El 12 de septiembre se conmemoró el Día del Programador, fecha elegida por corresponder al día 256 del año, cifra simbólica en informática por representar la cantidad de valores posibles en un byte. En el contexto actual, marcado por la transformación digital y el avance de la inteligencia artificial, el papel de quienes desarrollan software enfrenta cambios significativos.
De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo, la demanda de profesionales en programación en Latinoamérica continúa en expansión y el déficit regional podría alcanzar 1,2 millones de personas capacitadas. Este escenario exige talento con competencias alineadas a las nuevas necesidades tecnológicas.
Entre las habilidades más valoradas para el futuro, se destaca el perfil de arquitecto de inteligencia artificial, encargado de diseñar sistemas inteligentes y de mantener la supervisión humana como elemento central para asegurar soluciones éticas. Gastón Milano, CTO de Globant Enterprise AI, señaló: “El rol de la programación está experimentando un cambio profundo. Antes, creábamos programas escribiendo cada línea de código manualmente. Luego, la aparición del Machine Learning le permitió a las máquinas aprender y tener más autonomía en la resolución de tareas. Ahora, los programadores, a través de las plataformas de IA modernas (LLMs) como Copilot, Globant CODA, o chatbots, le piden directamente a la computadora lo que necesitan, simplificando tareas complejas a través de la conversación”.
Otras competencias relevantes incluyen la práctica de inner sourcing, que fomenta la colaboración interna entre equipos y el intercambio de conocimiento, y el establecimiento de asociaciones con actores globales como OpenAI, Microsoft, Google Cloud, AWS y NVIDIA para potenciar soluciones personalizadas.
La innovación, acompañada de políticas de gobernanza sólidas, es considerada fundamental para mitigar riesgos y asegurar la utilidad y ética de las soluciones tecnológicas.
La revolución conocida como Software 3.0 implica que las habilidades actuales difieren de las requeridas en el pasado, pasando del código manual al entrenamiento de modelos y la interacción directa con sistemas inteligentes.












