ 82,89 y del WTI a US$ 73,81 se combinó con bajas en acciones tecnológicas y renovó la atención sobre costos logísticos e inflación, mientras en Argentina el mercado asimiló pagos soberanos por US$ 2.500 millones y el riesgo país cerró en 405 puntos básicos

Encuesta UdeSA: 30% de satisfacción con la marcha del país en julio
La Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública de la Universidad de San Andrés relevó 1.000 casos online entre el 3 y el 8 de julio de 2026 y ubicó en 34% la aprobación al gobierno de Javier Milei, con diferencias por género y un mapa de preocupaciones liderado por trabajo y corrupción

El ONAC advierte que 88,7% de compromisos climáticos del país está fuera de trayectoria
La segunda actualización del Observatorio Nacional de Acción Climática evaluó 115 objetivos asumidos por el Estado nacional y detectó que 102 no avanzan al ritmo requerido o ya fueron incumplidos, un diagnóstico que suma presión sobre la implementación de políticas climáticas con horizonte 2030

