jueves, 2 de abril de 2026

    Una opción para expandir nuevas tecnologías

    En un país que sufrió los efectos de la devaluación, la
    gente piensa dos veces antes de desechar algo y suele acudir al reciclado de
    aparatos electrónicos o a la compra de segunda mano. En los últimos
    meses surgieron todo tipo de negocios ligados a la compraventa de artículos
    usados: desde muebles de oficina y repuestos de computadoras a teléfonos
    celulares.
    Las ventas mundiales de celulares crecieron 6% en 2002, alcanzando los 423 millones
    de aparatos vendidos, según un estudio de la consultora Dataquest, pero
    la Argentina no logró integrarse a la tendencia mundial. El sector nacional
    de las telecomunicaciones, que en los ’90 vio crecer sus ventas, sufrió
    un golpe durante 2002.
    Por primera vez, el mercado argentino de telefonía celular se redujo
    en ingresos, usuarios y tráfico. Según un estudio que realizó
    la consultora Trends/IDC Argentina, este segmento de las telecomunicaciones
    locales registró, el año pasado, una caída de ingresos
    en moneda local de 7%. Si bien hoy el negocio da signos de recuperación,
    la consultora sostiene que ésta sólo se hará realidad hacia
    fines de 2004.
    El incremento de usuarios prepagos, un fuerte descenso de los minutos consumidos
    y la aparición de equipos usados y reciclados, fueron las principales
    características del mercado durante 2002.
    Luego de dos años de parálisis en cuanto a la aparición
    de nuevos modelos en el mercado celular, CTI Móvil y Movicom Bellsouth
    acaban de lanzar dos modelos –uno de Samsung y otro de Motorola– orientados
    a una franja de consumidores de alto poder adquisitivo, ya que los aparatos
    cuestan entre $ 1.450 y $ 1.950. Los teléfonos tienen pantalla color,
    acceso a Internet, timbres polifónicos, agenda y radio. Movicom venderá,
    además, un modelo más barato, marca Kyocera, a $ 1.027. “Tras
    la crisis del sector que se vivió el año pasado, que también
    afectó a la renovación de los handsets, este año CTI retomó
    su política de reposición de equipos. Están orientados
    a clientes que siempre quieren tener lo mejor”, señala Mariano Nejamkis,
    director de Marketing de CTI Móvil.
    El teléfono Samsung ColorsTM está disponible en el país
    a través de los carriers que cuentan con la tecnología de redes
    CDMA: los citados CTI y Movicom. “Yo creo que hay mercado para estos nuevos
    celulares porque están dirigidos a un sector estable conformado por gente
    que puede hacerle mayor frente a la crisis”, señala Obdulio Báez,
    Director de Ventas y Marketing de Samsung Argentina. “Nuestra idea es tener
    presencia y buena imagen de marca. Queremos que el mercado comprenda que estamos
    preparados para ofrecerle un producto de alta calidad”, señala Báez.

    A su vez, a escala mundial, Samsung presentó el celular n270, un componente
    clave en la película “Matrix Recargado”. Este nuevo aparato
    está presente a lo largo de la película, extendiendo a nuevas
    audiencias la esencia de la marca. En definitiva, se trata de un ejemplo de
    PNT (publicidad no tradicional) de decenas de millones de dólares, que
    luego servirá para vender estos teléfonos entre los fanáticos
    norteamericanos. Debido a esto, “este año vamos a lanzar más
    teléfonos, apoyados por todo lo que representa nuestro trato con la Warner
    Brothers”, finaliza Báez. Por su parte, los representantes de Motorola
    también creen que en la Argentina hay mercado para los celulares de última
    generación. “Hemos lanzado dos productos con pantalla color porque
    estamos ante la presencia de un mercado interesado en tener siempre la última
    novedad”, señala Máximo Dupont, gerente de Marketing para
    el Cono Sur de Motorola.

    Modificación de redes

    Las empresas que no tienen redes CDMA (Code Division Multiple Access), de última
    generación, tienen menos posibilidades de brindarle a sus clientes los
    servicios para estos nuevos celulares tan sofisticados. “Unifón
    y Personal deben modificar toda su red y, de hecho, ya lo están haciendo.
    Este lanzamiento del celular color va a hacer que muchos clientes de estas empresas
    migren hacia otros carriers. Para evitar este proceso, tienen que proteger a
    sus clientes ampliando y mejorando sus redes”, señala Báez.
    Es por ello que, tanto Unifón como Personal, focalizan su atención
    en otros factores y pelean, a su manera, para mantener a sus clientes y captar
    otros nuevos.
    “En Personal tenemos 2,23 millones de clientes y contamos con tecnología
    de punta a escala mundial, pero en la Argentina nuestra idea es consolidarnos
    en el mercado en tiempos de crisis”, señala Pablo Talamoni, representante
    de Comunicaciones Externas de Telecom.
    Por su parte, Gustavo Ledesma, Gerente de Marketing de Consumo de Unifón,
    señala que “desde fines del año pasado vimos que hubo un
    aumento en la movilidad de la demanda. Pensamos que era hora de empezar a introducir
    teléfonos nuevos, pero no un solo modelo para que le dé imagen
    a la empresa. La idea no es lanzar un producto que sea visto por tres personas,
    de las cuales sólo una puede acceder a él. No queremos dejar afuera
    al consumidor argentino de las posibilidades de tener un teléfono nuevo”.
    Es por ello que la empresa va a lanzar nuevos aparatos, todos entre los $ 200
    y $ 700. En este momento, Unifón lanzó a la venta el primero de
    esta serie de nuevos celulares, que sale $ 399, financiado en seis cuotas sin
    interés. Es un aparato de Motorola con una característica particular,
    ya que se trata de dos teléfonos en uno. El nuevo modelo viene con dos
    carcasas intercambiables de regalo que lo transforman por completo en dos celulares
    distintos. Tiene acceso a Internet, timbrados polifónicos y envío
    y recepción de mensajes.
    Ante tantos celulares nuevos, es posible preguntarse cada cuánto tiempo
    la gente cambia su viejo aparato. “El equipo, por lo general, dura dos
    años en las manos de un usuario, con variaciones según la clase
    de cliente y el uso que se le dé”, señala Nejamkis. Dupont
    también apuesta a los dos años y señala que “el usuario
    argentino está al tanto de las últimas novedades en tecnología.
    Nosotros buscamos satisfacer a los consumidores trayendo al mercado local los
    últimos productos lanzados a escala mundial”. Para Báez,
    “el mercado se divide en tres niveles de usuario: el nivel más alto
    cambia su celular tan pronto como aparece uno nuevo, el medio utiliza un teléfono
    de nivel un poco inferior al anterior, y el nivel más bajo se mueve por
    cuestiones económicas en donde lo importante sólo es estar comunicado”.

    El auge del reciclado

    Durante 2002 la base de clientes de CTI se mantuvo estable. “Esto fue posible
    gracias a una política de satisfacción de los clientes, que permitió
    asegurar un incremento de los indicadores de fidelidad y retención. La
    compañía asumió distintas iniciativas destinadas a adecuar
    los planes comerciales a las necesidades de cada segmento”, señala
    Nejamkis. Sin embargo, la empresa no cuenta con un plan de canje de celulares.
    Pero éste no es el caso más común, ya que otras operadoras
    han podido atravesar la crisis sobre la base del reciclado y el canje de aparatos.

    Por ejemplo, en octubre de 2002 algunos clientes de la cadena de electrodomésticos
    Garbarino recibieron cartas de la empresa ofreciéndoles comprar teléfonos
    celulares en desuso. La movida formó parte de un acuerdo que cerró
    Garbarino con Movicom para recuperar aparatos, repararlos y revenderlos como
    reciclados, con garantía y descuentos que oscilaban entre 30 y 40%. Según
    Báez, “en la Argentina existe el reciclado porque hay una disposición
    del gobierno que prohíbe la importación de celulares usados. Por
    eso los carriers, como no pueden conseguir teléfonos baratos reciclados
    del exterior, están obligados a hacerlo internamente”. Por su parte,
    Motorola es socia de Movicom junto con BGH, y en la planta de esta última
    se fabrican y reciclan los celulares. Cuando la venta cayó drásticamente,
    BGH también encontró este nuevo nicho de negocios: los teléfonos
    reciclados que las operadoras venden a precios sensiblemente más baratos.

    Aunque el reciclado y el canje hayan sido utilizados para superar la crisis
    y mantener viejos clientes, en este momento cumple una función totalmente
    distinta. Se considera que una persona entregará su celular como parte
    de pago para acceder a las nuevas tecnologías, y los viejos aparatos
    irán a las manos de quienes forman parte de ese sector que no repara
    en detalles tecnológicos.
    “A los carriers no les queda otra opción que hacer políticas
    de canje. En muchos casos, la única forma de poder acceder a las nuevas
    tecnologías es canjeando el teléfono viejo. Imagino que 80% de
    la venta de teléfonos será por medio del canje. Esto no es muy
    conveniente para los carriers, pero les permite fidelizar a sus clientes y atraer
    suscriptores”, señala Báez.
    Por este mismo factor, Ledesma señala que Unifón “implementará
    un plan canje para los clientes de sus productos Ahorro y Top”. Los usuarios
    acumulan puntos de acuerdo con su consumo, que luego les servirán para
    renovar su teléfono. Para otro tipo de clientes también existe
    un plan canje en el que, presentando su aparato y abonando una suma determinada,
    se lleva uno nuevo. “Siempre hay un mercado secundario para aquellas personas
    que, en realidad, lo único que quieren es estar comunicadas y dejan de
    lado todo lo relacionado con el diseño. Para ese mercado reacondicionamos
    teléfonos sacándolos al mercado con un precio mucho menor, entre
    $ 100 y $ 200”, señala Ledesma. Para Dupont, “Motorola es la
    única empresa que oficialmente está ofreciendo un plan canje de
    celulares con los operadores, llamado Motocanje. El usuario entrega su teléfono
    usado, se le reconoce un descuento que depende del aparato que presente y, pagando
    la diferencia, se lleva uno nuevo”.
    Por este motivo, cada canje es diferente, porque depende del teléfono
    que presenta el usuario, sus condiciones y cuál es al que quiere acceder,
    para saber el monto que debe desembolsar para comprar un nuevo aparato.
    En medio de la crisis, la mayoría de las empresas de telefonía
    celular ha sobrevivido gracias a la venta de aparatos reciclados, que les permitían
    mantener a sus clientes a precios bajos. Con los planes Control los usuarios
    no se permitían gastar más de la cuenta, y el canje sólo
    era importante si un celular se rompía, pero sólo servía
    para reponerlo por uno del mismo modelo. A principios de este año, en
    medio de una leve mejora del mercado, las empresas no tardaron en lanzar nuevos
    teléfonos que lograron sorprender.
    Movicom y CTI deslumbraron a sus clientes, pero Personal y Unifón no
    se han quedado atrás. Lo interesante está en ver cómo un
    sistema que nació para superar la crisis, se está convirtiendo
    en una herramienta de expansión de nuevas y costosas tecnologías.
    Lo que queda como incógnita es hasta qué punto los carriers podrán
    sostener estos nuevos modelos sin un desembolso importante de sus clientes,
    que confían en su viejo aparato para saltar a un escalón más
    alto en el lujo tecnológico. M