domingo, 1 de febrero de 2026

    La nueva frontera

    Las ganancias de la biotecnología pueden llegar a superar a las de la industria de la computación en muy pocos años. Quienes no lo crean deben considerar que ambas actividades se han desarrollado a ritmos diferentes y recorrieron caminos también muy distintos.


    La informática tuvo un período de gestación considerablemente largo antes de convertirse en un sector innovador y de crecimiento explosivo.


    En cambio, el descubrimiento de la estructura del ADN es relativamente reciente (1953). Puede decirse que la industria de la biotecnología está donde se encontraba la informática a fines de la década de 1970, pero tiene un as bajo la manga: el proyecto Genoma Humano, que trazará el mapa completo de la estructura genética del ADN, dará sus frutos muy pronto.


    Existen alrededor de 80.000 genes en un genoma humano; la mayoría podrá codificarse con información médica importante que permitirá saber, por ejemplo, qué genes son responsables de las enfermedades hereditarias. Según la ley de Moore, la capacidad de microprocesamiento se duplica cada 18 meses; la cantidad de ADN secuenciado excederá esa cifra. A medida que se conozca la arquitectura básica de la salud, la enfermedad y la vejez, sus huellas estarán disponibles para buscar cada aplicación comercial concebible.


    Esta nueva herramienta conducirá a una era de la medicina tan prodigiosa como la que se inició con la penicilina. ¿Cuándo? El gran paso puede darse aproximadamente en la década del 2020, pero podría suceder mucho antes.


    Velocidad y precisión


    Los progresos ya son significativos, como puede verse en el campo de la farmacogenómica, que combina el desarrollo de drogas con la genética. Utilizando la nueva tecnología de microarrays, o chips de ADN, un científico puede medir los niveles relativos de miles de diferentes productos genéticos. Una vez reunida esta información, se podrán realizar pruebas de clasificación genética que protejan a los seres humanos contra los efectos colaterales de una droga, o predecir qué pacientes responderán a un tratamiento.


    Otro ejemplo del rápido desarrollo de la industria se encuentra en el caso de tres genes vinculados con la obesidad. Los tres fueron descubiertos entre 1994 y 1995. Uno de ellos, bautizado Obese, fue vendido por Amgen en US$ 20 millones iniciales, pagos adicionales ­previamente acordados­ que superan varias veces esa cantidad, y regalías.


    Por otro gen, Tubby, se negociaron contratos de investigación por un valor de US$ 70 millones.


    Pero este tipo de descubrimientos no se traduce automáticamente en un aumento en el precio de las acciones de las empresas fabricantes como sucede en el resto del sector de alta tecnología. La informática, por ejemplo, es una industria absolutamente impulsada por el mercado, sin trabas impuestas por el gobierno (con excepción de alguna acción ocasional antimonopolio). La biotecnología, por el contrario, debe enfrentarse a un gran handicap regulatorio: la aprobacion de la Food and Drug Administration (FDA).


    Años y millones


    Según Pharmaceutical Research & Manufacturers of America, para que una nueva droga llegue a la etapa de pruebas clínicas y de aprobación de la FDA se necesitan alrededor de US$ 500 millones y aproximadamente 15 años. Obviamente, ninguna pequeña empresa puede enfrentar todo el proceso por sí sola y, además, el período para la gestación de producto excede en gran medida su capital inicial. Por lo tanto, el precio para ingresar a la subasta del genoma humano ­la licencia de genes para IyD y para su desarrollo comercial, que creará la fuente más importante de riqueza médica del nuevo siglo­ excluirá a todos menos a los grandes jugadores. Al igual que para conseguir un lugar en Sotheby o en el recinto de la Bolsa, los pequeños jugadores están en desventaja y son una franca minoría.


    Debido a estos obstáculos, la biotecnología ya no puede desarrollarse en el mismo ámbito empresarial que la informática, donde cualquier profesional independiente puede fundar su empresa con escasos recursos y convertirla en un éxito arrollador. Pero eso no significa que no existan recompensas ni que las empresas de biotecnología no puedan alcanzar un éxito resonante; pero estas pequeñas empresas deben concentrar sus esfuerzos de investigación en las enfermedades y ceder el resto del ciclo de desarrollo de una droga (y su mayor retorno sobre la inversión) a compañías más grandes, ya sea asociándose con ellas o vendiéndoles el control accionario.


    Algunas de estas empresas evolucionarán para convertirse en versiones más pequeñas e innovadoras de los grandes laboratorios farmacéuticos que han dominado el mercado del cuidado de la salud durante los últimos 150 años, y muchas formarán unidades operativas independientes dentro de esas grandes empresas. Pero lo más importante es que esta disciplina iniciará un fuerte proceso de revitalización cuando finalice el análisis del genoma humano y se comercialice ese conocimiento.

    Todavía hay mucho para repartir. Las grandes empresas farmacéuticas
    controlan sólo 7% de las ventas totales y la mayor compañía
    de biotecnología solamente cubre 16% de su mercado objetivo. Prácticamente
    todas las semanas se abren nuevos segmentos; y a medida que surgen innovaciones
    y la industria alcanza sus metas, probablemente se produzcan los retornos con
    los que Wall Street ha soñado tanto.

    Según
    pasaron los años
    1958 Invención
    del circuito integrado. Comienza la revolución informática.
    1959  
    1960  
    1961  
    1962  
    1963  
    1964  
    1965 Gordon Moore
    predice un crecimiento exponencial para el chip.
    1966  
    1967  
    1968  
    1969  
    1970  
    1971 Intel produce
    el primer micropro-cesador.
    1972 Stan Cohen
    y Herb Boyer forman las primeras moléculas del ADN recombinante “cortando
    y pegando” información genética de un organismo a los cromosomas
    de otro. Comienza la revolución de la biotecnología.
    1973 Robert Metcalfe
    inventa Ethernet.
    1974 Cesar Milstein
    y Georges Kohler crean células que pueden incorporar grandes cantidades
    de un anticuerpo deseado, llamado anticuerpo monoclonal. Esto permite
    desarrollar importantes drogas contra el cáncer que ahora existen
    en el mercado.
    1975 Llegan las
    primeras computadoras personales comerciales.
    1976 Herb Boyer
    y Robert Swanson fundan Genentech, la primera compañía de
    biotecnología.
    1977 Utilizando
    su descubrimiento de 1973, Cohen y Boyer fabrican una proteína humana
    en células bacteriales.
    1978 Apollo introduce
    las primeras estaciones de trabajo para ingeniería.
    1979  
    1980  
    1981 Aparece la
    primera computadora portátil.
    1982 Genentech
    consigue la aprobación de la FDA para la primera droga de ingeniería
    genética: la insulina humana.
    1983  
    1984  
    1985 A Genentech
    se le permite lanzar al mercado el primer producto de biotecnología:
    recombinante de hormona de crecimiento humano.
    1986  
    1987  
    1988  
    1989  
    1990 Comienza
    el proyecto Genoma Humano. El gobierno federal de Estados Unidos aporta
    fondos en un esfuerzo organizado para realizar la secuencia de la biblioteca
    genética humana: el genoma
    1991  
    1992 Debut de
    la World Wide Web.
    1993  
    1994  
    1995  
    1996  
    1997 La Deep
    Blue
    de IBM gana el primer campeonato de ajedrez.
    1998  
    1999  
    2000 Intel lanzará
    el microprocesador de 64 bits.
    2001  
    2002  
    2003 Finalizará
    el mapeo del genoma humano.
    2004  
    2005 Compaq ofrecerá
    reconocimiento de voz en sus equipos estándar.
    2006  
    2007 ¿Comenzará
    la era dorada de la biotecnología?
    2008  
    2009 Las pantallas
    planas serán universales.
    2010  
    2011 Intel producirá
    microprocesadores con 1.000 millones de transistores.

    Dos mundos diferentes


    Cualquiera que haya escrito un programa de software o diseñado cualquier dispositivo de hardware sabe que nunca se alcanza el éxito la primera vez, independientemente del cuidado que se haya puesto en el diseño o en las pruebas. Se ensaya, se ve lo que no funciona, se revisa, se vuelve a correr, se ve lo que no funciona bien la segunda vez, etc., etc. En el mundo de la informática estos ciclos de depuración se reducen cada vez más, porque las técnicas y los elementos de prueba están mejorando. Además, muchos usuarios deseosos de introducirse en las novedades, son cada vez más tolerantes con los problemas que presentan las primeras ediciones y a menudo aceptan versiones de programas sabiendo que encontrarán fallas.


    Las empresas de biotecnología también tienen que depurar sus productos. La diferencia es que un solo ciclo de prueba, primero in vitro, luego en animales y finalmente con humanos, insume alrededor de ocho a nueve años, y cientos de millones de dólares. En otras palabras, la droga tiene que ser buena desde el primer intento, y generalmente no lo es. Siete de diez drogas que ingresan a la etapa de pruebas clínicas de la FDA no son efectivas o se consideran tóxicas, o ambas cosas, aunque en el laboratorio hayan tenido buenos resultados.


    Ahora, las apuestas más seguras en las empresas de biotecnología no se orientan hacia aquellas que buscan drogas revolucionarias, sino hacia las que desarrollan bases de datos y herramientas para ayudar a los laboratorios que se dedican a descubrir drogas. Algunos de estos productos prometen mejorar los medios para identificar a los candidatos exitosos y acelerar el ciclo de prueba.

    Pero, aunque los progresos duplicaran la cantidad de prospects para
    nuevas y prometedoras drogas y redujeran el tiempo de prueba a la mitad, la
    industria de la biotecnología todavía está a años
    luz de la informática en cuanto a índices de éxito.

     
     
    Foro Argentino
    de Biotecnología
    http://foarbi.org.ar

    “El mapa
    genético humano se conocería en el 2001”.
    http://www.clarin.com.ar/diario/98-07-18/
    e-07001d.htm

    Lecturas
    recomendadas sobre aspectos éticos y sociales del proyecto genoma
    http://www.ugr.es/~eianez/Biotecnologia/
    cemed/elsiref.html

    “Dos visiones
    sobre la biotecnología”.
    http://www.lanacion.com.ar/99/09/03/
    index.asp

    Rizzo,
    Robert F. “Genetic testing and therapy. A pathway to progress and/or profit?”,
    International Journal of Social Economics; 26: 1/2/3, 1999; págs.
    109-133.

    Viana da
    Cunha, Neila C. y Fracasso, Edi Madalena. “University-enterprise interaction
    in biotechnology in the south of Brazil”, Journal of Knowledge Management;
    03: 1, 1999; págs. 66-74.

     


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