Los organizadores del Festival Internacional de Publicidad de Londres trabajan a todo vapor para lograr que la cita a orillas del Támesis siga formando parte del Grand Slam de la actividad a escala mundial.
Dirigido por Barbara Levy y Danielle Sterrie, quienes desde hace más de una década viven con un pie en el avión promocionando el certamen por todos los rincones del planeta, el London Awards presume de ser uno de los más rigurosos en su rango. Como prueba de este carácter, sus directivos exhiben la proporción entre la cantidad de piezas inscriptas y la de premios otorgados, que rara vez ha sido superior a 1%. (En 1998, se recibieron 16.638 entries de 81 países, y el jurado proclamó sólo 156 ganadores en los cinco rubros que incluye la competencia: Medios Interactivos, Diseño de Packaging, Gráfica, Radio y Televisión).
También se ufanan de no haber recurrido a los clásicos Bronces, Platas y Oros: únicamente Ganadores y Finalistas. Sólo un inscripto por categoría (de producto y técnicas) puede llegar a acceder a la emblemática estatuilla alada. Lo que no siempre sucede, ya que muchas categorías suelen quedar vacantes en razón del particular mecanismo de juzgamiento.
Placeres solitarios
En este aspecto, las damas también presumen de la singularidad del Festival: los jurados juzgan en soledad. Cada uno de los más de 150 profesionales elegidos para la tarea recibe en su país de residencia no más de dos horas de material en video, diapositivas, tapes de audio, fotografías o muestras de packaging y, en el caso de Medios Interactivos, las direcciones URL de los entries.
A partir de ese momento cuentan con varias semanas para llegar a una decisión sobre el puntaje que asignan a cada pieza, que es remitido a la oficina central del Festival para su tabulación, de modo que ni ellos mismos saben quiénes serán finalmente los ganadores. Para acceder al status de finalista que habilita a pelear el premio, un entry debe recibir un score promedio superior a los 7,5 puntos sobre un máximo de 10. Todos los finalistas reciben un certificado oficial que acredita haber superado esa alta puntuación, por lo que las organizadoras no dudan en afirmar, sin ninguna modestia, que “un trozo de papel de Londres vale más que un metal de cualquier otra parte”.
Por último, también en forma solitaria, cada uno de los chairman de los jurados (uno para los rubros tradicionales y otro para New Media) es el encargado de asignar los Grand Prizes entre todos los que obtuvieron estatuillas.
La presencia argentina
En esta edición, la 14ª de los London International Advertising Awards, la presidencia del jurado de los rubros tradicionales será ocupada por Andy Berlin, chairman y CEO de Berlin Cameron & Partners, de Nueva York. Los argentinos Maximiliano Anselmo (Agulla & Baccetti), Rodrigo Figueroa Reyes (Pragma/FCB), Germán White (Braga Menéndez) y Gabriel Dreyfus (Dreyfus Comunicaciones) confrontarán opiniones con pares de la talla de Luis Casadevall, Tom Messner, Ted Sann y Marcello Serpa. El especialista Bronson Smith, de la neoyorquina US Interactive llevará las riendas del certamen del área Internet, que abarca los rubros de Web sites y banners. La composición de este último jury muestra un abrumador predominio sajón: de sus 22 miembros, 11 son estadounidenses y cinco británicos, contra dos alemanes, dos canadienses, un holandés y un japonés.
En cuanto a inscripciones, la Argentina envió 324 piezas: 178 de gráfica, 110 de televisión, 14 de radio, 16 de packaging y seis de interactividad. La noche del 15 de noviembre se verá si este año se logra mantener o superar la performance del ´98, cuando ocho estatuillas volaron rumbo a Buenos Aires.
