“La regulación, las expectativas de los clientes y la necesidad de mayor resiliencia operativa están acelerando la adopción de tecnologías que permitan medir y gestionar el impacto ambiental a lo largo de toda la cadena de valor, posicionando a la sustentabilidad como un factor clave de innovación y competitividad. En este escenario, adoptamos una estrategia corporativa incorporando la sustentabilidad como un eje central del negocio y de su propuesta de valor”, señala Dalma Parisi, Asesora general, directora de legal y gerenta de sustentabilidad de Siemens Sudamérica (sin Brasil). “La compañía impulsa soluciones basadas en digitalización, automatización e inteligencia artificial que ayudan a industrias e infraestructuras a mejorar su eficiencia, reducir emisiones y optimizar el uso de los recursos. A través de plataformas como Siemens Xcelerator y de un enfoque en diseño sostenible, la empresa no solo trabaja en la reducción de su propia huella ambiental, sino que también acompaña a sus clientes en su transformación hacia modelos productivos y competitivos a largo plazo”, especifica la ejecutiva.
¿Considera que la sustentabilidad se ha integrado totalmente en el negocio de las organizaciones, o sigue siendo tratada en departamentos especializados?
La sustentabilidad atraviesa un proceso de integración cada vez más profundo en la estrategia de negocios de las organizaciones, aunque su grado de madurez varía según el sector y la compañía. En muchas empresas dejó de ser un tema gestionado exclusivamente por áreas especializadas para convertirse en un factor estratégico asociado a la competitividad, la eficiencia operativa y la creación de valor a largo plazo. Sin embargo, en algunos casos todavía conviven ambos enfoques, con estructuras dedicadas que impulsan la agenda, pero con una integración progresiva en las decisiones centrales del negocio.
En Siemens, la sustentabilidad está plenamente integrada en la estrategia corporativa y forma parte del núcleo del modelo de negocio; básicamente está en todo lo que hacemos, en el cómo lo realizamos y la manera en que operamos directamente y con nuestros clientes, partners y supply chain. Está, además, presente en la definición de prioridades, en el desarrollo de productos y soluciones, y en la manera en que se mide el desempeño de la compañía. Más allá de contar con equipos especializados, el enfoque es transversal; la sostenibilidad se vincula directamente con la innovación tecnológica, en el enfoque comercial, en la implementación de soluciones, desarrollo de dispositivos y software que nos permiten ayudar a los clientes a operar de manera más eficiente, óptima, resiliente y sostenible, tal como lo hacemos nosotros en nuestras fábricas y oficinas alrededor del mundo.
Modelos productivos optimizados
A partir de las oportunidades que brindan los negocios sustentables, ¿han notado emerger modelos de negocio basados en este concepto?
En la industria tecnológica se da una combinación de ambos caminos. Por un lado, predomina la optimización de modelos existentes mediante la incorporación de eficiencia energética, reducción de emisiones y digitalización, lo que permite mejorar el desempeño ambiental sin perder competitividad. Al mismo tiempo, comienzan a verse nuevos modelos de negocio basados en la sustentabilidad, apoyados en plataformas digitales, servicios y soluciones integradas que incorporan estos criterios desde el diseño. En Siemens, esta evolución se refleja tanto en la transformación de su portafolio tradicional como en el desarrollo de soluciones y ecosistemas digitales que generan nuevas oportunidades de negocio y acompañan a los clientes en su transición hacia modelos productivos más sostenibles.
¿Cómo se incorpora la materialidad en su proceso de reporting?
La materialidad es un eje central del proceso de reporting, ya que permite identificar y priorizar los temas que generan mayor impacto para el negocio y para los distintos grupos de interés. Este proceso se apoya en un análisis sistemático que considera tanto los impactos económicos, ambientales y sociales de la compañía como las expectativas de stakeholders claves, como clientes, colaboradores, inversores y la comunidad en general. El reporte de sustentabilidad se elabora bajo los estándares internacionales de Global Reporting Initiative (GRI), que requieren definir y reportar los asuntos materiales de manera transparente y comparable. Este enfoque se complementa con un proceso de aseguramiento externo limitado, que refuerza la consistencia de la información, la credibilidad de los datos reportados y la alineación entre la estrategia de negocio y los temas prioritarios de sustentabilidad.












