L3Harris, el motor silencioso de Artemis que gana peso en Wall Street
La compañía fabrica los motores RS-25 del cohete SLS, una de las piezas críticas del programa lunar de la NASA. Nació de la fusión entre Harris y L3 Technologies, reforzó su negocio espacial con la compra de Aerojet Rocketdyne y cerró 2025 con ingresos por US$ 21.900 millones y una cartera de pedidos de US$ 34.000 millones.

En Artemis, L3Harris ocupa un lugar menos visible que Boeing o Lockheed Martin, pero igual de decisivo. La NASA la identifica como uno de los contratistas principales del SLS y precisa que fabrica los cuatro motores RS-25 del lanzador que impulsará las misiones tripuladas del programa.
Ese papel la ubica en una de las piezas más sensibles de la arquitectura lunar. Los RS-25 son los motores principales de la etapa central del SLS y trabajan junto con los boosters fabricados por Northrop Grumman. NASA detalla además que L3Harris tiene contrato para producir 24 nuevos RS-25, con un diseño más simple y procesos de fabricación orientados a reducir tiempos y costos.
La relación no termina allí. En el ecosistema Artemis, L3Harris también participa en el Gateway, la futura estación en órbita lunar. La NASA informó que el elemento de potencia y propulsión del Gateway incorporará tres thrusters AEPS de 12 kilovatios fabricados por L3Harris, además de otros propulsores complementarios.
De una gran fusión a una apuesta mayor por el espacio
La compañía actual nació el 29 de junio de 2019, cuando se completó la fusión entre Harris Corporation y L3 Technologies. La operación dio origen a L3Harris Technologies, que en ese momento se presentó como la sexta mayor empresa de defensa de Estados Unidos, con ingresos cercanos a US$ 17.000 millones y unos 50.000 empleados.
Ese origen explica parte de su perfil: comunicaciones, sensores, defensa electrónica, sistemas espaciales y tecnología crítica para el gobierno estadounidense. Pero el salto más directo hacia la propulsión llegó después. En julio de 2023, L3Harris completó la adquisición de Aerojet Rocketdyne, histórica proveedora de motores y sistemas de propulsión. La empresa explicó entonces que la compra buscaba fortalecer la base industrial de defensa, ampliar la competencia y acelerar la innovación en un proveedor estratégico de propulsión.
Esa operación fue importante también para Artemis. Aunque NASA ya vinculaba a L3Harris con los RS-25, la incorporación de Aerojet Rocketdyne consolidó su posición en un segmento donde la compañía pasó a controlar una tecnología central para lanzadores y sistemas espaciales.
El vínculo con la NASA
La relación con la NASA no es nueva. La propia historia corporativa de L3Harris subraya que sus raíces se conectan con los primeros años del programa espacial estadounidense. Pero Artemis le devolvió protagonismo en una fase de alta visibilidad pública.
En el caso de Artemis II, NASA precisó que los cuatro motores RS-25 irán en la base de la etapa central del SLS y funcionarán durante más de ocho minutos continuos en vuelo, consumiendo propelente a un ritmo de 1.500 galones por segundo. En 2023, la agencia informó además la instalación de esos motores en el cohete de Artemis II.
La compañía también aparece en la preparación de las siguientes etapas del programa. En 2024, NASA y L3Harris completaron el programa de certificación para la producción plena de los nuevos RS-25, pensados para futuras versiones del SLS. Y en enero de 2026 la agencia informó un nuevo hot fire test de uno de esos motores en Stennis, dentro de la preparación para próximas misiones lunares.
Los números del último balance
En su último balance público, correspondiente al cierre de 2025, L3Harris informó ingresos por US$ 21.900 millones, un alza de 3% interanual, con crecimiento orgánico de 5%. También reportó órdenes por US$ 27.500 millones, un ratio book-to-bill de 1,3x, flujo de caja operativo por US$ 3.100 millones y adjusted free cash flow por US$ 2.800 millones.
La compañía informó además margen operativo de 9,7%, adjusted segment operating margin de 15,8%, ganancia por acción diluida de US$ 8,53 y ganancia por acción ajustada de US$ 10,73. En su reporte anual, la cartera de pedidos al cierre del ejercicio quedó en torno a US$ 34.000 millones, de los cuales US$ 22.900 millones correspondían a backlog financiado.
Por sectores, el negocio está distribuido entre Integrated Mission Systems, Space & Airborne Systems, Communication Systems y Aerojet Rocketdyne. Esa estructura muestra que Artemis le aporta visibilidad, pero no monopoliza su negocio: L3Harris sigue siendo una compañía diversificada dentro del complejo militar, espacial y tecnológico de Estados Unidos.
L3Harris no es la cara más conocida del programa lunar. Pero Artemis deja claro que su papel es difícil de reemplazar. Mientras otras compañías se llevan la atención por la cápsula o por el cohete completo, L3Harris aporta el sistema que convierte al lanzador en una máquina capaz de salir de la Tierra. En la economía espacial, ese tipo de rol suele verse poco. En los balances, pesa mucho.
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