lunes, 6 de abril de 2026

    Adelgazar: un negocio que engorda

    Xenical, el nuevo medicamento estrella de los laboratorios Roche, es, según la consultora especializada International Medical Survey (IMS), el producto farmacéutico más exitoso de la Argentina en los últimos cinco años. A poco más de un año de su presentación, la empresa vende alrededor de 20.000 unidades por mes, con la promesa de combatir uno de los trastornos característicos del siglo XX: la obesidad.


    En un mercado muy segmentado como el farmacéutico, el laboratorio suizo factura US$ 250 millones, tiene localmente un market share de 5,38% y en los últimos 12 meses desplazó a Bagó y conquistó el segundo puesto entre los mayores laboratorios que operan en el país, detrás del nacional Roemmers. Este avance se debe, en parte, a algunos movimientos en el mercado ­en 1998 adquirió globalmente los laboratorios Boehringer Mannheim, especializados en el segmento diagnóstico­ y también, según la compañía, al éxito de Xenical y otros innovadores productos.


    En realidad, el buen recibimiento de la nueva droga encuentra algunas explicaciones en las características intrínsecas del mercado. El negocio farmacéutico argentino ocupa el tercer puesto del ranking latinoamericano, detrás de Brasil y muy cerca de México, con una facturación anual de más de US$ 3.500 millones. Más de 18% corresponde a remedios vinculados con problemas alimenticios y desórdenes metabólicos, la especialidad que acapara el mayor porcentaje de las ventas.


    Además, la Argentina es el país de la región que registra el mayor gasto per cápita en medicamentos: US$ 114, cifra que duplica la de los brasileños. Y, por último, hay que tener en cuenta que 30% de sus habitantes sufre sobrepeso por el alto consumo de grasas y el sedentarismo.


    La repercusión de esta nueva droga ­cuyo principio activo, el Orlistat, inhibe 30% de las grasas ingeridas­ cobra una magnitud aun más significativa si se considera que el precio de una caja, suficiente para el tratamiento para un mes, ronda los $ 148 y que, si bien se comercializa bajo receta, la mayoría de las obras sociales y prepagas no cubren su compra.


    Nada que ver con el Viagra


    Si bien sus ejecutivos se resisten a considerar al Xenical como parte del nuevo paquete de drogas encargadas de mejorar el estilo de vida ­con ese concepto se construyó la repercusión del Viagra­, ya que la obesidad debería evaluarse como una enfermedad muy seria, este preparado, dicen, inaugura una nueva tendencia en la relación laboratorio-paciente, que se empieza a observar en la Argentina.


    “En el futuro, los productos farmacéuticos se ofrecerán cada vez más directamente a los consumidores, junto a servicios de información, diagnóstico y terapia profiláctica”, pronostica Hans Jordi, gerente general de Roche Argentina. Los pacientes tratados con Xenical reciben de sus médicos, y por un período de seis meses, información complementaria para perder peso a largo plazo.


    Pero este lanzamiento exitoso de Roche muestra sólo una parte de los cambios que experimenta la industria farmacéutica y que la compañía piensa liderar. “Desde el punto de vista estratégico, el factor clave del crecimiento de nuestro laboratorio se basa actualmente en la innovación”, explica Jordi. Además del medicamento para la obesidad, Roche presentó en estos últimos años varias nuevas drogas: una contra el virus del Sida, otra contra el cáncer de mama y en marzo del 2000 presentará otra destinada a minimizar los efectos de la gripe.


    “En las últimas dos décadas, las compañías farmacéuticas argentinas y las multinacionales basaron el éxito de sus ventas en muy pocos productos que ofrecían soluciones ampliamente aplicables para enfermedades ampliamente definidas, simplemente porque, científicamente, no era posible comprender las variaciones de las enfermedades”, asegura el gerente general del laboratorio.


    “Con ese criterio ­agrega­, Roche construyó su éxito en los años ´80 con drogas como el Valium y el Lexotanil, o con productos de venta libre, como el Redoxón. Ahora, la competencia pasa por otro lado”.


    El ejecutivo asegura que a través del uso de la robótica, el diseño por computadora y la biotecnología, los grandes centros de investigación pueden generar más de 10.000 moléculas para pruebas en un mes, con un costo muy inferior al de hace unos años.


    Un informe del Boston Consulting Group pronostica que en el 2010 las grandes empresas farmacéuticas podrán aumentar a 10 el promedio actual de un fármaco descubierto por año. No es casual que la compañía suiza invierta globalmente 19% de su facturación en la búsqueda de nuevas drogas y que, en este campo, haya anunciado sus esfuerzos en la obesidad, los virus, el cáncer y la osteoporosis, y haya abandonado la investigación en antibióticos y micosis.


    ¿Futuro para pocos?


    “Pocas empresas multinacionales tendrán los medios para desarrollar clínicamente, producir y hacer marketing de todas esas nuevas drogas”, considera Jordi. Esta tendencia toma características particulares en el caso argentino ya que, desde hace tiempo, los laboratorios nacionales preparan sus estrategias para poder competir con las ventajas operativas de los extranjeros ni bien comience la aplicación de la Ley de Patentes que comenzaría a regir en octubre del 2000.


    Ante esa situación, durante los últimos años los pequeños laboratorios pasaron a manos de las multinacionales o de los locales más grandes. Y estos últimos buscaron la posibilidad de convertirse en licenciatarios y distribuidores de los productos internacionales. Si bien Roche se ha mantenido hasta ahora al margen de gran parte de las alianzas, Jordi afirma que el próximo paso del laboratorio es “concretar adquisiciones y joint ventures con laboratorios locales profesionales”.


    Hasta ahora, todas las nuevas drogas de Roche son importadas de sus filiales de Suiza y Estados Unidos. Y la producción local de alguno de esos medicamentos está muy lejos de ser una realidad. La empresa se concentraría localmente en la elaboración de vitaminas y remedios de venta libre.


    Hace poco menos de dos meses, el laboratorio suizo anunció una inversión de US$ 45 millones para renovar las instalaciones de una planta de Boehringer que se dedicará principalmente a duplicar la elaboración de estos productos para exportar casi 70% a Brasil, Chile, Colombia y Venezuela. Según Jordi, ese sector, uno de los líderes de la compañía, tiene “grandes perspectivas de crecimiento”.

    Pese a ello, en la industria se asegura que, en realidad, muchos laboratorios
    multinacionales concentrarán sus actividades locales en segmentos cada
    vez más acotados porque trasladarán gran parte de su producción
    regional a Brasil ya que, además de poseer una consolidada ley de patentes,
    las autoridades de ese país los obligan a establecerse para poder vender
    sus productos.

    Ranking
    de la
    industria farmacéutica *
    Empresa Participación
    de
    mercado (en %)
    Roemmers
    **
    7,45
    Roche 5,39
    Bagó
    5,07
    Sidus
    3,50
    Novartis 3,47
    Fuente:
    IMS.
    *Sólo incluye las ventas de productos con receta en
    farmacias. No toma en cuenta la facturación hospitalaria.
    ** Roemmers ampliaría su participación con la reciente
    adquisición de los laboratorios Gador, que ocupaban
    el noveno puesto.

    Roche
    en la Argentina
    Inicio
    de operaciones:
    1930
    Facturación: US$
    254 millones
    Empleados: 800
    Nuevos
    productos:
    Xenical
    (obesidad),
    Xeloda (cáncer de mama),
    Viracep ( HIV), Aleve (analgésico)
    y próximamente Tamiflu (gripe).
    Los
    clásicos:
    Lexotanil,
    Valium, Bactrim,
    Redoxon, Cal-C-Vita.

    Ventas
    per cápita de
    productos farmaceúticos

    (En dólares)
    País 1998 2003
    Brasil 53,7 50,6
    Argentina 114,6 142,7
    Chile 52,5 56,1
    Colombia 36,1 38,9
    México 41,5 62,9
    Perú
    42,5 70,4
    Fuente:
    IMS Health.