“El banco impulsa el asesoramiento personalizado a los clientes para capturar oportunidades de negocio incrementales en los ámbitos de clima, capital natural y crecimiento inclusivo”, explica Alejandro Chiaradía, gerente de Soluciones Empresas, Instituciones y Sostenibilidad de BBVA. “Estos préstamos están dirigidos a diversos sectores como agricultura, energía, movilidad, eficiencia energética, economía circular, entre otros. Empleamos herramientas y estándares de mercado para designar productos y servicios que promueven la sostenibilidad. Recientemente, BBVA publicó la Guía de Canalización de Negocio Sostenible, en el que se dan a conocer públicamente los criterios de validación bajo los cuales catalogamos un producto o solución como sostenible”.
“Creemos que las oportunidades vinculadas a la sostenibilidad se trabajan de manera transversal, integrando los productos, procesos y modelos de negocio”.
A partir de las oportunidades que brindan los negocios sustentables, ¿se están viendo emerger modelos nuevos basados en este concepto, o más bien predomina la optimización de modelos existentes?
Desde BBVA observamos una combinación de enfoques con una clara predominancia de la optimización y transformación de modelos de negocio existentes en el corto y mediano plazo, incorporando criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) en productos, procesos y en la toma de decisiones estratégicas. En la práctica, esto se traduce en el desarrollo de soluciones de financiamiento sostenible, la integración de variables ESG en la originación de productos, la gestión del riesgo, y el acompañamiento a clientes en sus procesos de transición. En este sentido, la sostenibilidad se integra de manera transversal al negocio y deja de ser un eje separado. Al mismo tiempo, comienzan a emerger nuevos modelos de negocio directamente basados en la sostenibilidad, particularmente en sectores como energías renovables, economía circular, agribusiness sostenible y soluciones basadas en datos, que aún se encuentran en etapas de escalamiento en el país. BBVA considera la sostenibilidad como un motor de crecimiento y asume un rol central para financiar esta transformación, canalizando capital a proyectos alineados con el cambio climático y el desarrollo social.
¿Cómo se maneja la tensión entre el largo plazo propio de la sustentabilidad con las expectativas de resultados más inmediatos?
Creemos que la reconciliación entre ambos se logra integrando la sostenibilidad como parte de la estrategia de negocio y de manera transversal en toda la compañía. Esto implica definir hojas de ruta claras con hitos de corto, mediano y largo plazo, priorizar iniciativas con impacto medible y fortalecer la resiliencia del negocio. La incorporación de métricas ESG en los procesos de decisión permite que los beneficios de largo plazo se reflejen progresivamente en resultados de corto plazo. La sostenibilidad se entiende como un factor de creación de valor sostenido.
Pilares estratégicos
El cuestionamiento actual de las estrategias ESG, ¿representa un riesgo reputacional o una oportunidad para separar compromisos reales del greenwashing? ¿Está la compañía revisando su comunicación?
La sostenibilidad no es una campaña de imagen; es una prioridad estratégica de negocio y un criterio que atraviesa cómo financiamos, evaluamos riesgos y acompañamos a nuestros clientes.
Nos apoyamos en pilares concretos:
- Estándares y validación técnica: contamos con un equipo local de estándares que valida cada operación y aplica criterios internos basados en la taxonomía europea, adaptados al contexto argentino. En esa línea, publicamos la Guía de canalización de Negocio Sostenible, que transparenta los criterios técnicos con los que clasificamos una operación como sostenible.
- Transparencia y reporte: nuestra comunicación se sustenta en datos verificables. Publicamos anualmente un Reporte Integrado alineado a estándares de referencia como GRI y SASB, e incorporamos un capítulo específico de Gestión ESG para detallar nuestro desempeño ambiental, social y de gobernanza, facilitando que los stakeholders puedan contrastar lo que decimos con evidencia.
- Buscamos subir el estándar: criterios claros, reportes comparables y financiamiento medible, para que la conversación pase de las consignas a los hechos.











