AST SpaceMobile capta US$ 1.000 millones y retrasa su expansión de satélites hasta 2027
El acceso al mercado de capitales confirma el respaldo de los inversores al negocio de conectividad satelital directa a celulares. Sin embargo, la revisión del cronograma de despliegue posterga hasta comienzos de 2027 el objetivo de alcanzar unos 45 satélites BlueBird en órbita.

AST SpaceMobile combinó en la misma semana una ronda de financiamiento de u$s 1.000 millones con la noticia de que el próximo bloque de satélites BlueBird se retrasa hasta comienzos de 2027, un combo que borró más de la mitad del valor de mercado de la compañía desde mayo.
La empresa fijó el precio de us 79,57 por acción y una opción adicional por u$s 150 millones. La acción cayó cerca de 17% tras el anuncio, y el 15 de julio la compañía informó en una presentación regulatoria ante la SEC que el próximo bloque de unos 45 satélites BlueBird —que debía lanzarse este año— ahora apunta a comienzos de 2027. La gerencia atribuyó la demora a limitaciones de capacidad de los proveedores de lanzamiento, en particular contratiempos con el cohete New Glenn de Blue Origin.
Un negocio que sigue creciendo pese a la corrección
La compañía mantiene caja por unos us 100, destacando la tecnología de conexión directa a celulares sin necesidad de hardware adicional. En paralelo, la compañía demostró en Irlanda —junto a Vodafone— comunicaciones de voz y datos de emergencia a través de sus satélites BlueBird cuando la red terrestre no está disponible, y avanza en una expansión de manufactura por u$s 150 millones en Midland, Texas, que crearía 1.800 puestos de trabajo.
Un mercado cada vez más disputado
La demora de AST SpaceMobile abre una ventana para que rivales bien capitalizados, como Starlink de SpaceX, ganen terreno en el segmento de conectividad directa a celular. La española Sateliot, otro actor del mismo nicho, informó esta semana un acuerdo con Keysight Technologies dentro de un programa de la Agencia Espacial Europea (ESA) para crear un sistema de detección de seguridad para redes no terrestres, en momentos en que la compañía apuesta unos 150 millones de euros a su propio sistema de conectividad directa a dispositivo. El movimiento confirma que la carrera por el estándar direct-to-device tiene, además de a AST SpaceMobile y Starlink, a un tercer jugador europeo ganando tracción.
Ninguno de los operadores móviles argentinos —Movistar, Claro o Personal— tiene hoy un acuerdo comercial anunciado con AST SpaceMobile, a diferencia de los cerca de 60 operadores que sí lo tienen en otras regiones. El retraso de la constelación y la competencia creciente en el segmento reabren la pregunta sobre cuándo la conectividad directa a celular sin equipamiento adicional podría llegar al mercado argentino, un desarrollo que el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) todavía no reguló de manera específica.
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