La transformación digital ha ampliado las oportunidades para las organizaciones argentinas, pero también incrementó la exposición a amenazas cibernéticas. En octubre de 2025, ManageEngine publicó un informe que identifica los principales riesgos que enfrentan los equipos de tecnología de la información (TI) en el país.
Entre las amenazas señaladas se destacan el fraude, las fugas de datos y los ataques sofisticados, que generan inquietud en el sector. El trabajo remoto e híbrido, especialmente en startups y pequeñas y medianas empresas, ha introducido dispositivos personales sin protección, lo que aumenta la vulnerabilidad. El modelo “Bring Your Own Device” (BYOD), donde los empleados utilizan sus propios ordenadores portátiles o teléfonos, representa un riesgo si no se acompaña de políticas de seguridad estrictas.
Wilson Calderón, director técnico asociado para Latinoamérica de ManageEngine, expresó: “La ciberseguridad debe evolucionar al mismo ritmo que la innovación. La transformación digital ha aportado enormes beneficios a las organizaciones, pero también ha ampliado el área de ataque”. Calderón recomienda un enfoque de seguridad de “confianza cero” para todos los dispositivos utilizados por los empleados.
El uso de software obsoleto o pirateado continúa siendo frecuente en ciertos entornos empresariales y académicos, lo que facilita el acceso de hackers a través de vulnerabilidades en aplicaciones no actualizadas o descargadas de sitios no oficiales. Calderón advierte: “Cada nueva aplicación, dispositivo o integración representa una oportunidad para mejorar los procesos o una puerta abierta para los atacantes. La seguridad ya no puede ser una cuestión secundaria, sino que debe formar parte de la estrategia de innovación desde el primer momento”.
El informe también resalta la importancia de gestionar adecuadamente los accesos y credenciales, así como la amenaza que representan los actores internos y la creciente sofisticación de los ataques impulsados por inteligencia artificial. El aumento de dispositivos conectados mediante Internet de las cosas (IoT) amplía la superficie de ataque, elevando los riesgos para las empresas argentinas.
ManageEngine concluye que anticiparse a los ataques mediante supervisión constante, automatización de la detección y formación continua es esencial para fortalecer la resiliencia empresarial y construir una estrategia de seguridad eficaz.












