“Suele creerse que el boom inmobiliario de la zona norte es
reciente, debido a la cantidad de proyectos que se concretaron
durante los últimos cinco años. Pero lo cierto es que
desde 1996, con la inauguración de la autopista, el desarrollo
se potenció y alentó la generación de
emprendimientos diferentes”, explica Enrique Etchebarne Bullrich,
presidente de la Compañía de Inversiones de Bienes
Raíces Argentina &endash;Cibra&endash;, un developer e
inversor inmobiliario que, a la hora de dibujar el mapa de sus
negocios, posó la mirada sobre Pilar.
Surgida hace poco más de un año de la unión
de cuatro inversores locales que llevaban varios años gestando
proyectos para la zona norte, y piloteada por Etchebarne Bullrich
&endash;heredero de un apellido con tradición dentro del
mercado inmobiliario&endash;, la empresa se propuso avanzar en un
segmento todavía poco explorado. “Primero incursionamos en
emprendimientos residenciales. Ahora creemos que llegó el
turno de los proyectos comerciales, porque el fenómeno que
representó para la zona la instalación de más de
un centenar de plantas en el Parque Industrial de Pilar no fue
acompañado con desarrollos comerciales y de servicios, para
los que existe una fuerte demanda”, asegura Michel Biquard, director
de Cibra.
El shopping de las fábricas
Esas carencias llevaron a Cibra a descubrir una oportunidad de
negocios. Primero detectaron que existía un nicho para
desarrollar un centro de servicios dentro del parque industrial. El
paso siguiente fue comprarle a Lago Verde &endash;la empresa
desarrolladora del parque&endash; los terrenos linderos a la
administración para construir un complejo dedicado a atender
las necesidades de servicios de las más de 100 empresas que ya
tienen sus plantas y oficinas dentro del parque.
El proyecto se encuentra en su etapa inicial: Cibra ha encargado
encuestas entre las empresas que le permitirán determinar
cuáles son los servicios más requeridos.
Ya decidieron, mientras tanto, que el complejo &endash;que
tendrá una superficie de 20.000 metros cuadrados y
demandará una inversión total de US$ 14
millones&endash; contará con un hotel, servicios bancarios
orientados al segmento corporativo, restaurantes y locales de comida
rápida, un courier (Federal Express) y una ferretería
industrial. Para septiembre habrán completado el relevamiento
de las necesidades existentes y tendrán el anteproyecto
definido.
“Eso nos permitirá armar la estructura financiera y sellar
alianzas estratégicas con empresas interesadas en formar parte
del negocio”, señala Etchebarne Bullrich.
Una de las posibilidades que barajan es la de asociarse con una
cadena que se haría cargo de la operación del hotel.
“Estamos abiertos a las posibilidades de alquilarlo llave en mano o
venderlo en bloque”, asegura Guillermo Delger, director comercial de
la empresa.
Las potencialidades del centro, según las describen sus
creadores, son enormes: en dos años el parque albergará
a 150 empresas que, en conjunto, sumarán ventas por US$ 5.000
millones anuales. “Y es un área en la que ya transitan
diariamente unas 15.000 personas que no cuentan con una
infraestructura acorde con ese desarrollo”, explica Etchebarne
Bullrich.
Y ahora, las oficinas
Las apuestas de la empresa en el área de Pilar se extienden
a otros dos proyectos.
Uno de ellos es la construcción de un complejo de oficinas
que, ubicado en el kilómetro 42 sobre la Panamericana,
tendrá una superficie de 30.000 metros cuadrados y se
destinará inicialmente a estudios de inmobiliarias y
profesionales que participan del boom edilicio en la zona. El segundo
paso será el desarrollo de un parque de oficinas para
empresas, que podrán contar, incluso, con edificios propios en
la zona.
Por otra parte, y en la misma entrada a la ciudad de Pilar, Cibra
está finalizando los estudios para levantar un centro
temático de la construcción y servicios para
profesionales, que en 35.000 metros cuadrados albergará a
más de medio centenar de locales comerciales y tendrá
como núcleos de negocios al mercado fino de la
construcción &endash;cerámicos, artefactos,
grifería, revestimientos&endash;, el equipamiento y la
decoración.
A la hora de describir este proyecto &endash;en el que la firma
invertirá US$ 20 millones&endash; Delger destaca que “el
complejo contará con un mix variado: desde muebles de
jardín hasta piletas de natación, pasando por
cortinería, pintura y hasta una librería
técnica. También dispondrá de salas de reuniones
y servicios que permitirán a los arquitectos que dirigen
proyectos en la zona de Pilar poder reunirse con sus clientes y
realizar sus compras desde las computadoras que se instalarán
en esos espacios de trabajo”.
Para Etchebarne Bullrich, la ubicación es
estratégica: “Pilar apunta a convertirse en una ciudad
satélite de Buenos Aires. Y aunque ya se ha construido mucho,
se estima que durante los próximos años estarán
en venta unos 20.000 lotes. Si jugamos todas nuestras fichas en Pilar
es porque pensamos que la zona comienza a transitar la misma
evolución que le tocó vivir a San Isidro hace 25
años”.
M. B.

