Mercer y Santander ponen el foco en longevidad y brecha previsional en Argentina

El análisis ubica el haber jubilatorio en 49% del último salario en niveles medios y altos y en 29% de la canasta de adultos mayores para la jubilación mínima, y plantea que la planificación del retiro debe incorporar educación financiera, bienestar integral y planes de pensión corporativos con co-aporte

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La extensión de la expectativa de vida y las trayectorias laborales más largas están reconfigurando la planificación del retiro en Argentina. En ese escenario, Mercer y Santander presentaron un análisis sobre la brecha previsional y el riesgo financiero asociado a la longevidad, junto con herramientas orientadas a empresas y colaboradores para fortalecer el bienestar financiero de largo plazo.

El punto de partida es la distancia entre el ingreso en actividad y el ingreso durante la jubilación. En los niveles salariales medios y altos, el haber previsional estimado alcanza en promedio el 49% del último ingreso. En el caso de la jubilación mínima, la cobertura es menor: llega al 29% de la canasta específica para personas mayores, incluso considerando bonos extraordinarios. Esa diferencia plantea el desafío de sostener el bienestar financiero en una etapa de la vida cada vez más extensa.

A la brecha de ingresos se suma la longevidad como una dimensión adicional de riesgo. Los estudios de Mercer sostienen que la mayor expectativa de vida exige planificar no solo la acumulación de ahorro, sino también la decumularización, entendida como el momento en que una persona empieza a usar o convertir su capital acumulado en ingresos periódicos para vivir durante su jubilación. En la práctica, ese proceso obliga a considerar variables como la inflación y la preservación del poder adquisitivo, la secuencia de retornos y la volatilidad, las necesidades crecientes de salud y cuidados, y la liquidez en el largo plazo.

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El abordaje también incorpora el vínculo entre salud y bienestar financiero. Mercer plantea que la salud financiera influye directamente en la salud física y emocional. En ese marco, las organizaciones que integran políticas de bienestar para sus empleados y combinan salud, educación financiera y herramientas de ahorro previsional registran mejores índices de satisfacción, menor rotación y mayor resiliencia organizacional.

La mirada organizacional asigna a las empresas un rol activo en la transición hacia vidas más largas: preparar a sus colaboradores para comprender la longevidad como fenómeno económico y personal, proveer espacios de educación financiera continua, ofrecer instrumentos concretos de ahorro previsional e integrar bienestar financiero, emocional y físico como un único sistema de cuidado. “La longevidad amplía nuestras oportunidades, pero también nos invita a planificar de otra forma”, dijo Dolores Liendo, Wealth Leader de Mercer.

En el plano de las herramientas, se presentaron soluciones de ahorro para colaboradores a través de SAM Inversiones Argentina, definida como la fiduciaria líder de administración de planes de pensión de Santander Asset Management. Los planes de pensión corporativos administrados por SAM funcionan bajo un esquema de co-aporte entre empresa y colaborador y permiten invertir en fondos locales en pesos o en carteras internacionales vía fideicomisos, incluso con cobro en dólares. La gestión se orienta a la preservación del poder adquisitivo y la diversificación. “Los planes de pensión corporativos traducen datos y una necesidad en acciones”, dijo Rodrigo Bermúdez, responsable del producto en SAM.

 

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